Opinión

La “Iglesia” Católica


Hace poco leí en un periódico local acerca de las declaraciones de un cardenal hondureño sobre el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Si bien es cierto que simpatizo mucho con las izquierdas latinoamericanas, al igual de como difiero de algunas implementaciones, las políticas establecidas por ellas no vienen al caso en este momento.
Aclaro antes de entrar de lleno en el artículo que no soy simpatizante de religión o secta alguna, sólo soy una persona libre pensante que hace uso de la libertad de expresión, no confundamos mi posición con ateísmo o comunismo, menos con actos desesperados del maligno. Aclaro esto porque dichas confusiones son normales en nuestra sociedad.
En primer lugar, es una lástima por parte de los medios de comunicación la importancia que les brindan a las declaraciones de los líderes de sectas o llamadas “religiones”, las cuales tienen como objetivo el movimiento de masas y con ello gozar de un determinado nivel de poder al tener sometido al pueblo a su tipo de ideologías o pensamientos propios.
En segundo lugar, no sé por qué dicha religión, la cual dice pregonar las enseñanzas del maestro Jesús, arremete en contra del prójimo con declaraciones sumamente ofensivas. ¿Cuándo nuestro maestro arremetió en contra de alguien mientras estuvo entre nosotros?
Se hacen llamar mensajeros del cielo o representantes de Dios en la tierra, ¿por qué tal autodenominación?, recuerden que la salvación es personal y no se necesita de intermediarios para ello. ¿Por qué estar bajo el yugo de una congregación la cual a lo largo de la historia ha sido el terror de la humanidad, asesinando y abusando de su abrumador poder, en nombre de un Dios que, recordemos, es un ser de infinito amor.
Las enseñanzas del maestro Jesús se reposan en la ayuda y el amor al prójimo. Si la Iglesia Católica u otras congregaciones dicen difundir estos mensajes de amor y solidaridad, ¿por qué nunca las hemos visto realizando aportes benéficos para el pueblo?
Utilizan su poder para manipular y no para ayudar. Definitivamente estoy a favor de las declaraciones del presidente venezolano y cito textualmente: “Tiranos que explotan a los pueblos, de los que traicionan el pensamiento y la obra de Jesús y apuñalan a Cristo por la espalda”.
Por último, me da una tristeza que se autodenominen liberadores de pecados cuando nuestro maestro Jesús fue quien nos liberó de ellos mostrándonos al padre celestial y haciéndonos ver que la solidaridad y amor al prójimo son los únicos caminos hacia la evolución espiritual. Díganme, ¿quién le da potestad para ello?, ¿quieren dar a entender que el sacrificio de Jesús no fue suficiente?, o ¿se creen con más poder que el propio Jesús?
* Estudiante de economía