Opinión

Relaciones Irán-Estados Unidos


El gobierno iraquí no logra consolidar ningún poder efectivo, e incluso entra en tratos con su contraparte en Irán. Las condiciones de vida de la población son insostenibles y crece el número de los desplazados. El disgusto de Bush es grande y los generales saben que están en un callejón sin salida. Los servicios nacionales de inteligencia de EU apenas pueden describir la situación como “con algunas ganancias de seguridad comprobables, pero frágiles”. El presidente Bush dijo en la Convención de Veteranos de Guerras Extranjeras que sería un craso error caer en la tentación de retirar las tropas y usó el símil de lo ocurrido en Vietnam.
La disolución del consenso interno sobre la guerra iraquí se ha instalado en el ejército. Un reportaje del New York Times, en la edición del 26 de agosto de 2007 de la revista dominical, da cuenta de la reunión que sostuvo el general Cody, subjefe del Cuerpo del Ejército, con los miembros del grupo de oficiales que han servido en Irak y se preparan para ascender al rango de capitanes. Uno de ellos le pidió su opinión acerca de un artículo publicado por el general Yingling en una revista del ejército y que tituló: “El fracaso de los generales”. Se abrió un debate sobre la responsabilidad de los altos mandos, que puede resumirse en lo dicho por un joven capitán: “Tal como están ahora las cosas, un soldado raso que pierda su rifle sufre consecuencias más graves que un general que pierde una guerra”.
El 19 de agosto de 2007 el mismo New York Times publicó en su sección editorial una carta escrita por siete soldados que están en el frente con rango de sargentos y que proponen un análisis crudo de las condiciones de la guerra, del entorno político en Irak y de la misión militar de la que forman parte. La conclusión es desgarradora, vista desde la perspectiva en que fue planteada. Dicen los soldados: “Al final, debemos reconocer que nuestra presencia pudo haber desprendido a los iraquíes de la garra del tirano, pero también les ha robado el respeto por sí mismos. Ellos se darán cuenta de que la mejor manera de recuperar la dignidad es llamándonos por lo que somos --un ejército de ocupación-- y forzar nuestro retiro”.
Han empezado a circular declaraciones de funcionarios y “filtraciones” mediáticas referidas a escenarios elaborados en el Pentágono de retirada rápida de las tropas estadounidenses de Irak. En ese nivel y en el conjunto del sistema de poder de los EU ya casi nadie pone en duda el fracaso de la aventura iraquí y mientras el sector más extremista de los halcones sueña con algún “golpe de fuerza” milagroso dentro de Irak o por medio de un ataque contra Irán, sectores de las elites hegemónicas estadounidenses esbozan repliegues que le permitan preservar su presencia en el Medio Oriente.
Por otro lado, Irán puede en tres minutos tocar con sus misiles todos los campos de petróleo en Arabia Saudita, que son fuentes de energía para Europa, Japón y EU. Y eso podría perjudicar el flujo de energía a nivel mundial. Creo que no hay ninguna forma de que EU pueda defender los campos de petróleo de Arabia Saudita. Ahora, estos misiles también –teóricamente-- pueden alcanzar a Israel, incluso a las grandes ciudades, pero ellos tienen un sistema antimisiles que podría ser efectivo. Podría ser, no sabemos.
Segundo, es más probable que los aviones norteamericanos puedan destruir los sitios donde están los mísiles iraníes en el caso de Israel por el tiempo que tienen, pero con Arabia Saudita es menos probable.
Tercero, es otro factor, más allá de los misiles que pueden alcanzar a los soldados de los EU en un minuto y treinta segundos en Irak. Es decir que pueden tocar todos los puntos más militarizados en Irak. Eso también podría afectar a los EU.
Pero más allá de los misiles, el hecho es que hay 300 mil iraníes que pueden cruzar la frontera muy rápidamente y atacar a las 160 mil tropas norteamericanas en Irak; entonces es factible y probable que Irán pueda hacer mucho daño a los EU, a pesar que EU rápidamente podría destruir grandes partes de Irán si lanzan una guerra relámpago (blitzkrieg).
Mucho depende de la capacidad de Irán para resistir la primera ola de ataques norteamericanos. Si hay un ataque masivo, por parte de los EU, y tiene precisos los lugares de lanzamiento, no sabemos el grado de destrucción que pueden provocar. Ésa es una parte de la ecuación para la que no tenemos suficiente información, no sabemos qué preparaciones tiene Irán para esta eventualidad; si tiene sitios suficientemente protegidos y escondidos para lanzar su contra-ataque. Eso hay que verlo, por eso que no es simplemente la invención de nuevos misiles sino la capacidad de lanzarlos en anticipación o como contra ataque por parte de los iraníes sería un factor determinante.
Eso es lo que ocurrió en el pasado, cuando Israel con sus ataques anticipados ofensivos podía destruir gran parte de las fuerzas aéreas de los países árabes cuando lanzaba sus guerras, entonces mucho dependerá de la inteligencia e información que tiene Irán antes del ataque para estar listos para ponerse al día.
Recientemente el presidente Bush declaró: “He autorizado a nuestros comandantes militares en Irak a hacer frente a las actividades homicidas de Teherán”. A estas palabras de Bush, pronunciadas el martes 28 de agosto de 2007 en Nevada, siguieron otras más duras: afirmó que el programa núcleo-eléctrico iraní amenaza dejar al Oriente Medio “bajo la sombra de un holocausto nuclear”.
Robert Baer, un ex miembro de la CIA, publicó en la revista Time del 18 de agosto de agosto de 2007 que la Casa Blanca “atacaría Irán en los próximos seis meses”, es decir, ya con el proceso electoral norteamericano en su fase decisiva, el asalto sería diferente al de Irak, porque no se prevé el envío de tropas.
Después de las renuncias de Alberto Gonzales, Karl Rove, Scooter Libby, Donald Rumsfeld, Paul Wolfowitz, John Bolton, etcétera, el presidente Bush está más solo que nunca, el aislamiento de fanáticos fundamentalistas como Bush-Cheney incrementa las posibilidades de que actúen movidos por la desesperación, buscando una fuga adelante, como eventualmente puede ser el bombardeo de Irán. Bush y Cheney pueden emprender su atropellado y súbito avance hacia la guerra, lo que sería un fuite en avant para intentar salvar su desastrosa situación.
El peligro de un casus belli se centra en la presunta intervención en Irak de la Guardia Revolucionaria Islamista de Irán --la mayor fuerza del ejército iraní--, que Bush colocó en la lista de “organizaciones terroristas”, lo que se interpreta en Teherán como una declaratoria de guerra, y en la acusación, hecha por varios oficiales militares adictos a Bush, sin verificación independiente, de que Irán suministra “explosivos sofisticados” a la “insurgencia” iraquí.
El presidente Bush acusó directamente a Irán de estar minando el proceso de democratización iraquí para extender la violencia extremista. Por eso defendió la permanencia de las tropas, como un factor esencial para preservar la seguridad, y alertó contra un “holocausto nuclear” si Teherán consigue la bomba atómica. Bush describió Irak como el “corazón” de la batalla contra la red terrorista Al Qaeda y otros grupos extremistas en el Medio Oriente, entre los que incluyó al régimen de los ayatolás en Irán. El presidente dijo que va a utilizar “todos los elementos” del poder militar para proteger a los estadounidenses del enemigo.
Vincent Cannistraro, analista del Instituto Empresarial Estadounidense, afirmó que “los planes están en marcha, pese a las declaraciones públicas de (el Secretario de Defensa, Robert) Gates”. “Los objetivos (del ataque en Irán) ya fueron seleccionados. La campaña de bombardeos a los sitios nucleares está muy avanzada. Los dispositivos militares para llevarla a cabo ya están siendo colocados”, reveló Cannistraro a The Guardian.
“De ocurrir ese ataque”, dijo Baer, “… será algo muy rápido y va a sorprender a mucha gente”. Además de una guerra relámpago será un blitzkrieg político-electoral para conservar el poder y restablecer, manu militari, el control de la principal cuenca petrolera del planeta. Obviamente es una táctica para mejorar las posibilidades de elección del candidato republicano en noviembre de 2008. Por eso creo que la guerra nuclear limitada es hoy más probable que durante la guerra fría.
Un ataque nuclear/convencional de parte de los EU en la principal cuenca petrolera del mundo haría estallar en pedazos –literalmente-- a la economía internacional y al dólar.

Managua, jueves, 30 de agosto de 2007.