Opinión

Error de Nicaragua, y la corte se extralimita en el fallo Nicaragua vs. Honduras


La Corte Internacional en su reciente fallo del 8 de octubre, sobre la delimitación marítima entre Nicaragua y Honduras, en el numeral 3 de la cláusula operativa, votado 14 votos a favor y tres en contra, estableció la línea de la frontera marítima única, la cual debe seguir el acimut 70° 14’ 41.25” hasta su intersección, primeramente con el arco de 12 millas de mar territorial de Bobel Cay (Honduras), siguiendo el arco de 12 millas de mar territorial de South Cay (Honduras) y Edinburgh Cay (Nicaragua), hasta encontrarse la línea del acimut (con coordenadas 15° 16’ 08” N y 82° 21’ 56” O), y hasta que alcance el área donde los derechos de terceros estados puedan ser afectados.
La Corte Internacional otorgó, sin haberlo Honduras solicitado, un arco de 12 millas a los islotes Bobel Cay y South Cay, por debajo de la “línea tradicional” (paralelo 15), pretendida por Honduras a inicios de la década del 80.
En la fase escrita del juicio, Honduras solicitó que la frontera marítima única es una línea recta trazada del límite de 12 millas de mar territorial de ambas partes a lo largo del paralelo 15 (14 grados, 59.8 minutos) hasta el punto en que esta línea intercepta con el meridiano 82 (82º 00´00”), donde se encuentra con la frontera establecida entre Honduras y Colombia a través del tratado de delimitación marítima de 1986.
Honduras siempre sostuvo que dicha línea (“línea tradicional a lo largo del paralelo 15”) mantendría el lugar de las islas de Bobel Cay, Port Royal Cay, Savanna Cay y South Cay en el lado hondureño, de conformidad con la bien establecida soberanía de Honduras sobre las islas; pero no concedería a las islas más al sur, Bobel Cay y South Cay, un mar territorial pleno de 12 millas. Honduras expresamente alegó: “Honduras no pretende cambiar esto”.
Honduras, además, señaló en la fase escrita que el reconocimiento de este paralelo como frontera por ambos estados precede el reconocimiento general que las islas tienen derecho a un mar territorial de 12 millas. Sin embargo, Honduras no busca actualizar la frontera marítima, reclamando un arco de 12 millas alrededor de las islas, creando una desviación en la línea tradicional.
La solicitud de Honduras, con relación a la frontera marítima, incluía tres secciones. La primera sección consistía en una línea recta y horizontal siguiendo la vaguada del río Coco desde el punto identificado en 1962 por la Comisión Mixta Honduras/Nicaragua, hasta la desembocadura del río donde llega al mar. La segunda sección propuesta por Honduras continúa la misma línea a través de las aguas territoriales al límite de las 12 millas hasta el punto que se intercepta con el paralelo 14º 59.8´. La tercera sección propuesta comprendía la zona económica exclusiva y la plataforma continental. La propuesta hondureña era una frontera marítima única que se extiende del límite de 12 millas hacia al este, a lo largo del paralelo 15 (14º 59.8´), hasta que alcance la longitud donde comienza la frontera establecida por el tratado entre Honduras y Colombia.
Honduras indicó que de aplicarse 12 millas plenas de mar territorial a cada una de las islas localizadas al norte del paralelo 15, tendría el efecto de empujar la frontera al sur del referido paralelo. En este sentido, Honduras agrega que no busca cambiar la línea tradicional en ocasión de estos procedimientos.
Honduras siempre sostuvo, a pesar que los cayos tuvieran derecho a un mar territorial de 12 millas, lo que ocasionaría salirse de su posición, que la frontera con Nicaragua es una línea recta a lo largo del paralelo 15. En ningún momento de la historia del conflicto, y durante el proceso ante la Corte, Honduras pretendió obtener espacios por debajo de la famosa línea tradicional (paralelo 15).
El juez de Sierra Leona, Abdul G. Koroma, se percata de esta intromisión de la Corte, y en su opinión disidente indica:
“Tengo reservas con relación a la decisión de atribuir a Honduras áreas de mar territorial al sur del paralelo 14° 59.8’ N. Mientras que el artículo 3 de la Convención de Derecho del Mar concede a un estado parte reclamar un mar territorial hasta un límite que no exceda las 12 millas náuticas, Honduras estableció en su Contra Memoria que su mar territorial no se extendería al sur del paralelo 14° 59.8’ N, y esto también fue alegado en sus sumisiones. Por tanto, no hay una razón de peso, legal o de otro tipo, de no acatar esta sumisión, especialmente por cuanto esto prevendría el traslapo de las áreas marítimas de las partes y se eliminaría una potencial fuente de conflictos.
En el caso concerniente a la Delimitación Marítima y Territorial entre Qatar y Bahrain, la Corte consideró que usar Qit’at Jaradah, una isla bien pequeña y desabitada situada entre la isla central de Bahrain y Qatar, como punto de base en la construcción de una línea de equidistancia para ser adoptada como la línea divisoria daría un “efecto desproporcionado… a un rasgo marítimo insignificante” (Fondo del Asunto, Fallo, CIJ Reporte 2001, Pág. 104 y 109, parra. 219); pero la Corte declinó de hacerlo. [La Corte] de haber mantenido la solicitud de Honduras, no sólo hubiera sido consistente con la ley aplicable, pero eliminaría una fuente potencial de conflictos marítimos”.
Por otro lado, cabe señalar el error del Agente de Nicaragua en La Haya, de no haber argumentado en las audiencias públicas llevadas a cabo en marzo del presente año, que nunca la frontera marítima podría ser trazada abajo del paralelo 15 e indicar la aquiescencia de parte de Honduras de que dicha frontera no puede ser nunca por debajo del mencionado paralelo.
El hecho que la Corte haya otorgado más de lo que le fue pedido podría dar paso a un Recurso de Revisión a solicitud de Nicaragua, aunque probablemente la Corte lo rechazaría por cuanto establecería que Nicaragua tuvo que haberlo argumentado en su momento.
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