Opinión

¿Qué pasó con la rampa de frenos en Carretera Sur?


En un momento sentimos los usuarios del transporte rural, y creo que no sólo nosotros, sino también los habitantes de la Jinotepe, Monte Tabor, que viven a la orilla de esa carretera, cierta tranquilidad al ver el rótulo “Aquí se construirá una rampa de frenos”, ya que el peligro que se corre es inminente ante el crecimiento vehicular y el mal estado del transporte pesado que circula por la carretera. Todos los días esperábamos maquinarias del MTI que dieran inicio a la obra para brindar seguridad a la población que a diario se ve afectada por los aparatosos accidentes ocasionados por esos mamut de más de 30 toneladas.
Las autoridades pertinentes saben que en su gran mayoría esos cabezales y buses han dado su vida útil desde hace rato y siguen prestando servicios como si fueran nuevos. Esos vehículos circulan sobrecargados, con intrepidez y temeridad. Han dejado una secuela de muertos, daños, familias en la indefensión con periodicidad y la construcción de la rampa de frenos quedó como un sueño más a pesar de los gritos y lamentos constantes de los que participan de la vida de este trecho de carretera en el Km 16 de la Carretera Sur. Esto de alguna forma demuestra la falta de preocupación de las autoridades de turno por la seguridad del pueblo, no importando los signos políticos. Proyectos tan fáciles de hacer y baratos que pueden salvar muchas vidas se engavetan o politizan.
* Pastor en San Rafael del Sur.