Opinión

Doble moral empresarial y violación a la libertad sindical


Los capitalistas que invierten en Nicaragua no pueden estar por encima de la ley. En nuestro país existe un estado de derecho laboral que deben respetar los empresarios, vengan de donde vengan. El gran problema está en que desde 1990 hasta 2006 existieron en Nicaragua gobiernos de empresarios que diseñaron el sistema a su favor y pactaron en contra de los trabajadores y sus sindicatos.
Hoy eso debe cambiarse, no es posible que el Ministerio del Trabajo siga siendo cómplice de los capitalistas y empresarios, no es posible que inspectores del Ministerio del Trabajo se sigan haciendo de la vista gorda y sigan amparando a los violadores del derecho laboral, es hora de que el Gobierno y la Ministra del trabajo tomen medidas fuertes contra los funcionarios corruptos y se haga prevalecer la tutela de los derechos laborales y sindicales de los trabajadores.
Aquí cabe la respuesta que dio José Saramago ante la pregunta que le hicieran sobre qué hacer ante las violaciones laborales, el planteó, ¿qué hacen los Sindicatos?, ¿qué hacen los trabajadores?, en realidad, si lo miramos desde esa óptica, toda violación a los derechos laborales a la libre organización, a la libertad sindical, es producto de la falta de defensa de estos derechos por parte de los trabajadores, de la falta de organización, de la división sindical o de la debilidad de los sindicatos en general, y esto hay que superarlo, los principales responsables de que estas violaciones ocurran somos nosotros los trabajadores y trabajadoras.
Actualmente los empresarios han acuñado el concepto de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) o Corporativa, la misma la definen como la contribución activa y voluntaria de las empresas al mejoramiento social, económico y ambiental con el objetivo de mejorar su situación competitiva y su valor añadido, y agregan, la Responsabilidad Social Corporativa va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, dando por supuesto su respeto y su estricto cumplimiento. En este sentido, la legislación laboral y las normativas relacionadas con el medioambiente son el punto de partida.
El otro concepto acuñado es el Código de Ética empresarial que en su declaración plantean el respeto a la dignidad humana y que el respeto a la dignidad de la persona es el valor primario y universal con muchas consecuencias. Ubicarlo como primer valor no es sólo una necesidad lógica sino una declaración de finalidad respecto a la concepción de la empresa.
Pero estimado lector, éstas son simples declaraciones públicas y propaganda que hacen los empresarios y capitalistas, en la realidad éstas no se cumplen, son expresiones de la doble moral de estos que practican la caridad con despliegue de medios y explotan y maltratan a los que le producen sus ganancias: los trabajadores.
Para muestra un botón, el Grupo Siman, de capital salvadoreño e inglés, que en Nicaragua y CA se llama Unicomer y aglutina a las empresas La Curacao, Tropigas, Loco Luis, ServiTotal, Radio Shack, Translogix, siendo fiel representante de lo que describimos arriba, despidió a 15 trabajadores y desconoció al Sindicato legalmente constituido, como si en Nicaragua no hubieran leyes. El comportamiento de estos empresarios no debe ser permitido ni por el movimiento sindical en su conjunto, ni por los trabajadores, ni por el Mitrab, ni por el gobierno, hay que demandar el inmediato reintegro de los trabajadores y el respeto a la libre organización sindical de los trabajadores. Hagamos prevalecer el marco legal laboral. No permitamos más violaciones.