Opinión

Los fenOSOS nos agreden


Parafraseando parte del poema de Rubén Darío, Los Motivos del Lobo, si pretendiéramos recopilar las afectaciones hechas a nosotros los usuarios, podríamos decir: “Son INCONTABLES sus perjuicios y daños”.
Nos agreden con los racionamientos:
Hoy día todos estamos claros de que hay problemas con la generación de energía eléctrica y que es una necesidad imperiosa aplicar racionamientos. Sin embargo, Unión Fenosa fue clara en expresar que ellos hacían los racionamientos desde el punto de vista financiero. Es decir, no les interesaba el bienestar de la población, por ello no racionaban en los sectores “donde más recuperan por kilovatio/hora”. Es decir, no les importa que desaparezcan soldadores, carpinteros, salones de belleza, pulperías, etc.
O sea que únicamente vale el principio mercantilista: “Que tengan energía los que puedan pagar”. Gracias a la intervención oportuna del gobierno, se ha hecho un “plan de racionamiento”, que busca como objetivo darnos la mayor certeza posible del tiempo de que dispondremos de energía eléctrica, mientras se logra mejorar la generación. Al menos, desde el punto de vista psicológico tratan de reducir la angustia y desesperación que nos provocaban anteriormente.
Nos agreden con el pésimo servicio comercial:
¿Qué tiene que ver la escasez de generación de energía eléctrica con el MALTRATO que nos dan a los usuarios, VIOLANDO abiertamente la ley?
Viene a mi mente el análisis que hace Erick Fromm sobre el origen del capitalismo, cuando afirma: “Otras corporaciones se tornaron poderosos monopolios que trataban de lograr todas las ventajas posibles de su posición monopolista y de explotar al consumidor en todo cuanto podían”. (Página 71, El Miedo a la Libertad).
Es común escuchar: a) se presentan reclamos ante las distribuidoras y simplemente no los responden, y cuando lo hacen tienen frases cajoneras: “Le recordamos que el consumo depende del uso que usted le da energía eléctrica” (¿Cómo justificar esa sentencia en estas épocas de racionamiento?); b) cambian el medidor, sin ninguna razón (no cumpliendo las normas) y automáticamente se duplica el consumo, reclamas y si te responden te dicen que de “acuerdo a inspección” (que casi siempre no hacen), el medidor está correcto y que tienes cinco días para pagar el abultado cobro; c) están llegando a cortar el fluido eléctrico, a varios hoteles y centros nocturnos, fuera de las horas laborables y la justificación que dan es que la presión que ejercen sobre el usuario hará que paguen lo más pronto. (No aceptan razones ni documentos); d) injurian a muchos usuarios a quienes publican, ilícitamente en periódicos, por estar supuestamente en mora (no hay ley que los faculte); e) no respetan las resoluciones del INE, cuando es a favor del usuario; y, f) CORTAN EL FLUIDO ELECTRICO, el día anterior al fin de semana o a un día feriado. Nos dejan en TOTAL INDEFENSIÓN. No podemos recurrir de amparo ante nadie, pues es empresa privada. Estamos solos ante el monstruo; y g); h); etc.
Quiero compartir una experiencia vivida el 31 de julio: todas las facturas que me ha cobrado legalmente Disnorte, SA las tengo al día. Hay unas facturas incorrectas y el INE ha ordenado que se refacturen y no lo han querido hacer. Lo que me han recetado es un acoso despiadado buscando cómo retirar la acometida del medidor o cortarme el servicio.
Había salido airoso ante varias embestidas, teniendo toda la documentación a mano. Desgraciadamente el 31 de julio llegaron justo en el momento que no había nadie y simplemente me suspendieron el fluido eléctrico. Como el INE trabaja hasta las 1:00 pm, por los racionamientos, no pude obtener auxilio. Lo grave era que al día siguiente no había trabajo en Managua.
Pedí a un abogado y notario que me acompañara a la sucursal occidental de Disnorte, para levantar un acta notarial, donde quedara plasmado mi “reclamo urgente” y el trato que me iban a dar en dicha sucursal.
Llegamos a las 2:00 pm, tomamos el número respectivo para ser atendidos. Nos presentamos ante la joven que atiende y le explico: “En vista de que me han cortado el fluido eléctrico, violando la Normativa de Servicio eléctrico, que prohíbe expresamente suspenderlo el día anterior a un día feriado y que no debo la factura corriente, necesito una explicación y que se me reconecte en forma inmediata”.
La joven se levantó, entró en una oficina, luego regresó y nos dijo: “La jefa está almorzando, en cuanto termine les atenderá”. Como a las 2:30 pm, abro la misma puerta y pregunto si ya finalizó su almuerzo “la jefa”. Me responden que salió a almorzar a las 2:00 pm (juro que no la vi salir). Solicité el libro de quejas, me lo facilitaron y escribí mi situación. A las 3:07 pm, le comuniqué a la joven: “Dígale a su jefa que esperarla más de una hora es suficiente, que muchas gracias”. (Y sin el menor rubor proclaman que los servicios en el Estado son ineficientes).
Pregunto: ¿A qué me obligaban? Era justo que me dejaran sin el fluido eléctrico? ¿Cuál era la única alternativa que me quedaba para reivindicar mi derecho al uso de la energía eléctrica?
Algunas personas que me conocen y se enteraron de lo ocurrido me hicieron los siguientes comentarios: “Eso te pasa por andar hablando”; “Eso te pasa por tapudo”; “A ver quién se cansa primero”; “Nunca les vas a ganar, son poderosos”; “Seguí hermano, si eso te hacen a vos que has tenido voluntad, tenacidad y podés escribir en los periódicos, imagínate cómo nos tratan a nosotros que no conocemos las normas”, etc.
Yo les aseguro que me van a seguir golpeando, acosando. Eso no lo puedo evitar. Lo que sí está en mis manos es no doblegarme. Creo que es absurdo pagar por una energía que no recibimos y por un maltrato que sí recibimos.
Reclamemos y exijamos que el ente regulador sea firme en aplicar los DESCUENTOS TARIFARIOS POR EL PÉSIMO SERVICIO COMERCIAL que nos brindan los fenOSOS.