Opinión

Lectura estructural de la coyuntura


Este ensayo lo escribí para participar en el concurso Pensar a Contracorriente, convocado a mediados del año pasado por el movimiento internacional En defensa de la humanidad, habiéndolo enviado el 26 de octubre de 2006. Conforme a las normas del concurso, los ensayos no premiados sólo podían publicarse hasta después que el jurado calificador diera su veredicto, algo que sucedió a mediados de febrero del presente año.
Como su nombre lo indica, Lectura estructural de la coyuntura es un esfuerzo por darle sentido histórico a las circunstancias actuales del mundo desde la caída del socialismo real, en particular de las naciones de nuestra América. Una coyuntura prolongada, que aún no se resuelve, y que por la misma razón mantiene a la humanidad en un estado de lucha integral para dar el salto hacia un nuevo estadio histórico.
Mi ensayo, pues, no tiene que ver directamente con Nicaragua ni con el Frente Sandinista, pero sí con las fuerzas de izquierda, que lo incluyen, que son las que dirigen la lucha a nivel universal a favor de una orientación socialista del naciente nuevo estadio histórico. Pero además mi ensayo es anterior a los resultados de las elecciones nicaragüenses del 5 de noviembre pasado.
Hago esta aclaración no para desligarme de mi filiación sandinista, sino para reafirmarla, porque estoy convencido de que las tesis que expongo en mi ensayo son las mismas del Frente Sandinista, y del resto de los movimientos y partido políticos de izquierda de todos nuestros países. Más aún, porque estoy convencido que desde el poder Daniel luchará como sabe hacerlo a favor de la realización de estas tesis.
También hago la aclaración como una especie de respuesta a los lectores que comentaron algunos de la serie de ocho artículos, que fue la forma en que lo publicó EL NUEVO DIARIO, semanalmente, a partir del martes 6 marzo de este año. La mayoría de estos lectores asociados al proyecto norteamericano para Nicaragua y para la región, confrontados pues ideológicamente al proyecto que expongo en mi ensayo.
Todos ellos, en consecuencia, hicieron sus comentarios perdiendo la visión integral del ensayo, haciendo caso omiso de que el artículo comentado formaba parte de una serie. Algo que puede considerarse normal, por la forma en que fue publicado, aunque los lectores avisados tuvieron que advertir que se trataba de un ensayo publicado por entregas.
De todas maneras siempre resulta agradable que los lectores participen activamente, aportando su opinión o polemizando sobre los artículos publicados en la página de Opinión de EL NUEVO DIARIO, único medio en el país que abre sus páginas a los escritores de todas las tendencias. Por todo esto muchas gracias.