Opinión

Qué vergüenza


I
Dicen que cada pueblo tiene el gobierno que merece. Nadie más que el pueblo nicaragüense, nosotros mismos, somos los responsables por no protestar, porque aquí los votos no nos llevarán a un estado laico.
Se rumora que ya se le ofreció a la Iglesia Católica la potestad de casar por sus ritos y que estos matrimonios tendrán al inscribirse en los registros los mismos efectos que los matrimonios civiles celebrados ante jueces o notarios públicos.
II
Los rumores dicen que bastará afirmar al redactar el acta matrimonial católica que no habían notarios públicos ni jueces accesibles para celebrar el rito civil. Al ritmo que van las cosas lo anterior equivale a decir que se podrán casar civilmente por el rito católico las parejas que así lo deseen.
El problema se va a presentar cuando aquellos casados “civilmente por la Iglesia Católica” quieran divorciarse, pues se encontrarán con la arcaica oposición católica al divorcio. Advirtámosles a los valientes que sobrarán abogados dispuestos a enredar a cónyuges casados por la fe, que cuando quieran divorciarse encontrarán el infierno aquí, por andar buscando el cielo más allá.
III
En un mundo dividido entre izquierdas y derechas, la situación en nuestro país se agrava por nuestra polarización política, ya que son pocos los temas en los que una buena mayoría de los nicaragüenses estamos de acuerdo.
Siempre habrá temas en los que algunos moderados estén en el centro, aunque lo común será que la mayoría se aferre enfática y de forma visceral en posiciones extremas.
IV
El Churri mandó tropas simbólicas a la reconstrucción de Irak y la guerra, que con mentiras se inició allá, devino en sangre, destrucción y muerte de verdad.
Nosotros sabíamos que la presencia nica no iba a ayudar a reconstruir nada. Era un respaldo político a Washington y nos dio vergüenza saber que Nicaragua estaba pagando el respaldo imperial a nuestro gobernante raquítico de apoyo local.
Y nuestra Asamblea Nacional tampoco parece tener vergüenza, porque a la menor insinuación del “Hermano Mayor del Norte” de ponernos en otra lista negra, se rindió a los mandatos del FMI con la distribución presupuestaria y se presta a bajar los velos de las intimidades financieras para ser escudriñadas en Washington.
V
Nunca se sabrá cuántos nicas estuvimos en contra y cuántos a favor de enviar nuestras tropas a Irak. La costumbre de nuestros gobernantes ha sido no preguntar nada y oírnos menos.
Pero a nosotros todavía nos avergüenza el recuerdo de nuestra participación en Irak. Nos avergüenza también la inclinación de FSLN, el PLC y ya no digamos el ALN de enrumbar el país hacia un estado confesional católico a espaldas de la Constitución y de más del 30 % por ciento de nuestra población evangélica y de cierto porcentaje que aunque católicos en lo general desaprueban el maridaje iglesia-estado, además de otros con creencias o descreencias diferentes.
VI
Creeríamos que la ciencia no debe inmiscuirse en cuestiones de fe y quisiéramos que la fe no se enmaridase con la ciencia, pero para vergüenza de la ciencia se está celebrando en nuestro país un matrimonio católico entre la ciencia y la fe. Vergüenza para la ciencia.
Por si fuera poco, el actual Santo Padre acaba de felicitar pública y mundialmente a Nicaragua por la abolición del aborto terapéutico y eso que aún no se ha promulgado esta ley.
VII
Nos da vergüenza que el Santo Padre nos felicite, primero porque es retroceder más de cien años en nuestra legislación y segundo por conocerlo como sucesor de la decapitación del Obispo de Priscila por profesar que si Dios nos dio la razón fue para que la usásemos.
Recordemos que el Santo Padre es sucesor de la Inquisición, del coro de ángeles eunucos y de muchísimas negrísimas cosas más, como la tortura y muerte de Galileo y Jordano Bruno, por estar al lado de la ciencia. En el pasado y en el presente la Iglesia Católica ha sido enemiga de los preservativos y protección de curas delincuentes de abusos sexuales a menores. Ésta es la iglesia que felicita nuestro retraso.
VIII
Si fue vergonzoso que un ex presidente reo sentenciado con una dilatada apelación en trámite, fuese invitado al acto de toma de posesión presidencial, es más vergonzoso que haya sido invitado a la reunión de las Cortes de Justicia y Juristas de Centroamérica.
Fue poner en mayor evidencia el estado de la justicia nacional, ver rodeado de juristas al reo más libre de mundo. ¿Espejo de nuestra justicia?, todavía recordamos los malabares de los 609 mil dólares que llegaron, no se vieron y salieron de las arcas de nuestra Corte Suprema de Justicia. El magistrado renunció, penas mínimas para otros, pero nada más pasó.
IX
Otras vergüenzas: Invertimos millones en escaleras peatonales que casi nadie usa, tal vez por generosas coimas o clientela política.
A los jueces de lo civil por falta de presupuesto los hacinan en lastimeros cubículos, pero ni los jueces protestan ni los abogados se asocian en Colegio para defender a nuestros jueces o combatir vergüenzas.
Se planea invertir mañana millones en mejorar nuestros puertos, pero hoy gastos ocultos y el sindicato sitúan a Corinto en el Guiness récord como el puerto más caro de la región. Una buena parte del comercio nica entra y sale por Cortés Catracho y Caldera Tico. Otra vergüenza.
¡Válganos el cielo, cuanta vergüenza!
Managua, octubre, año de las vergüenzas de 2007.
Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores
elsavogl@ibw.com.ni