Opinión

¿Le ponemos trancas al viento?


I
Nos mofamos de los musulmanes porque para ellos hay muchas prohibiciones que nos parecen sobranceras, ellos no comen cerdo, no toman licor, pareciera que todo lo placentero les está prohibido. No se pueden ver los rostros femeninos (¿pueden bailar boleros abrazados?)
Sin embargo, no nos percatamos que las relaciones sexuales, el consumo de drogas y hasta manejar sin cinturón de seguridad son algunas de las muchas prohibiciones que se nos imponen en los países occidentales, cristianos y amantes de la libertad.

II
Doña Hillary viajó a México sumamente consternada por el asesinato de tres funcionarios norteamericanos, delito cometido supuestamente por narcotraficantes, y exploró con las autoridades mexicanas todas las posibles soluciones para remediar tan peligrosa situación.
Consideraron más y mejores leyes, más y mejores armamentos, mayores presupuestos a los organismos de represión, acciones conjuntas gringo mexicanas e incrementos al gasto social, medidas para reducir el consumo de drogas y apoyo a quienes sufren de adicción.

III
Pero nadie mencionó la experiencia de la “ley seca” (1919 a 1933) en Estados Unidos, con la que más bien se obtuvo un resultado contrario. La prohibición del alcohol propició el incremento de los índices de “humedad”, hubo más consumo y menos oferta, mayores precios y el tráfico de alcohol creó poderosas mafias incentivadas por las enormes e ilícitas ganancias.
Tampoco se analizó la experiencia de los holandeses quienes al legalizar el consumo de la droga, a la par que sustituyeron las coimas por impuestos, lograron una notable reducción de su consumo.

IV
El presidente mexicano destacó que su gobierno trabaja para que México sea un país con un Estado de Derecho, “porque ése es el primer paso para el desarrollo. Ése es mi principal objetivo en esta lucha que estoy llevando a cabo”, dijo Calderón, quien señaló que es en los Estados Unidos donde existe el mayor número de consumidores de drogas en el mundo, donde se establece el precio de tan apreciado veneno.
Por tanto, “no tiene caso que los países en desarrollo, las economías más pequeñas, traten de legalizar o traten de modificar el problema en términos económicos, porque sería absolutamente inútil. Posiblemente podríamos agravar aún más el problema”, indicó el mandatario. Irónicas palabras las de aspirar a que México sea un país con un Estado de derecho, cuando para que México sea un país a secas requiere soberanía y autodeterminación como prerrequisito a ser estado de derecho lo que es incompatible con aceptar ser satélite de USA.

V
La medicina de la prohibición, no ha curado ni por lo visto va a curar la enfermedad, para satisfacción de productores, traficantes y autoridades corruptas, que parecen estar felices con el status quo. La conveniencia de botar al cesto de la basura esta ineficaz medicina, no fue tema contemplado en la agenda tratada por Doña Hillary y las autoridades mexicanas.
Hay una terquedad manifiesta en mantener una prohibición que no ha dado resultados pero que ha enriquecido a sus traficantes, gobernantes y a dudosos personajes amén de facilitar controles e influencias políticas del imperio sobre nuestros países mestizo americanos. Las diatribas y las millonarias sumas para desacreditar a Evo Morales sin lograr deponerlo, demostraron que los pueblos piensan diferente sobre este tema.

VI
Y es que las mordidas que exige la policía de tránsito en nuestro país no se curarán mientras los conductores prefieran ofrecer una propina a los agentes de tránsito en vez de hacer colas en los bancos y después en las oficinas de tránsito para recuperar sus licencias. ¿Queremos reducir las mordidas? Pues probablemente sería más eficaz eliminar las multas por machucar o pasar las rayas blancas, o por no llevar puesto el cinturón de seguridad, de paso reducirían los embotellamientos que se producen cuando hay un tendido de policías buscando coimas por acciones que no tienen nada que ver con la bien andanza del tránsito.
También se debería procurar que los policías no se dediquen a “cazar” incautos en las curvas, o en las esquinas con ceda el paso, o detrás de un árbol, como suelen hacerlo con las conocidas intenciones de captar ingresos o “alivianaditas”” que de paso entorpecen la circulación.

VII
Personas que buscan y adquieren drogas por todos lados y proveedores que en una situación de crisis global encuentran en su distribución una manera de sobrevivir al desempleo, son cosas ajenas a la prohibición que en vez de impedir su consumo, lo aumentan por los incentivos que reciben los “pushers” por traficar con mercadería cuyo valor se ha quintuplicado por una prohibición inoperante.
VIII
¿Es prohibida la prostitución? Dicen que sí pero es de lo más fácil contratar servicios sexuales mientras sórdidas acciones cometidas por sacerdotes católicos han sido ocultadas, o negociadas en procesos judiciales con fondos obtenidos de diezmos y primicias enterados en las arcas del Vaticano con intenciones que no tienen nada que ver con indemnizar fechorías de delincuentes.

IX
Estamos de acuerdo en que se penalice la pedofilia y las acciones que vulneran a menores que no tienen capacidad física de conocer la perversidad de algunas personas, ni la capacidad legal para asentir y contratar, pero dejemos en libertad de ofrecer o adquirir favores sexuales o envenenarse con cigarrillos, licores o drogas a personas mayores de edad en uso de su libertad.
Las leyes que restringen la libertad de ser vicioso y perjudicarse a sí mismo, hasta hoy han resultado absurdas, irrealistas y tan operantes como el intentar ponerle trancas al viento.

X
Recién nos afirmó un amigo que todas las guerras y violencias tienen una explicación económica y nosotros afirmamos que si no enfrentamos cara a cara la verdad de que hay mezquinos intereses económicos ocultos detrás de estas palabrerías con que nos venden las bondades de las leyes que supuestamente protegen de estos males a los “ignorantes ciudadanos”, no erradicaremos los males que queremos combatir.
Suponen entonces que estos inocentes ciudadanos no saben las tristes consecuencias del daño que se autoinflingen consumiendo drogas. Y no se reconoce que uno de los principales responsables de este mal es la prohibición. Que no ha impedido el consumo de la droga, pero ha fortalecido a cultivadores, traficantes y lavadores de los fondos que hacen circular y difundir este veneno.
Se ha dicho que si no se consigue droga con los narcos puede comprarse a policías corruptos o a los soplones a quienes, según noticias ya olvidadas, se les ha llegado a pagar con la misma droga decomisada.

XI
Tarde o temprano esta prohibición va a tener que someterse a un análisis crítico. Esperamos que sea antes de que más personas mueran por causa de la violencia fortalecida por la prohibición que sin éxito trata de frenarla.

Managua en Abril pos Semana Santa de 2010

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