Opinión

Comentario sobre artículo del General Humberto Ortega Saavedra


Después de leer cuidadosamente el artículo escrito por el General Humberto Ortega Saavedra, publicado los días 26 y 27 de agosto (dos partes) en END, hago un comentario a manera de observación o debate constructivo.
Al respecto de la creación de la Guardia Nacional, ésta nació con el Proyecto de Convenio firmado entre el Dr. Carlos Cuadra Pasos, Ministro de Relaciones Exteriores y Danna G. Munro, Encargado de Negocios Interino de USA en nuestro país el día 26 de diciembre de 1927 para --según reza el Proyecto-- “Una Constabularia eficiente, urbana y rural que se conocerá con el nombre de Guardia Nacional de Nicaragua”. La intención fue crear una fuerza militar de carácter nacional y aunque el primer Director haya sido un coronel del ejército norteamericano, realmente su creación su origen legal descansa en nuestras leyes, no en las de Estados Unidos. Y es obra de los Conservadores.
No obstante, es una verdad irrefutable que el Gral. Anastasio Somoza García por oportunidad histórica, y no por meritos militares llegó a ser el Director General. Y por circunstancias involucra a este cuerpo castrense en la conspiración y posterior ejecución del General Augusto C. Sandino. Desde ese momento se perfila como el próximo Presidente, luego Dictador y finalmente en la cabeza de la Dinastía Somoza, creadora de la Doctrina Somoza o Somocismo: (Palo para los indiferentes, plata para los amigos y plomo para los enemigos). Triste realidad que llevó a nuestro país a casi medio siglo de luchas internas y guerra fratricida (1979). Somoza usó a la Guardia Nacional como su ejército, al punto que se hacía la broma de que Tachito, su hijo, había recibido en uno de sus cumpleaños el grado de Coronel y la disponibilidad de tener un Ejército como obsequio.
Pero esta misma circunstancia le vino como anillo al de do a los futuros miembros del FSLN, al fundarse con la asesoría de Quintin Pino Machado,- entonces Embajador de Fidel - Juventud Patriótica Nicaragüense (1959) el embrión del Frente Sandinista, (1961) quien toma la vanguardia --a partir de ese momento-- de la lucha para derrotar a la Dinastía Somocista, que ejerció un dictadura férrea por espacio de tiempo ya señalado. (43 años).
Así nace posteriormente, en 1979, el Ejército Popular Sandinista, con un puñado de guerrilleros valientes, Humberto Ortega Saavedra (HOS), jefe fundador, y Joaquín Cuadra Lacayo, primer sucesor a la cabeza ,lograron armonizar y llegar a convertirse en el actual Ejército de Nicaragua, hoy militares de carrera. En referencia a la creación del Ejército de Nicaragua o Constitucional,-como le llama el Gral. Ortega - debo agregar solamente:
Que es un ejército nacido de una lucha dura y cruel, como fue para unos la Revolución de 1979 (para otros guerra civil) ,que contó con la cooperación del pueblo nicaragüense, y que como bien señala el General, produjo más de cincuenta mil muertos. Que gracias al esfuerzo de esos guerrilleros, primero, después militares, que componían el Primer Estado Mayor, llegaron a su “maduración”-en palabras de HOS-y que hoy día es una Organización Militar Institucional, con sólidas bases legales recogidas en un Código Militar que les confiere por creación un fuero especial, tal como sucede en la mayoría de los países que tienen ejércitos. Y por esta misma razón no debe ser manoseado, ni dirigido con fines partidarios, hacia ninguna ideología política.
Este breve comentario sobre la transición de la Guardia Nacional de 1927 al actual ejército,1979, me motiva a referirme también a la entrevista que Esta Semana le hiciera recientemente al mismo autor del artículo “De la Guardia Nacional al Ejército Constitucional”. Y aunque nuestras trincheras sean ideológicamente distintas, compartimos los mismos criterios al desear una Nicaragua con una mejor política económica y menos pobres, un Consejo Supremo Electoral sano, respeto a la libertad individual de expresión --que Gracias a Dios la hay-- y de locomoción --que no la hay--, así como el rechazo a cualesquiera tipo de reelección, sea quien fuera el candidato.
Y como la patria demanda de sus hijos lo mejor de ellos aprovecho para invitar a debatir con criterio y respeto las distintas posiciones, sean de izquierda, derecha o del centro, para la solución de los problemas nacionales. Rechazo de plano la política del garrote, que enajena el derecho de libertad de movilización. Y el Señor Presidente no debe olvidar su canción de amor y paz en reconciliación con más trabajo.
Finalmente felicito al Ejército de Nicaragua, extensivo a la Policía Nacional,a quienes con todo respeto les recuerdo su obligación constitucional de velar por la Soberanía Nacional y el mantenimiento de la paz. Que nada ni nadie debe hacerles retroceder el arduo camino recorrido a través de TREINTA AÑOS tratando de imponer la Institucionalidad y el respeto a la Constitución, para lo cual deben de rechazar manipulaciones, vengan de donde vengan.

acastell46@yahoo.com