Opinión

Ésos de la Esso y ésos como la Esso


Embargaron a la Esso y todo el mundo pega el grito al cielo; los más grandes medios privados de comunicación, el embajador de Estados Unidos (EU), el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), todos se sienten ofendidos. Los medios se preparan para crear un conflicto. El Cosep en elevada disposición combativa; EU amenaza.
Todos los ofendidos a favor de una empresa privada transnacional muy poderosa que no ha pagado su matrícula de comerciante a la Alcaldía de Managua (ALMA), es decir, a una de las capitales más pobres del mundo. La compañía gringa petrolera no ha cumplido lo que hasta los más humildes comerciantes, micro-empresarios y profesionales cumplen en la capital. La Esso debe y tiene que pagar los 90 millones de córdobas que adeuda por no tener matrícula. La capital tiene demasiadas necesidades para perdonar tanto arribismo bárbaro.
Si estuvieran en EU no harían eso los de la Esso porque allá el tema de los impuestos es sagrado. ¡Que vayan a hacer esa gracia a Washington, París, Sydney, Estocolmo, Helsinki u Oslo! No cumplir con los requisitos del pago de cualquier tipo de impuestos, o evadir éstos, es considerado un grave delito que se sanciona fuertemente. Cómo nos gustaría ver a los nicaragüenses que el embajador Trivelli o la directiva del Cosep públicamente defiendan en suelo estadounidense a una empresa evasora de impuestos, aunque el Senado norteamericano ha dicho que hasta el 70% de las grandes empresas gringas no pagan impuestos, a pesar de acumular multimillonarias ganancias.
El asesor en asuntos económicos de la Presidencia, Bayardo Arce, dijo: “Para que la Esso se siente a negociar, de entrada le estamos ofreciendo la disculpa de la multa”. No se puede ni se debe olvidar que el marco jurídico vigente en temas fiscales establece que ningún funcionario público puede exonerar de multas ni disculpar impuestos nacionales o locales. El Gobierno, la Dirección General de Ingresos (DGI), la Dirección General de Aduanas (DGA) y ALMA no pueden darse el lujo de no cobrar los impuestos que debe la Esso con su respectiva multa.
El ciudadano común que va buscando cómo resolver, cómo pagar sus deudas poco a poco; el que se acerca a las ventanillas de la DGI para informar que no ha trabajado; a ése, a ésa, a mí, a usted, a vos, no nos disculpan multas. A uno le parten la vida y le dejan ir todo el peso de la ley; te hacen pagar hasta cuatro veces tus ingresos por procedimientos inadecuados. No valen súplicas, no valen lágrimas, no valen deudas, no vale desempleo. Lo mismo sucede ante los banqueros con sus préstamos y tarjetas de crédito, cobran cumplidamente y amenazan con abogados o embargos salariales; pero los banqueros no han pagado más de 1,000 millones de córdobas de Impuesto sobre la Renta. Ellos son como los de la Esso. ¡Como que a Nicaragua le sobra el dinero!
Pero viene el consorcio Pellas y descaradamente, por realizar una declaración inapropiada cuatro años atrás, le perdonan una multa de cuatro millones de dólares. Viene la Esso (el tío Paul Trivelli gruñe) y hasta el gobierno sandinista le ofrece “disculpa de la multa”. Cuando el Ingenio San Antonio fue “amenazado” por la Alcaldía de Chichigalpa para hacerlo pagar impuestos corrieron a realizar “arreglos” con tal de no pagar lo justo; casi impusieron la cuota fija y dicen que, años atrás, practicaron las regalías a funcionarios municipales. Cuando la Tipitapa Power intentó evadir a la Alcaldía de Tipitapa hizo lo mismo, llegó a un “acuerdo”. Cuando la Tip-Top quiso evadir sus obligaciones con la Alcaldía de Nindirí, también resultó un “arreglo”. Por todo esto se va la cooperación sueca; los ricos de Suecia ya no quieren pagar impuestos para cubrir el gasto social de Nicaragua, lo cual debería ser financiado con el impuesto de los ricos de Nicaragua, ha señalado el economista Adolfo Acevedo. ¡Que los ricos de nuestro país saquen el pinolero que hay en ellos pagando sus impuestos debidamente y den así un buen ejemplo a los empresarios extranjeros!
¡Hasta cuándo! ¿Cuándo alguien va a gritar por un arreglo para mí, para vos, para los cumplidos, para los responsables? ¿Por qué a los morosos les perdonan la multa y la mora y a los cumplidos no? ¿Por qué nadie nos premia por ser cumplidos? ¿Hay que ser evasor para recibir trato preferencial? Debe haber justicia, los ciudadanos comunes pagan con sangre, sudor y lágrimas cada centavo. Todos los ciudadanos honestos y cumplidos con el fisco exigimos justicia.
La actitud de ésos de la Esso y de ésos como los de la Esso ilustra magistralmente lo señalado por el sociólogo Orlando Núñez en cuanto a la distribución injusta, regresiva o al revés de los impuestos: el 93% de los impuestos de más de 800 millones de dólares es pagado por los pobres (asalariados, trabajadores por cuenta propia, pequeños propietarios) y el 7% restante lo pagan los grandes empresarios privados capitalistas.
El actual gobierno tiene el reto de sentar las bases para que tanta barbaridad comience a revertirse, a cambiar, para salir de la pobreza. No podemos seguir permitiendo eso que dice y hace la Esso y todos los que actúan como la Esso.

*Radiólogo