Opinión

Llega otro 21 de septiembre y nada cambia, ¿qué hacemos?


El mundo entero conmemora cada 21 de septiembre el Día Mundial del Alzheimer y habla de un grupo de personas especiales, vulnerables, que dejó guardado en su maleta el recuerdo, viviendo a expensas de la voluntad de quienes le rodean, buena, mala, interesada o no, quién sabe.
¿Cuántos son?, ¿dónde están?, ¿quiénes son? NO SABEMOS. Recientemente nos reuníamos en ocasión del Plan de Educación Médica Continua en relación con dicha enfermedad y las estadísticas nacionales están tan ausentes como su propio recuerdo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y las organizaciones europeas y norteamericanas, que llevan sistematización de todo, hablan de una prevalencia (total de casos en un momento dado) del 20 % (rangos de entre 2 y 47 %) de las personas mayores de 65 años, en quienes incide el problema con mayor severidad, lo cual no significa que no les puede afectar a los de menor edad, pero los casos son mínimos.
Haciendo estimados tendríamos en nuestro país entre 15,000 y 20,000 afectados. De nuevo nos preguntamos: ¿dónde están?, ¿quiénes son?
La respuesta es sencilla: los tenemos entre nosotros, en nuestras casas, ésos y ésas a quienes ignoramos porque ya no les tomamos en cuenta, a quienes decimos que están “chochando” cuando dicen algo sin mayor sentido o cuando se incomodan con la música estridente de los más jóvenes de la casa, esos mismos que al dar la vuelta a la esquina no saben cómo regresar a casa, ésos que a las dos de la madrugada piden almorzar, o dejan las llaves en el refrigerador, o quieren defecar o miccionar en la sala delante de las visitas. Muy probablemente ésos son parte del número de personas que estiman las estadísticas.
La experiencia de los países que manejan dicho problema de salud pública dice que la mejor estrategia de atención es la multidisciplinaria, donde entran en juego recursos médicos, paramédicos y comunitarios, incluyendo sobre todo la propia familia. Las casas de día vendrían a ser en nuestro medio la respuesta más viable, económica, social, culturalmente y hasta por razones de idiosincrasia. Necesitaríamos una por departamento (16) y dos por cada Región Autónoma, por lo disperso de la zona, es decir 20 en total.
La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace la vida interesante, según P. Coello. Intentemos cristalizar ese sueño de miles de familias que hoy viven en el desespero de no saber cómo enfrentar esa situación en sus hogares. Minsa, MiFamilia, sociedad toda: ¿podremos hacerlo?
Aprovecho para invitarles al Simposio ¨Por una mejor calidad de vida de nuestr@s enferm@s de Alzheimer¨, a realizarse en la Facultad de Medicina de la UNAN-Managua el 21 de este mes, de 1:00 a 6:00pm, la entrada es completamente gratuita.

Gracias y hasta ese día.