Opinión

EL PESO DEL PASADO


I
De los coches halados por caballos y el conductor en el centro, sustituimos los caballos por motores de combustión y el puesto del conductor cambió, se colocó al lado derecho del vehículo porque la costumbre era circular en la banda izquierda de las calles.
La tradición marinera era que cuando dos botes se encontraban cada quien tomaba su izquierda. Los aviones heredaron esta tradición y los pilotos conducen también a la izquierda.
II
Suponemos que es debido a que la mayoría de las personas dominamos mejor la mano derecha que la izquierda, que la industria norteamericana de automóviles, para facilitar la maniobra de los cambios, modificó la posición trasladando la conducción de la banda izquierda a la banda derecha que es como conducimos la mayoría de nosotros.
La Suecia conservadora y su Volvo tardaron años en ceder a este cambio pero todavía quedan Japón, Hong Kong, Jamaica y tal vez algunas ex colonias británicas, donde todavía se maneja en la banda izquierda.
IV
La circulación de aviones y buques todavía al día de hoy se hace por la izquierda, lo que ha hecho que los capitanes de estos medios sean bilingües, a la derecha cuando conducen automóviles y a la izquierda cuando manejan sus naves.
Otros cambios han sido más lentamente aceptados universalmente, las cadenas de la costumbre nos hace rechazar lo nuevo
V
La libra esterlina se dividía en 20 chelines (Shillings) y cada chelín en doce peniques y costó que cambiaran al sistema decimal, que quizás para muchos de nosotros es más fácil.
Poco a poco hicieron el cambio dividiendo la libra en milésimas y luego en centavos, pero aún hoy quedan británicos que hacen sus cálculos en chelines y peniques que luego convierten en céntimos.
VI
Los cambios en medidas de área, volumen, distancia, etc., también se quedan rezagadas y son aceptadas lentamente.
Las todavía existentes millas, galones, varas y yardas son un ejemplo de lo difícil que es romper las cadenas del pasado.
VII
En Nicaragua no nos hacemos la vida difícil. Somos internacionalistas en medidas. Los terrenos los traficamos en varas cuadradas y las casas que construimos las negociamos en metros cuadrados.
Ya dejamos atrás el medir las caballerías de las grandes haciendas en “puros a caballo” y “puros a pie”, medimos en manzanas y no hemos aceptado las hectáreas.
Recientemente pasamos en los combustibles de galones a litros pero el cambio es lento. Ha ayudado que los taxistas, que son los mayores consumidores de combustible no compran ni galones ni litros, nuestros taxistas compran combustible en múltiples de cien córdobas.
La tela la vendemos por yardas y los granos en arrobas, medios, medio-cuartillos y la mitad del medio cuartillo, que no es un dieciséis, sino un quince.
VIII
Y ¿qué decir de nuestro idioma? ¿Para qué escribir las h (haches) mudas? Quizás sea un homenaje a la procedencia de la palabra, su genealogía pues. ¿Y la sobrevivencia de la “q”, que necesita el refuerzo de la “u” para que suene como “k”?. Porke las cadenas del pasado hacen ke nos repugne eskribir así.
Pero si logramos dar el salto de calidad, también habría rezago en su aceptación porque no se trata de si es difícil o fácil sino de una resistencia al cambio lo que nos encadena.
IX
Los norteamericanos han comenzado a escribir thru en vez de through y a escribir favor y labor en vez de favour y labour. No muchos insisten en escribir nite en vez de night.
Pero pocos insisten en diferenciar el verbo read que en presente y pasado se escriben igual pero al leerlos se pronuncian distinto. Los británicos en la Isla de Su Majestad y en el lugar que vivan mantienen su inglés “puro” aferrados al pasado.
X
Hablando sólo de escritura y fonética tal vez tenemos que razonar mucho para romper las cadenas, hacer los cambios evolutivos en vez de revolucionarios y dejar que lo antiguo conviva con lo nuevo. Puede ser ésta la solución para modernizarnos.
Claro que en el Japón no se puede decretar que quienes quieran conduzcan por la izquierda y que los modernos manejen a la derecha. Hay cosas en las que los cambios tienen que ser para todos a la vez.
XI
Nos gusta especular. No somos dueños de la verdad, pero estamos conscientes que España nos rige y regirá en el lenguaje mientras no hagamos nuestra propia Academia Democrática de la lengua Americana, paralela a la Real Academia Española.
El pasado es el freno del presente. La razón es el faro del futuro.

Managua, en un dichoso día de finales de noviembre de 2007.
elsavogl@ibw.com.ni
Neville Cross y María Elsa Vogl
Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores