Opinión

La niñez no puede seguir siendo víctima de violencia intrafamiliar


Es triste ver que en la sociedad patriarcal en la que vivimos, la niñez y las mujeres siguen siendo víctimas del poder de quienes a gusto y antojo quieren someterlas a todo tipo de violencia. He leído una noticia sobre la situación de una joven quien a capa y espada como toda madre defiende a su hija de nueve meses, a quien pretenden arrebatarle los abuelos paternos de la niña.
Cuando se habla de la responsabilidad materna, todos tienen algo que señalar, pero dónde están los “hombres”, qué responsabilidades asumen en el cuido de sus hijos e hijas durante la infancia, etapa en la que requieren de protección especial, todas estas son interrogantes a las que debemos darle repuesta y ver la situación desde los dos roles, porque se cree que las mujeres nacen para parir y cuidar la casa, mientras el hombre es la “figura y sustento” del hogar.
Tenemos que estar claros de que violencia es todo tipo de acción que atenta contra el bienestar de las personas, pero la más perjudicada es la niñez. Por ello, en mi derecho a la libre expresión a como lo mandata la Constitución y como sujeto social y de derecho, repudio el hecho de que los abuelos de la niña estén utilizando sus “influencias” como lo dice la joven con amenazas de despido de una institución del gobierno contra el padre de ella, además que se aprovechen porque trabajan en el Cenidh y MiFamilia, alegando tener todas las vías de su parte, indicadores que son símbolos de violencia y chantaje que están perjudicando el estado emocional de la joven, y por ende a la bebé.
Lo peor es que en esta situación las partes no se han puesto a pensar en el daño que le están causando a la niña, ya que se le está reprimiendo el derecho a la recreación libre, a protección especial, a salud, a seguridad, es decir que no se ha priorizado el interés superior de la niña como lo establece el Código de la Niñez y la Adolescencia. No se han visto propuestas que en el mejor de los casos la beneficien y le garanticen un desarrollo integral oportuno. Quitarle un hijo a una madre no es de la noche a la mañana o porque les da la gana, tienen que haber motivos suficientes para que eso suceda, tiene que ver con factores de riesgo que atenten contra la humanidad de la niña. Se tiene que hacer un análisis de lo que puede suceder con la bebé una vez que no esté con la madre después de tanto tiempo juntas, en qué entorno va a crecer, quiénes se van a responsabilizar de su cuido si los dos demandantes trabajan día completo y el “padre” estudia en la universidad. Es una situación que demanda justicia.
Así la responsabilidad de las y los judiciarios que están llevando el proceso es vital, ya que basándose en lo que estipulan las leyes, deben garantizar que las decisiones y acuerdos sobre la situación beneficien a la niña, sin dejarse llevar por intereses políticos, económicos o de otra índole, lo menciono porque supuestamente el abuelo demandante es un candidato a alcalde por el FSLN.
No podemos permitir que las niñas, niños, adolescentes y mujeres sigan siendo víctimas de violencia, debemos defender y demandar la penalización de la violencia intrafamiliar según lo incluyen los artículos en discusión sobre el tema, para protegerlas de este y otros delitos.

Comunicadora Social