Opinión

Puede una gota de lodo sobre un diamante caer


“Puede una gota de lodo sobre un diamante caer”, decía el inmortal Rubén Darío, “puede también de este modo, su fulgor obscurecer”, continuaba el gran poeta, “pero aunque el diamante todo se encuentre de fango lleno, el valor que lo hace bueno no perderá ni un instante, y ha de ser siempre diamante por más que lo manche el cieno”, concluía elegantemente El Príncipe de las Letras Castellanas.
El diamante cuyo fulgor nunca dejará de ser al cual me refiero es esa joya espiritual de la moral y la ética llamada “verdad”. ¿Puede una mentira de ocho columnas sostenerse y permanecer impune? ¿Puede una falsedad que tendrá un obvio impacto en la estabilidad laboral de miles de personas en un país tan pobre como Nicaragua pasar inadvertida, mientras los autores de la mentira atacan sin cesar a un naciente gobierno que lucha por sacar de la miseria a la población?
Que el corcho flote, decía un comentarista de un diario local. Bueno, el corcho está flotando sobre una mentira a ocho columnas del diario La Prensa, mientras ellos permanecen calladitos, como si nada. Me refiero a la información que publicó el diario de la oligarquía sobre las tabacaleras en Estelí el martes 24 de julio de 2007.
La mentira a ocho columnas rezaba: “Tabacaleras por cerrar”. La falsa noticia daba específicamente los nombres de las empresas que iban a cerrar operaciones debido, entre otras cosas, al “enrarecimiento” del clima político del país, en obvio ataque al Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional del presidente Daniel Ortega.
La noticia consignaba también que los cortes de energía y un posible impuesto en Estados Unidos eran también factores por los cuales las tabacaleras cerrarían o abandonarían el país. El énfasis no tan subliminal estaba dirigido sin embargo a crearle una mala imagen al gobierno de Daniel Ortega y al Frente Sandinista de Liberación Nacional.
El mismo día de la publicación de la mentira del diario, ésta fue desmentida nada menos que por la Asociación Nicaragüense de Puro de Estelí.
En su carta dirigida a Jaime Chamorro, Presidente de La Prensa, los empresarios eran claros e inequívocos: “Queremos manifestar que dicha información es totalmente errónea... contrario a lo que el artículo menciona, no se percibe ningún clima de inestabilidad en el sector por la crisis energética ni por acciones del gobierno”.
Los empresarios fueron diplomáticos pero contundentes y hasta exigieron que su aclaratoria tuviera el mismo énfasis que la noticia falsa, pero el diario a punta de mañas, se las ingenió para hacer alusión a la carta sin expresar claramente que habían sido desmentidos rotundamente precisamente por las empresas que según ellos estaban por cerrar unas e por irse a Honduras otras. Minimizaron el desmentido y se hicieron los disimulados, por no decir los suecos.
Ese tipo de actitudes son el vivo reflejo de la clase de moral de un periódico que vive y existe sólo para defender sus más oscuros prejuicios politiqueros, ni siquiera políticos. Lentamente, como acostumbraba hacer otro diario nicaragüense hace una generación, van haciendo el ridículo y caen en contradicciones hasta con el sector empresarial.
Al buscar la noticia al día siguiente en donde los empresarios tabacaleros se defienden de la mentira de La Prensa, leyendo cuidadosamente la noticia se nota cómo estos los señores de La Prensa, más mañosos que una ramera de cuartería, se hacen los disimulados y aunque hacen alusión a la carta, lo hacen de manera tramposa, obviando torpemente que han quedado como mentirosos y a ocho columnas.
Mientras la mentira mereció un titular a ocho columnas, el “desmentido” sólo recibió una columna. Mientras la mentira era la noticia principal de la primera plana, la carta de los empresarios tabacaleros fue relegada a la última esquina inferior izquierda y con el titular en letras cuyas dimensiones eran como la mitad de la mentira de las ocho columnas.
Este diario al servicio de intereses antipopulares una vez más ha quedado al descubierto, por lo que es verdaderamente el instrumento político que ha venido a llenar el vacío de un medio desaparecido hace 28 años, que sólo mentiras decía todos los días, hasta que el pueblo se cansó y lo mandó para siempre al basurero de la historia.
¿Irá La Prensa a reconocer sus mentiras? No, por supuesto que no lo va a hacer. Ellos están demasiado ocupados atacando el programa Hambre Cero y la participación de los ciudadanos pobres en el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional. Para ellos la mística, la moral y la ética de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal son sólo lejanas referencias de una vieja historia.