Opinión

¿Por qué tantos accidentes de tránsito?


La frecuencia con que se vienen dando los accidentes de tránsito, tanto en Managua como en el resto del país, es verdaderamente alarmante y preocupante, ya que en cualquier momento se puede ver involucrado en una desgracia de ese tipo un amigo, un familiar o uno mismo.
Tratar de cargarle la responsabilidad sólo a una institución, como es la Policía de Tránsito, es como no querer ver el problema, más haya de los daños físicos y materiales que representan. Es evidente que la Policía tiene que mejorar sus mecanismos de control, como el de parar vehículos, sin ton ni son, sólo para pedir documentos, aplicar infracciones, y en el peor de los casos recibir mordidas, que desgraciadamente ya no son casos tan aislados que digamos.
Pienso que la Policía además de llevar a cabo una revisión completa de su personal y de sus formas operativas, es obvio que tiene que ser dotada de más y mejores recursos para llevar a cabo su trabajo de una manera más eficiente. Sólo por poner un ejemplo, creo que es de las pocas policías que no cuenta con medios para llevar a cabo patrullajes aéreos.
Una infraestructura deficiente, desorden, anarquía, falta de educación vial y peatonal. Todos esos son factores que influyen en tan alarmante ola de accidentes. Sin ser un experto, ni mucho menos, en analizar el comportamiento de las personas, pienso que el principal factor que contribuye a que lamentemos a diario tantas desgracias, es que las personas andan estresadas, aceleradas, con mucha ansiedad, que con nada nos irritamos y enfadamos, y le mencionamos la madre a cualquiera.
El busero quiere hacer su ciclo de recorrido en menos tiempo, para que no lo multen o ganar más; los microbuseros en las carreteras por ganar un pasajero y la delantera a la competencia, aventajan en curvas y cuestas, chillando las llantas, al mejor estilo del gran prix de Montecarlo, sin importar las vidas humanas. ¡Todo por 10, 20, 30, córdobas más! Los taxistas andan desesperados cuando no han sacado lo suficiente para la cuota de alquiler o abono del vehículo. Todo mundo quiere llegar primero. Todo mundo pierde el sentido del tiempo y la distancia, porque cree que con andar a toda velocidad va a lograr más pasajeros. El motociclista repartidor de pollos, pizzas, medicinas, periódicos, el cobrador, etc., piensa que entre más veloz vaya, más va a ganar y poder llevar más dinero a su casa, y lo que lleva es llanto y luto, al quedar debajo de las llantas de un camión o de un autobús. ¡Esa es la triste realidad! Los ciclistas de la ciudad o los pueblos, entre más jóvenes, más corren, sin medir peligro alguno. Los camioneros y furgoneros también pareciera que ganan por viajes, porque casi siempre caminan a grandes velocidades, sin importarles estén pasando por zonas de mucha afluencia peatonal.
Las personas con vehículos particulares salen tarde de sus casas y van contra el tiempo utilizando celulares, y la señora hasta terminándose de arreglar la cara en el espejo retrovisor. Pareciera que las calles están invadidas por enfermos mentales, porque todos manejan como locos, con perdón de los enfermos que están en el km.5 y otras clínicas, que a nadie le causan daño. En cambio los locos que andan “manejando” en las calles, matan gente todos los días. ¡Todos reflejamos el aceleramiento de nuestras almas! ¡Tenemos que buscar cómo calmarnos! ¡Es muy cierto!
Todos cargamos problemas, pero con irritarnos, y conducir como endemoniados, lo único que nos puede traer es más problemas y desgracias. Y efectivamente así lo estamos viendo. Es necesario que reflexionemos un poco, y tomar las cosas con calma. Sólo de esa manera se reduciría la alta frecuencia de accidentes que estamos viviendo. Que DIOS bendiga a todos los nicaragüenses y nos dé fortaleza y calma para enfrentar los problemas que nos afligen, y que con su ayuda podremos superar.