Opinión

Los títulos de abogado y notario, sueñan en la CSJ


¿Por qué los trámites para obtener las firmas de los títulos de abogados y notarios son bastante tardíos en la Corte Suprema de Justicia? ¿Por qué no se busca una forma más ágil y menos burocrática para obtener dichos títulos? Hago este señalamiento porque hasta en cierta forma es injusto que no se piense en los problemas que les ocasiona a muchos Egresados de Universidades donde se imparte la Carrera de Derecho, licenciados que tenían las esperanzas de resolver sus problemas económicos, así como desempeñarse en su carrera profesional e iniciar su carrera judicial, porque en derecho así como en toda carrera no todos tienen las mismas habilidades ni recursos, tampoco todos tienen las mismas influencias o padrinos. Los méritos a veces no cuentan, sino otros factores.
Hay egresados de modos regulares y de la modalidad sabatina que cursan personas en su mayoría mayores de treinta años, los que resultan ser los más afectados por su edad. Lo más frustrante de esto es que hay algunos a los que en menos tiempos que a otros le otorgan el título. Hay otros que pasan en la espera hasta cinco o seis años o más, y esto sí es preocupante. Imagínense un pobre muchacho trabajador de albañilería o carpintero que decidió superarse y eligió como opción la carrera de Derecho del modo sabatino, que con mucho sacrificio termina su carrera y tiene cuarenta años, y le retienen su título por siete años, que significa esto, tiempo perdido para conseguir un trabajo y cambiar su modalidad de vida y pérdidas de otras oportunidades que de repente salen pero como no tienes títulos mucho menos protocolo, adiós oportunidad, y esto es verdad, no es ciencia ficción. Y hay más, he conocido de varios casos y de compañeros licenciados en derecho que se encuentran muy enfermos y están luchando por conseguir su título, que es el fruto de su esfuerzo para su superación, aunque tal vez no trabajen pero tienen un derecho adquirido que se lo ha ganado con todo el respeto y sacrificio que se merece, al igual que cualquier magistrado de la Corte Suprema de Justicia.
También he visto morir a otros de cáncer, de insuficiencia renal y de otras enfermedades y se quedaron en espera de su título, esos títulos quedaron en la Corte Suprema de Justicia. Cómo es posible que en nuestra Corte Suprema de Justicia, donde se interpreta el espíritu de la ley, donde se aplica justicia, no vean estos problemas y busquen cómo resolverlos, muchos son egresados pobres que ni siquiera pueden pagar una llamada telefónica y mucho menos llegar a La Corte a preguntar cómo va el trámite de su título, porque eso implica tres días de comida en su casa.
Ustedes creen que si el hijo de un magistrado se gradúa en derecho o un hijo de un funcionario de gobierno o cualquier otro que tenga influencia va a esperar uno o dos años, sabemos que no es cierto, entonces no estamos resolviendo las cosas con equidad en Nicaragua ni tampoco somos iguales ante la ley, ni tenemos igual protección, según nuestra Constitución en el Arto. 27 del título IV.- Derechos, Deberes y Garantías del Pueblo Nicaragüense en su Capítulo I.- Derechos Individuales.
Sé que pueden resolver, sé que impera la burocracia, sé que hay falta de conciencia y voluntad de resolver, tampoco no estamos pidiéndole, estamos demandando que resuelvan lo que nos hemos ganado y que se actúe con justicia. Debiera de haber un plazo determinado por lo menos seis meses o una comisión ágil encargada para resolver dichos problemas y así evitar estos males que llevan a muchos abogados a usar protocolos ajenos porque carecen de ellos, que sabemos perfectamente que es incorrecto pero a esto conduce.
Hago un llamado a los magistrados sandinistas y liberales a que se sensibilicen y tomen en cuenta este problema que causa trauma y frustración en muchos profesionales y familias, y creo que ayudarían a mejorar un poco las condiciones económicas de muchos compañeros que esperan ansiosos ver culminados su esfuerzo y sacrificio.

julioquintac@hotmail.com