Opinión

Nicaragua por


Queridos amigos:

Hace dos días me llegó un mensaje en el que se ponía a disposición un lugar donde reciben materiales de ayuda para enviar a Puerto Cabezas. Se trata de la Pastelería Margarita, ahí se almacenará esa ayuda en estos días para entregarla lo antes posible a responsables de la Universidad Uracaan que se encargarán de su distribución.

Necesidades inmediatas:
Agua potable, ropa de niños, pañales desechables, medicinas, colchas, comida, dinero y lo que ustedes estén dispuestos y en condiciones de donar.

Otra vez con los dedos cruzados
El pasado martes estábamos con los dedos cruzados y los ojos puestos en ese cielo que se da vuelta y se nubla con una traición. Pendientes de las palabras, de la radio, de la televisión, llamando a los amigos, a ese otro corazón de Nicaragua, y yendo con el corazón a la ribera del río Coco y Waspam y Puerto Cabezas, donde el Huracán ya había puesto su ojo. No podemos ir hacia la Costa si no es a través de muchas horas de olvido por tierra o ríos que a veces se revuelven y no nos dejan.
Los más viejos del lugar no recordaban un huracán de esa magnitud, al menos no en Bilwi. Pero todo el olvido de la Costa Atlántica vino en forma de nubes, como el viejo olvido de la historia, de la política, de las carreteras y de todos nosotros.
A pesar de ese olvido, el sistema de evacuación previo hizo posible salvar de una tragedia aún mayor a miles de vidas. Las labores del Sistema de Prevención y del Ejército de Nicaragua son una protección indudable cuando se avecina este tipo de catástrofes. Sin embargo, cuando oí en la voz de la periodista Giselle Alemán --que siguiendo su instinto se desplazó a Puerto Cabezas bajo el ojo de esa noticia enorme-- que una niña había muerto, empecé a temer lo peor. Trataba de comunicarme hasta que los celulares se quedaron sin baterías. Al momento de escribir este artículo son casi 40 las personas fallecidas y más de 100 los desparecidos, muchos de ellos en los Cayos Miskitos.
El huracán nos ha golpeado en nuestra mitad de corazón olvidado. Nos ha traído la vieja historia, y si ahora puede servir de algo este recuerdo doloroso, será para unir de una vez por todas a Managua con Puerto Cabezas, si no por carretera, al menos por corazón.
Nicaragua siempre se vuelca con Nicaragua, es un país al que no le hace falta llamar a la solidaridad, porque se da por entera un país por otro. Es difícil escribir ahora porque las palabras son de la Costa, y también su grito.
Si ustedes quieren o si no lo han hecho todavía, se está recibiendo ayuda para llevarla a la Costa. Será distribuida por personas que trabajan en la Universidad Uracaan. La ayuda se recibirá en la Pastelería Margarita. Entras las cosas que pueden llevar están:
* Agua potable (es una de las primeras necesidades tras el paso de un huracán, porque es sistema de distribución de agua y energía se colapsa. El agua potable puede evitar las epidemias que ocurren con posterioridad).
* Ropa de niños, incluyendo pañales desechables, muy útiles para evitar la propagación de enfermedades transmitidas por el agua y otras infecciones. En estos momentos, los desechables son de mucha ayuda a las familias.
* Medicinas (sueros, antibióticos, etc.). Sería bueno consultar antes a grupos de médicos cuáles son los más necesarios en estos momentos y chequear si no están caducados.
* Colchas (decenas de miles lo han perdido todo).
* Comida (enlatados o imperecederos).
* Dinero (siempre necesario).
* Y lo que ustedes estén dispuestos y en condiciones de donar.
La pastelería Margarita está situada en Los Robles, del Hotel Colón 1c sur, ½ abajo, y los teléfonos son 2781167 y 2771723
La ayuda en materia de salud será igualmente crucial. Hay un gran grupo de médicos voluntarios, pero toda la infraestructura ha sido severamente dañada. Para esto igualmente se necesitará mucho dinero.

Gracias a todos. Nos seguimos hablando.