Opinión

Nicaragua: una nación sin visión


“Al perder su autodisciplina y el sentido de dirección y propósito, el pueblo llega a quedar a la deriva, enajenado y temeroso.” (Escritos bíblicos)
Nicaragua sigue viviendo una difícil situación; los nicaragüenses nos preguntamos: ¿Por qué sigue tanta pobreza en un país que era tan rico? No se puede ocultar que en Nicaragua la falta de honradez y el irrespeto a las leyes, mantiene al país en la pobreza extrema y el desorden organizado; se sigue manteniendo la cultura del engaño, el dogmatismo demagógico y el “bailongo” ideopolítico partidario”, que sólo ha favorecido a determinados sectores de las “cúpulas y castas político-militar”. También se debe a que en la gestión pública y sectores de la sociedad, persisten diferentes tipos de corrupción, impunidad, obsesión y ambición por el dinero y el enriquecimiento, que está haciendo mucho daño a la sociedad, porque seguimos cayendo en la degradación y en la desmembración del tejido social, cuestiones que debe tomar en cuenta el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, quien parece no aprovechar la oportunidad de buscar cómo cambiar este estigma, que daña moralmente a la gran mayoría de los nicaragüenses, empobrecidos y sin oportunidades de desarrollo humano, para dar un rayo de esperanza en este mundo de desigualdades.
Nadie puede negar que en la historia de Nicaragua van pasando décadas de hablar y hablar de unidad, reconciliación, de lucha contra la corrupción y la pobreza, y “tuti cuanti” se ocurre, mientras la sociedad nicaragüense sigue con una Nación sin Visión. “La Visión nos proporciona la energía moral o el combustible para el cambio; nos da la dirección para el presente y actúa como nuestra guía para el futuro. La Visión nos muestra una vida mejor, el mundo que podría ser y nos inspira a comprometernos hasta el punto del sacrificio para lograrlo. Está demostrado que sin Visión se está garantizado el fracaso”, señala Colonel V. Doner en “La Estrategia Samaritana”.
Cuando me ligué al FSLN en 1963, hace 44 años, junto a Francisco “El Chele” Moreno (héroe de Pancasán), Jorge “El Cuervo” Guerrero Gómez, Julio Buitrago, Doris Tijerino, Alan Bolt y muchos valiosos cuadros caídos en la lucha contra la dinastía Somocista, fue atraído por el Idealismo Social que imprimían Carlos Fonseca Amador, Fernando Gordillo, Ricardo Morales Avilés, Germán “El Danto” Pomares, Camilo Ortega Saavedra y los innumerables héroes y mártires caídos, con los que me tocó convivir y compartir la clandestinidad en los años duros, organizando las estructuras y preparando la insurrección; éstos nunca hablaron de enriquecimiento a través del erario, pero sí soñaban con que Nicaragua debía llegar a ser una Nación con Visión.
Al contar una parte de mi historia personal no lo hago como una vanidad o megalomanía, sino para que los fanáticos fundamentalistas o los llamados místicos,-que han dejado de ser pobres, que se llenan la boca diciendo que son “neo teoréticos de la izquierda”-, sepan juzgar. Sí me comprometo con los viejos y conscientes sandinistas, a contarles muchas verdades y anécdotas de “neocuadros-personajes de la cúpula” del FSLN, que ahora se creen los “grandes revolucionarios” escribiendo historias de acuerdo con sus intereses personales, dentro de una vida millonaria, a costa de la vida de quienes honestamente cayeron en el camino de la lucha, por su idealismo social y ver una Nicaragua con prosperidad y desarrollo para todos.
A casi un año de estar en el poder, el Presidente Ortega Saavedra debería, como estadista y dirigente partidario, si promulga por una verdadera Unidad y Reconciliación, la que está pegada a una nube, convocar a los diferentes sectores políticos, agentes económicos, sector trabajador, medios de comunicación social, a los llamados representantes de la sociedad civil, y a sus funcionarios de partido y gobierno, a deponer actitudes y plantear un consenso por encima de los intereses personales: “qué queremos, cómo lo hacemos, con quiénes los hacemos, para qué lo haremos, por qué lo hacemos y con quiénes lo debemos hacer”, para saber qué camino político-gubernamental debe seguir Nicaragua y llegar a redactar una verdadera Constitución Política, con Justicia Social para siempre, y nos dediquemos a trabajar productivamente por el bienestar de todos los nicaragüenses y enrumbar a Nicaragua como Nación con Visión.
Lamentablemente, no vemos el interés por hacer esto, ya que muchos de los “cuadros” del FSLN como partido electorero lo que buscan es un “hueso” para sus intereses familiares. Ojalá se pongan los pies sobre la tierra y ver la realidad de la pobreza que nos está comiendo y puede llevar al país a situaciones más difíciles. Hay que recapacitar.
*El autor es periodista