Opinión

Superando las contradicciones


Es contradictorio que Nicaragua, siendo el país más grande de Centroamérica, con casi el doble de la cobertura forestal de Costa Rica, numerosos ríos y lagos y una extensa plataforma continental en el Mar Caribe, sea a la vez el más pobre de la región.
El 47% de la población vive en situación de pobreza y de éste, 14.9% en condiciones de pobreza extrema. La mayoría de los nicaragüenses sobrevive con 2.5 dólares diarios y el 65% no tiene ingresos suficientes para cubrir los costos de la canasta básica.
Para enfrentar esta situación propongo el diseño de una estrategia que incorpore los siguientes factores:
El primer factor es la estabilidad política y social, partiendo de la premisa básica que el progreso en países en vías de desarrollo debe ser liderado por los gobiernos, en consenso con el sector privado, la sociedad civil y el pueblo. Igualmente imprescindible es el papel que debe jugar una oposición constructiva, como elemento que fortalece el sistema democrático y otorga legitimidad al actuar gubernamental.
La transparencia, la eficiencia y la lucha contra la corrupción constituyen el segundo factor. En este sentido, debe priorizarse el respeto a la propiedad privada, la independencia y profesionalismo de los poderes del Estado. También es preciso entender que el acceso a la información pública, la divulgación de los planes de gobierno y la auditoría social-ciudadana son requisitos fundamentales para el buen funcionamiento del sistema democrático.
El tercer factor es la educación. Costa Rica y Panamá tienen tasas de alfabetismo de 96% y 93% respectivamente, mientras Nicaragua apenas alcanza el 68.2%. Costa Rica y Panamá invierten el 5.2% y 4.6% de su PIB en educación, mientras Nicaragua invierte solamente el 3.2%. Se deben asignar los fondos suficientes para la efectiva implementación de la nueva Ley General de Educación, que procura un Pensum Educativo coherente con las prioridades de Nicaragua como país, tomando en cuenta los avances tecnológicos de la época y las demandas del mercado laboral nacional e internacional.
El cuarto factor es el desarrollo y seguimiento de una política de Estado que trascienda los gobiernos de turno. Nicaragua apenas comienza a delinear un programa económico que aprovecha nuestras ventajas comparativas: ubicación geográfica, recursos naturales, recursos humanos y diversidad cultural. Este programa debe priorizar la cooperación externa dirigida al desarrollo de nuestro potencial energético, el mejoramiento de nuestra infraestructura de transporte y telecomunicaciones y el fortalecimiento de nuestras instituciones económicas, financieras y comerciales.
Deberá promover el incremento y diversificación de la productividad agrícola y pesquera y el desarrollo del turismo, de cara a la apertura de nuevos mercados, incluyendo los países del Caribe, todo ello ligado a la creación de condiciones para atraer la inversión extranjera directa y la participación en bloques económicos regionales e internacionales. Las Mipymes que generan más del 80% del total del empleo también deben ser priorizadas.
El medio ambiente debe también constituirse en una prioridad de la política estatal. Los esfuerzos por enfrentar el calentamiento global, la contaminación de la capa de ozono y la extinción de especies animales y vegetales exigen que Nicaragua invierta recursos para reducir la deforestación de sus bosques y la contaminación de sus ríos, lagos y costas. Las 60 hrs ecológicas que estudiantes de secundaria deben cumplir antes de graduarse constituyen pasos acertados. Asimismo, la aprobación de la Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (Ley 217) y la Ley Especial de Delitos Contra el Medio Ambiente y los Recursos Naturales (Ley 559), aunque todavía está pendiente la definición de mecanismos para su efectiva implementación.
La política exterior del nuevo gobierno que diversifica nuestras relaciones procurando contactos constructivos con Brasil, Unión Europea, China, Taiwan, España, Irán, Estados Unidos y Venezuela augura mejores perspectivas de desarrollo. De igual manera el establecimiento en nuestro país del Hong Kong Shangahai Banking Corporation (HSBC), segundo banco más grande del mundo, es una señal clara de nuestras oportunidades futuras y de la importancia de trazar metas tangibles y consensuadas.
El nuevo contexto mundial exige que Nicaragua defina estrategias que visualicen nuestras prioridades políticas, económicas y sociales. Debemos ser creativos al identificar factores que nos permitan desarrollarnos como una nación culturalmente rica y diferente frente a los desafíos que representan la progresiva liberalización y globalización del mundo.

*Estudiante de Ciencias Políticas, Universidad Thomas More
Miembro del Movimiento Jóvenes Estableciendo Nuevos Horizontes (JENH)