Opinión

La vida del estudiante pobre


Yo soy un joven de 23 años, estudio en la Universidad Nacional Agraria, curso el 3er año de Licenciatura en Desarrollo Rural. Como otros jóvenes, me gusta divertirme sanamente e ir a las fiestas, pero eso no interfiere en mis estudios, porque con ardua labor me ha costado llegar hasta el lugar donde estoy. Luego de culminar mis estudios en mi ciudad natal, Ocotal, me propuse estudiar una carrera en Managua, sin ayuda de mis padres, porque son muy pobres y no me pueden solventar mis gastos, ya que en la universidad es muy difícil la vida y, sobre todo, cuando no tienes el dinero suficiente para satisfacer tus necesidades. Es por ello que logré optar a una beca en dicha Alma Máter y la mantengo, porque sin ella ya me hubiera retirado de la universidad y siguiera trabajando en mi pueblo para ayudar a mi madre a solventar los gastos del hogar y, sobre todo, ayudar a mis cinco hermanos a terminar sus estudios de primaria y secundaria.
La vida del estudiante se traduce en la manera difícil de que uno puede llegar a sus metas sin necesidad de tener dinero, sólo les digo a las personas que tienen a un padre que les puede dar sus estudios, que los aprovechen, porque es una oportunidad que no la van ha tener siempre, los padres sólo viven una vez.
¿Saben lo que significa no tener que comer al mediodía y seguir en clases hasta las 5 p.m. en la universidad? Por esto es necesario que se los recalque, porque me pasó alguna vez por comprar mis folletos, pues me quedaba sin dinero, “pero esto es el sacrifico de nuestro futuro, para que luego no te quedes mediocre y andando por las calles buscando trabajo como cualquier otro”, fueron las palabras de mi madre.
La vida de los estudiantes en las universidades públicas es muy diferente a las de las universidades privadas, porque no pasan dificultades alimentarias y financieras como las pasan los de las universidades públicas y, sobre todo, de los departamentos lejanos a la capital.
*Estudiante de la Universidad Nacional Agraria
Procedente de Ocotal, Nueva Segovia