Opinión

Paradigmas en la gerencia del sistema de salud


Podría resultar un poco complejo definir la palabra paradigma, podríamos decir que son supuestos filosóficos que rigen el actuar, están basados en los valores, entre más fuertes son los valores, más fuerte es el paradigma. Dicho de otra forma, es la manera en que actuamos, basado en lo que pensamos, en lo que sentimos, etc., por ejemplo, los médicos trabajamos todos los días en función de salvaguardar la salud de los/as pacientes, ya que un valor fundamental en nuestro trabajo es el derecho a la vida; sin embargo, la forma en que lo hacemos ha creado opiniones divididas, diferentes paradigmas, sobre todo en el tema del aborto terapéutico, la eutanasia o si se le debe decir la verdad a un/a paciente ante la presencia de un cáncer, VIH-SIDA, o una complicación por un procedimiento médico o quirúrgico.
Otros paradigmas menos impactantes pero más arraigados los podemos ver en algunos procedimientos de los hospitales públicos, que se transmiten a los hospitales previsionales e incluso los privados, un ejemplo clásico es cuando un/a paciente se le va a realizar una cirugía abdominal y se le ordena que se rasuren los bellos del área genital, sabiendo que, según la medicina basada en la evidencia, no hay ningún beneficio o justificación para la realización del mismo; otro paradigma más preocupante es el hecho de que a los/as médicos/as, no nos forman con el empoderamiento suficiente para defender nuestros derechos, y asumimos el maltrato y la violación a esos derechos como “algo normal”, y que a nadie se le ocurra protestar, porque existen mil y un procedimientos que puede utilizar “la autoridad sanitaria” (Minsa) para callar al prójimo que se atreva a retar al sistema; para las autoridades del Minsa debemos aceptar las condiciones de riesgo laboral, en que nos desempeñamos, ya que ésa es nuestra realidad y no la podemos cambiar; caso contrario, nos dicen que si no nos gusta, que renunciemos.
Esto ha sido siempre así, al menos desde los últimos 16 años (1993-2009), que puedo dar fe de ello, cuando comencé mis prácticas de estudiante de la carrera de Medicina en los hospitales, sin embargo, es posible que para otro/a colega este rango sea mucho mayor. El paradigma del comportamiento en la aceptación de estas condiciones de riesgo laborales, ha provocado una cadena de espiral interminable, de mala gerencia en salud, cuyos resultados los podemos ver en la débil eficiencia del sistema de garantía de la calidad del Ministerio de Salud, dicho de otra manera y entendible para nuestra ciudadanía, aunque de forma incorrecta, una ola de “negligencias médicas asistenciales y administrativas”.
No podemos seguir haciendo lo mismo, y esperar que las cosas cambien, tenemos que cambiar lo que hacemos para esperar resultados diferentes. Debemos pensar que siempre debe haber una forma mejor de hacer las cosas, y no que: “Ésta es la forma en que siempre lo hemos hecho. No hay otra…”.En los cargos, los paradigmas tienen que hacerse a un lado, y basarnos en las políticas del buen desempeño del trabajo que realizamos. Tenemos que buscar un punto de equilibrio, entre el paradigma personal y estas políticas. Muchas organizaciones frecuentemente dejarán de lado un proceso nuevo porque “nunca lo hemos hecho antes”, y continuarán con una línea de acción “porque así lo hemos hecho siempre”. Hagamos el “clic” del cambio de nuestros paradigmas, comencemos eliminando la expresión “No sé, las cosas siempre se han hecho así,...aquí...”

*Ginecólogo Obstetra
Máster en Salud Pública