Opinión

El negocio con las asesinadas de Ciudad Juárez


Decidí escribir este artículo en mi carácter de mujer, de hija y de madre, de ser humano, por el respeto que merecen todas las personas, principalmente las víctimas ya fallecidas, y las vivas que todos los días experimentan el desasosiego, la desolación y la angustia de no saber qué pasó con sus muertos.
Lo que ocurre en Ciudad Juárez, México, es noticia de todos los días en los medios de comunicación. Se mencionan cifras sin ningún reparo: 2,635 homicidios en 2009, 120 muertos en lo que va de enero de este año. Recientemente viendo la televisión, en CNN comenzó un programa de entrevistas, sobre la publicación de un libro de fotografías artísticas alusivas a las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, la estética de las imágenes y su composición, las mujeres bañadas por el aura de la muerte. El tema acaparó por completo mi atención.
¿Las mujeres que aparecen en las fotografías quiénes son?, preguntó la entrevistadora al fotógrafo, autor de las imágenes. – Son modelos- respondió. Efectivamente, las imágenes tenían mucho dramatismo, representaban entre otros temas, a la madre que pierde a su hija, el simbolismo de la mujer que vuelve a la tierra luego de ser asesinada, la deshumanización de una sociedad, intentaban representar el dolor. Nunca podrían reflejarlo.
Las fotografías eran montajes de una situación nefasta recreada con bellas modelos y escenarios de lujo, publicadas en un libro elegante, notablemente grande y lustroso. Me surge entonces la duda de en qué medida el arte en su afán de denunciar o exponer un tema puede separarse tanto de la realidad de quienes viven esa situación.
El artista continuaba argumentado el contenido de su obra, la periodista lo interrumpe: - ¿has estado alguna vez en Ciudad Juárez? Piensa por unos segundos en su respuesta, - sí, fui hace varios años por motivos de trabajo, pero recientemente no he ido a Juárez-.
Dos días después en otro telenoticiero, se informó que un hombre de Ciudad Juárez había desaparecido 300 cadáveres en ácido para no dejar ningún rastro. Todavía impactada por la noticia y reflexionando sobre los niveles de frialdad a los que puede llegar un ser humano para poder literalmente cocer a 300 personas, aparece minutos después en ese mismo noticiero la entrevista a un diseñador de ropa que estaba presentando su nueva colección en homenaje a las mujeres asesinadas en Juárez . El negro, por el luto, y las demás tonalidades oscuras era la tendencia predominante de los exclusivos diseños confeccionados en telas finas y de mucho movimiento.
Obras de arte, probablemente, tanto el fotógrafo como el diseñador han encontrado una vía de expresión en la fotografía y en los diseños de alta costura, a través de un tema tan controversial como la muerte aderezada por el misterio y la impunidad. Sobre arte las corrientes son tan diversas.
Negocio, seguramente. El tema de las mujeres asesinadas en Juárez se convierte en interesante, valiente, bien intencionado; acapara la atención de la prensa, principalmente la mexicana, sin necesariamente reparar en las causas estructurales que las provocan.
Desde mi visión de ciudadana y espectadora, el artista enriquece más su obra en la medida en que ésta es más cercana a su experiencia de vida, de lo contrario a esta obra le faltará fuerza y realismo.

Sigo reflexionando, es fácil crear o escribir sobre el dolor de los otros el cual presumimos entender, ¿pero, realmente podemos entender lo que no hemos sentido?

*Comunicadora Social