Opinión

No olvidemos Esquipulas II


Veinte años no es nada, dice un tango argentino, yo diría que sí son muchos para Centroamérica y especialmente para nuestra patria, Nicaragua. Muchos jóvenes no saben que el 7 de agosto de 1987 fue decisivo para la paz, democracia e independencia de nuestros pueblos; basta leer los periódicos de la época, en todos los países centroamericanos sólo se hablaba de violencia, guerra, falta de libertad de expresión y exilio, es decir era un horizonte totalmente negativo para las generaciones futuras.
El documento de Esquipulas II recoge el numeral cuatro de Esquipulas I, firmado el 25 de mayo de 1986 que dice así: “La paz de América Central sólo puede ser fruto de un auténtico proceso democrático-pluralista y participativo que implique la promoción de la justicia social, el respeto a los derechos humanos, la soberanía e integridad territorial de los Estados y el derecho de todas las naciones a determinar libremente y sin injerencias externas de ninguna clase su modelo económico, político y social, extendiéndose esta determinación como el producto de la voluntad libremente expresada por los pueblos”. En el preámbulo del documento, en el acápite seis, dice literalmente: “Pedimos respeto y ayuda a la comunidad internacional para nuestros esfuerzos. Tenemos caminos centroamericanos para la paz y el desarrollo, pero necesitamos ayuda pa ra hacerlos realidad. Pedimos un trato internacional que garantice el desarrollo para que la paz que buscamos sea duradera. Reiteramos con firmeza que paz y desarrollo son inseparables”. Aquí los centroamericanos le decimos al mundo que no intervenga en nuestros asuntos, como lo estaban haciendo la Unión Soviética y Los Estados Unidos de Norteamérica.
Conversando con el Dr. Ricardo Acevedo, actualmente Presidente de la Corte Centroamericana de Justicia, quien fuera canciller de la República del Salvador en aquellos años, y con dos distinguidos politólogos Demócrata-Cristianos, el Dr. Cairo Manuel López y el Dr. Luis Humberto Guzmán, ambos conocedores del tema con mucha profundidad, coincidíamos en que Esquipulas II es la segunda Independencia de Centroamérica. La razón es que establecemos claramente que no queremos injerencia, ya que la causa de nuestros conflictos son intereses de potencias extranjeras que tienen su propia agenda, ya que la nuestra es paz, desarrollo y justicia social.
Los centroamericanos, y especialmente los nicaragüenses, debemos recordar siempre Esquipulas II, ya que por andar involucrándonos en guerras frías y en otro tipo de intereses ajenos a nuestra patria siempre hemos llevado la peor parte, y si no recordemos los miles de muertos de todas las edades, pero especialmente jóvenes.
El 7 de agosto debería ser recordado en todos los colegios, escuelas y universidades de nuestro país para que los jóvenes estudien y aprendan las lecciones de la Historia, ya que los países que olvidan su historia repiten los errores cometidos. Es justo reconocer la valentía de los cinco presidentes de Centroamérica: Daniel Ortega Saavedra, José Napoleón Duarte, José Azcona Hoyos, Vinicio Cerezo Arévalo y Oscar Arias Sánchez, quienes a mi juicio, todos merecían el Premio Nobel de la Paz; pero más allá de esta reflexión recordemos a todos los que murieron para que Esquipulas II fuese una realidad y para que hoy estemos gozando de esta democracia que poco a poco se va construyendo.

*Director del programa “Danilo Lacayo en vivo”
Abogado