Opinión

Incendios sofocados


Los incendios forestales han sido un fenómeno, a veces natural y en otras ocasiones provocado, que ha perturbado al mundo entero por los costos ecológicos alcanzados en el paso de los mismos debido a la lenta recuperación de los hábitat animales y vegetales.
En el año 1998, los incendios forestales causaron grandes estragos a nivel centroamericano ya que se destruyeron grandes hectáreas de bosque desde el sur de México hasta Nicaragua, lo cual fue el resultado de una época muy seca.
Desde ese período los países centroamericanos han trabajado en estrategias para prevenir la incidencia de los incendios y sus consecuencias. En Nicaragua se sigue la línea de prevención de incendios forestales a través del Instituto Nacional Forestal (Inafor), el cual busca concienciar a los agricultores sobre las horas adecuadas para sus quemas y otros métodos para realizar la limpieza de sus terrenos.
Sin embargo, Inafor está consciente de que las quemas son parte de la cultura agrícola de nuestro país, además de ser el método más económico para limpiar y eliminar plagas para los animales. Es por esto que se han dedicado esfuerzos para educar mediante charlas y capacitaciones, acercándose a la población, al agricultor y a los gobiernos municipales para darles a conocer la dimensión que alcanzan sus acciones.
¿De casualidad no se ha fijado que cuando va por la carretera el terreno se ve negro?, ¿o cómo este color se extiende a lo largo del camino? Si se ha fijado o no, permítame decirle que esta extensión negra es causada por un ciudadano que ha encendido una fogata para limpiar su terreno y la ha dejado correr, es decir, no la apagó y el fuego se extendió quizá varios kilómetros arrasando todo a su paso. He aquí una de las causas de incendios.
Las capacitaciones impartidas a comunitarios, líderes de opinión, agricultores a instituciones involucradas tales como Ejército Nacional, gobiernos municipales, entre otros, se establecen de acuerdo a niveles basados en las acciones desarrolladas en el campo, por supuesto, acciones referidas a la prevención de incendios, o, en ocasiones, al trabajo de combate.
Se abordan temas como cuál es la problemática del fuego, su importancia, riesgos, seguridad, herramientas y su uso, cómo controlar el incendio y su mitigación; todo lo anterior, con el objetivo de conseguir el apoyo de la ciudadanía y hacerle ver cómo la prevención de incendios les evita la destrucción de sus hogares, sus ecosistemas e infraestructura.
Este arduo trabajo con los pobladores ha dado como fruto una disminución muy considerable de los incendios; es decir, comparado con el año 2006 se ha disminuido en un 67% la ocurrencia de incendios forestales. Si realizamos un balance más exacto, en 2006 para esta fecha de abril ya se habían dado 1, 992 y este año se llevan detectados solamente 742, los que, sin lugar a dudas, se han controlado fácilmente.
El departamento de Prevención de Incendios y Plagas Forestales de Inafor, el cual brinda las cifras exactas de los incendios forestales, maneja que para 2006 en la zona del Pacífico hubo incidencia de 516, en la zona central 454 y en la Costa Caribe 917; a esta fecha, abril 2007, en el Pacífico se han registrado 26 incendios, en la Región Central 174 y el Caribe 258.
El Inafor, como entidad encargada de liderar el sector forestal, se ha dedicado a educar a los nicaragüenses en pro de disminuir los incendios y sus consecuencias, y ha sido por esta razón que se dan las cifras antes mencionadas en las cuales se comprueba el excelente resultado de años de ardua labor.
Hoy en día se conoce de los incendios, se han visto sus consecuencias y, además, se tiene el equipo y la capacidad para prevenirlos y combatirlos en base a los conocimientos adquiridos. No podemos obviar dentro de este párrafo el valor que la población está dando a sus recursos naturales, su medio de sobrevivencia por excelencia.
El 2007 ha comprobado la infaltable colaboración de los nicaragüenses para proteger los recursos, y se ha notado el cambio al darles la importancia a temas como la prevención de incendios forestales porque el bosque no sólo es rico en madera sino en biodiversidad. Felicito a Nicaragua por este logro. Sigamos en pie de lucha.

* Licenciada en Comunicación Social.