Opinión

La sociedad civil se une al quehacer educativo nacional


Ph.D.
IDEUCA

Recientemente, 22-24 de mayo, se realizó en Managua el “Encuentro Centroamericano de Articulación y Concertación Sociedad Civil-Estado en apoyo a la educación de calidad para todos”.
La actualidad del tema central, el nivel de los representantes, la calidad de las conferencias y profundidad de los análisis y discusiones de los participantes ayudaron grandemente a valorar y ahondar en una serie de planteamientos conceptuales y prácticos que nos ubican en nuevos escenarios respecto a la educación de calidad para todos desde la necesaria interacción de las instancias claves para hacerla efectiva, el mercado (el sistema económico), la sociedad civil (la esfera pública y el mundo de la vida) y el Estado (el sistema político), según Habermas.
Cada una de ellas tiene su propio espacio en el devenir de los países, pero en cada una se desatan fuerzas que buscan nuevas ubicaciones y relaciones que garanticen su papel en la dinámica de un cambio acelerado, político y social.

- El predominio del sistema centrado en el crecimiento económico está dejando grandes disparidades y exclusiones en amplios grupos de población a la par que presenta reconocidos indicadores macroeconómicos.
A golpes de severas críticas al modelo y de evidentes fracasos sociales éste parece abrirse poco a poco a los severos reclamos de la sociedad civil y de los propios Estados.
- El Estado, responsable y al servicio del bienestar ciudadano, pero debilitado por las exigencias del sistema económico mundial y por la acción difusa con frecuencia negativa de los partidos políticos que lo sustentan según el modelo de democracia en crisis, está retomando su papel esencial e insustituible haciendo más evidente que el Estado es cada vez más necesario y que debe ser cada vez más fuerte como Estado, en beneficio de la ciudadanía y del desarrollo equitativo de cada pueblo.
- La sociedad civil, esta enorme constelación plural y diversa, espacio de las asociaciones de la comunicación y de intervenciones importantes, define su razón de ser desde el mundo de la vida, de la gente y sus derechos, frente a los intentos de invasión y sometimiento de los sistemas económico y político. Aunque difícilmente pueda ser fuente exitosa de cambio o renovación substantivos de esos sistemas, cada día se sitúa en las entrañas mismas de la dinámica social alterando imposiciones que afectan negativamente el bienestar de la población.
Curiosamente cada vez circulan con mayor cercanía y en búsqueda de nuevas relaciones, el sistema económico, la sociedad civil y el sistema político, lo que sin duda alguna tendrá efectos positivos para la educación como derecho y como inversión.
Sin querer sublimar el papel de la sociedad civil en esta favorable coyuntura y aceptando diversos y sutiles elementos que la debilitan por su diversidad e intereses aunque coincidan, al menos propositivamente en el bienestar de la gente, es importante fortalecer su naturaleza y aprovechar su capacidad orgánica, para desde ella conformar alianzas innovadoras con el sistema político así como alianzas de fuerza contra el sistema económico cuando éste aleje a la gente de sus derechos humanos fundamentales. Una forma práctica de hacerlo pasa necesariamente por activar, purificar e incentivar la participación ciudadana.
La participación ciudadana, cuya veta más rica recorre la sociedad civil, constituye, o debe constituir, un elemento importante del sistema político renovado en el que es factible pensar la articulación y concertación sociedad civil-Estado, en este caso, a favor de la educación de calidad para todos.
Considero que el trabajo más importante de los organismos más conscientes de la sociedad civil es lograr que la educación sea un bien público y estratégico para toda la ciudadanía, que la educación supere el rol de ser catalogada meramente como un servicio y pase a ser una verdadera y estratégica inversión en capital humano, social y económico.
En el contexto del Encuentro Centroamericano antes referido y en la dinámica de las presentes reflexiones, conviene destacar la decisión previamente tomada por el Ministerio de Educación de entregar a la sociedad civil para su conocimiento, análisis e intervención, el curriculum, en cuanto a sus contenidos y alcance, de la educación preescolar, primaria y secundaria. Se trata de una medida innovadora e inédita de gran trascendencia para fundamentar un proyecto educativo realmente nicaragüense y sentar las bases iniciales para llegar a hacer realidad un contrato educativo nacional conformado por el Estado, la sociedad civil y el sistema económico.
Nuevas esperanzas se abren a nuestra educación.