Opinión

Sancta Santorun


¡Oh! Sancta Santorun; en realidad la situación está grave, muy grave. Son casi diez los gobiernos de izquierda con vocación socialista del siglo XXI electos por el voto popular en América Latina. La cosa pública es seria, pero hay voces, hay rumores, hay situaciones que podemos convertir en hechos opuestos a la actual realidad de los pueblos con gobernantes de izquierda. Nuestro deber es decir lo contrario de lo que pasa para que con el tiempo nuestra voluntad política pase a formar parte del discurso que se ha afirmado en la conciencia popular en América Latina. Decir, opinar, afirmar, fustigar, con un conjunto de planteamientos que terminen en un enfrentamiento entre los “magníficos de la izquierda” que por un error del destino se hallan a la cabeza de los pueblos antaño sometidos a los legítimamente destinados a gobernarlos: nosotros, gente de derecha. Repetir y repetir y repetir es la consigna porque ellos son diferentes, nada les une, más bien son opuestos entre sí. Debemos crear la desconfianza, crear la contradicción, crear falsas promesas ante su pueblo: esos son nuestros principios de combate para derribar a los “magníficos de carne y hueso”. Y tomemos aliento bajo la poesía de los apagones de los últimos dieciséis años para repetir en coro la siguiente homilía: está LULA del Brasil, dirán unos que es un estadista, pero nunca se ha visto uno en la izquierda. En Argentina, aparece un peronista de izquierda, KIRCHNER, que es solamente un intruso. MORALES en Bolivia, un cholo presidente de izquierda, un indio. En Ecuador surge un tal CORREA por la izquierda caminando suelto sin correas. VÁSQUEZ en Uruguay parece discreto pero es de la misma pandilla de la izquierda. CHÁVEZ, de Venezuela, con su izquierda bolivariana nos atormenta de noche y de día. Aquí en Nicaragua tenemos a ORTEGA, quien con su izquierda nos asombra, nos asusta, nos angustia. Y finalmente CASTRO en Cuba, un pecador nato, ni USA ha podido con él y ha tenido que tirar la toalla. En realidad la situación, ¡oh! Sancta Santórun, está grave, muy grave. Pero no es para morirse porque nuestro padrino que vive en USA pronto vendrá y pondrá las cosas en su lugar, como siempre lo hace. Mientras, ahora, tenemos que caminar juntos de las manos con las tres divinas comedias, la burguesía, la oligarquía y las trasnacionales, o con nuevos y antiguos aliados de todo color y tamaño. No nos preocupemos, ya verán que nos sobrarán aliados de todos lados y rincones y sectores; los partidos políticos, las organizaciones civiles, las iglesias, los movimientos burgueses, concursos de belleza, etc. Y habrá incluso hombres de izquierda democrática, de izquierda renovada, de izquierda inmaculada; en fin, todos aquellos que estén en contra de los casi diez gobiernos de izquierda con vocación socialista del siglo XXI electos por el voto popular de los pueblos en América Latina, aquí todos los que vengan hacia nosotros recibirán nuestra bendición en Sancta Santorun (Casa de los Santos Santos).

* El autor es escritor