Opinión

El andar de la crisis


I
Ya hemos expresado que nosotros vaticinamos en esta columna, aparecida en EL NUEVO DIARIO, en enero de 2005, que sobre el mundo se cernía lo que en aquel entonces llamamos un tsunami económico.

II
Nos creímos brujos o iluminatti hasta que empezamos a leer de otras “casandras” económicas por todas partes. Economistas, políticos y gente de sentido común coincidían y coincidieron con nuestro pronóstico. La realidad ha demostrado ser más cruel de lo que esperábamos. El mundo ya no volverá a ser el mismo, principalmente para un buen porcentaje de la clase media que resultó ser la más castigada.

III
El mes recién pasado (enero de 2010) Joseph Stiglitz publicó el hundimiento de la economía mundial en el libro CAIDA LIBRE (FREE FALL) y en él nos narra que en la reunión en Davos de 2007, le explicó a la audiencia que no es que no se habían cumplido sus profecías de la gran recesión, sino que debido a las medidas anti-crisis tomadas por los gobiernos, habían logrado diferirla, pero que cuando la recesión nos golpease, nos golpearía con mucho mayor fuerza. ¡Cuánta verdad que pocos querían ver, se veía claramente!
Los republicanos apostaban a que si la crisis llegaba después de las elecciones de 2008, John McCain se alzaría con el triunfo en la presidenciales de USA.

IV
El libro nos narra sucintamente las 75 principales crisis económicas de los últimos 25 años: Thailandia, Korea, Indonesia, México, Brasil, Japón, Argentina, Rusia y muchos etcéteras, pero nos explica que no se les puso mucha atención porque eran crisis en países de la “periferia”.
Lo que culminó en la GRAN RECESIÓN de 2008 tiene el inmenso agravante de que su epicentro es Washington, en el corazón económico del mundo, en el propio Estados Unidos de América.

V
Y nos tocó acompañar en su ingreso a la universidad a la hija de dos de nuestras cuatro manos y visitamos las dos caras que hoy tiene Miami, (la que llamamos capital de Latinoamérica) el Miami del XLIV Super Bowl, con un esplendor parecido a lo que se ve en ocasión de las Copas Mundiales de Fútbol, con tiquetes que se ofrecían de reventa a $8,000 la butaca, y donde aparecieron más compradores que tiquetes, los que se agotaron seis horas antes de que comenzara el circo, (los normales se habían agotado semanas antes).

VI
Fuimos a la ciudadela de la Estatal Florida Internacional University (FIU) donde se necesita por lo menos de bicicletas para recorrer el vasto campus con inmensas zonas de estacionamiento llenas de automóviles de lujo, ajenos a la gran recesión de 2008.
Pero aún más llamativo fue el más modesto campus de la Universidad Privada de Miami (UM) donde no había lugar para estacionarse porque automóviles de marcas inverosímiles Bentleys, Aston Martin, Ferraris, Rolls Royce, Lincoln Continetal, Porsche, Jaguar, Mercedes Benz, BMW, Volvo, Cadillac, etc. copaban los espacios.
Al recorrer la autopista Florida’s Turnpike se nos antojó que las millonarias filas en múltiples carriles de toda clase de automóviles, en pocos días podrían gastar únicamente en combustible, todo el presupuesto anual de nuestro pobre país.

VII
Buscando albergue para la futura universitaria nos agregamos a la caravana de “buitres” que buscan comprar de oportunidad viviendas (condominios, apartamentos o town houses) a precios de gallinas enfermas con la seguridad de que esta crisis como toda crisis tendrá su final y
luego de dos o tres años lo comprado hoy, se venderá en dos o tres veces su valor.

VIII
Presenciamos el otro rostro de Miami. Las familias donde ambos cónyuges desempleados cobran su subsidio que aunque prorrogado está por terminar, haciendo filas en los restaurantes de comida rápida porque los lujosos restaurantes que solían visitar son ahora inaccesibles y que esconden sus autos porque los están buscando sus acreedores.
Y tienen la esperanza de poder vender la casa de sus sueños, esa donde sepultaron sus ahorros pero que ahora si la logran vender quizás no puedan pagar la hipoteca y tengan que negociar con los bancos para evitar renovadas deudas que tampoco podrán pagar.

IX
Ahorros que se desvanecieron por las leyes del mercado que tumbaron los valores accionarios de Wall Street, además del pulular de piratas o corsarios de cuello blanco que fraudulentamente esfumaron cifras cuyo valor no podemos calcular y lágrimas en hogares donde sus miembros desempleados usaron o abusaron del dinero plástico (tarjetas de crédito) por lo que hoy tienen que pagar abogados para juicios protectores de las declaraciones en bancarrotas.
Lujos odiosos por una parte, desolación, desempleo y angustias por la otra y filas de estudiantes para ingresar en las universidades cuyo panorama actual es el pasar de ser simples desempleados a desempleados con títulos universitarios.

X
Creemos y casi podemos asegurar que como toda recesión ésta va a tener un final y el péndulo comenzará a girar hacia el desarrollo, aunque hay síntomas de que esta vez va a ser una recuperación lenta y dolorosa.
Pero la economía o las relaciones económicas difícilmente volverán a ser las de antes, los países de la periferia en general y los países mestizo americanos en particular hemos aumentado nuestro intercambio comercial y aunque volveremos como el cuervo a nuestro lugar original, los mensajes que enviaremos al imperio ya no serán los mismos.

Managua, en el mes del amor ¿? de 2010.

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