Opinión

La unidad liberal seguirá siendo solamente un sueño


La unidad liberal continuará siendo un sueño utópico para los que llevamos esa estirpe en la sangre y el anhelo de ver formado un partido liberal a secas. Contrariamente con profunda tristeza vemos pasar el tiempo y con cruda realidad se visualiza claramente que a largo plazo lo que nos depara el futuro son pactos, componendas y arreglos para buscarle salida a situaciones que solo benefician a las cúpulas y por ende al adversario común.
Un factor negativo y determinante para la unidad liberal es la falta de un liderazgo sólido y potable. A simple vista se percibe la inestabilidad política en cambios de facciones como es el caso de Eduardo Montealegre, a quien lejos de beneficiarlo lo vuelve más vulnerable, pues no es recomendable cambiar de caballo a mitad del río.
La unidad liberal alrededor de Montealegre no es confiable ya que sería tropezar con la misma piedra y un repris de la “noche negra” para el liberalismo, como lo fue durante la administración de Enrique Bolaños, de ingrata recordación, quien no titubeó en ensañarse y echar a andar su plan maquiavélico en contra de los liberales.
Respecto del PLC, es obvio que existe un círculo en el CEN que cierra filas alrededor del doctor Arnoldo Alemán y se mantienen, pero esto no significa que las bases y simpatizantes mantengan las esperanzas, tanto en la ciudad como en el campo, especialmente en el norte, donde demostraron en la época de los 90 un apoyo fuerte e incondicional a su liderazgo.
Durante el tiempo que fui miembro del Partido Liberal Independiente (PLI), tuve acceso a documentación que contenía la comunicación entre los líderes para unir a la familia liberal (PLC, PLI, PALI, PLIUN, PLN), pues formé parte de las comisiones estructuradas para impulsar el proceso de unificación (Agosto/94) a través de lo cual me enteré de la falta de interés en conformar una unidad liberal monolítica, creada con principios únicos y exclusivamente dedicados a la patria, por encima de cualquier interés personal. Estas comisiones creadas para tal fin nunca tuvieron una reunión de trabajo.
Documentos que datan del año 1995 reflejan el interés personal y en algunos casos oportunismo coyuntural y la falta de confianza que se le demostró al PLI en aquellos años por la disciplina política en la férrea defensa de sus principios, la experiencia y capacidad demostrada en las dos últimas campañas de los años 84 y 90 como partido fogueado y que el PLC en ese entonces no había experimentado. Es oportuno hacer notar que el PLI podría estar viviendo actualmente esta misma situación con la problemática de la división.
Somoza siempre le negó las oportunidades a las nuevas generaciones liberales en el campo de la participación política, impidiendo que la sabia nueva enrumbara el país hacia los caminos de una democracia sana, que nos habría evitado una guerra fraticida y todo lo que posteriormente nos sobrevino hasta el día de hoy.
Deben existir personas con gran trayectoria política y creíble en el liberalismo que podrían aportar en gran manera su experiencia y su ejemplo en aras de cambiar la imagen actual y que permita la unificación y no solamente eso si no que ganar simpatizantes.
De cara a las próximas elecciones, en el norte (Matagalpa) se está gestando un movimiento liberal bien organizado que ha venido creciendo llamado Movimiento
UNO-2011 con el firme propósito de que los líderes deberán salir de las bases y no de dedo. A un miembro activo de ese movimiento con apariencia campesina pero con mucha capacidad analítica de la coyuntura le pregunté si el movimiento era alrededor de Eduardo Montealegre o del PLC, a lo que respondió: Amigo, yo le reconozco a Montealegre que es valiente y da la cara pero es un tecnócrata y Alemán no es confiable, lo que significa que la gente está demandando nuevas caras.
Todavía estamos a tiempo para las elecciones de 2011. Hay que reflexionar profundamente. Divididos somos frágiles ante una contienda electoral a nivel nacional. Empecemos desde ya a preparar el camino, comencemos por dar al traste eligiendo nuevas autoridades en el Consejo Supremo Electoral que nos garanticen unas elecciones limpias para la estabilidad de la nación pues los actuales magistrados tienen mas manchas que un dálmata.
Nicaragua es grande y bella lo que significa que es tierra escogida por Dios, merece lo mejor, también es rica en recursos naturales y adicionalmente cuenta con un recurso especial como es la disposición al trabajo de sus hijos que será lo único que hará por los pobres, que hoy más que nunca se han incrementado.

*Liberal sin partido