Opinión

Incluir a Taiwan en la OMS ayudará a la seguridad sanitaria mundial


Respaldado por un creciente apoyo interno y en la comunidad internacional, Taiwan ha solicitado por décimo-primer año consecutivo el estatus de observadora en la Asamblea Mundial de la Salud (AMS). Una reciente encuesta de opinión indica que cerca del 94.9 por ciento de los ciudadanos taiwaneses creen que se deben dedicar más esfuerzos para promover la participación de Taiwan como miembro oficial en la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Basado en la declaración de la Constitución de la OMS que “el goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano”, la organización otorgó anteriormente la calidad de miembro u observador a un número de entidades no estatales. Las mismas incluyen a la Santa Sede, la Organización de Liberación Palestina, la Soberana Orden Militar de Malta, el Comité Internacional de la Cruz Roja y, más recientemente, las Islas Cook, un estado autogobernado libre asociado con Nueva Zelanda. Sin embargo, la democrática nación de Taiwan, hogar de la decimosexta mayor economía del mundo, continúa siendo excluida de la OMS. Esto contradice claramente los principios de fundación de la organización.
Hace 40 años, la OMS ayudó a Taiwán para erradicar enfermedades infecciosas tales como la malaria, por lo que el pueblo taiwanés estará eternamente agradecido. Sin embargo, desde que sufrió del ostracismo de la organización en 1971, Taiwan ha recibido muy limitada asistencia extranjera en el área de la salud. A pesar de esto, el sistema de salud de Taiwan ha alcanzado los estándares mundiales, y la revista Economist ha calificado a este país como la segunda nación más saludable del mundo.
En la última década, Taiwan ha estado aportando su contribución a la comunidad internacional, ofreciendo más de 300 millones de dólares estadounidenses a más de 90 países en ayuda médica y asistencia humanitaria. Desde su creación en febrero de 2006, Acción de Salud Internacional Taiwan (TaiwanIHA) ha participado vigorosamente en los esfuerzos de cuidado de salud a nivel mundial, apoyado por recursos médicos tanto públicos como privados. La participación en la OMS permitirá que Taiwan proporcione en forma más efectiva tales ayudas médicas y servicios de socorro.
La importancia que dan los principales organismos internacionales a los asuntos relacionados con la salud es obvia: los ocho Objetivos para el Desarrollo del Milenio anunciados por las Naciones Unidas en 2000 están directa o indirectamente relacionados con la salud. En 2006, los cuatro desafíos más importantes identificados por la OMS incluyen la epidemia VIH/SIDA y la nueva pandemia de la gripe. Siguiendo al severo impacto del brote de SARS, la OMS revisó su Reglamento Sanitario Internacional (RSI) en 2005, para poder fortalecer la prevención de enfermedades y asegurar la salud pública. Finalmente, la incorporación del principio de “aplicación universal” en la nueva RSI indica que la salud se ha convertido en un asunto de importancia global, debido a que ni la política ni las demarcaciones nacionales pueden detener la amenaza de la propagación de enfermedades infecciosas entre los pueblos y continentes.
Situada en una importante ruta de transportes en el Pacífico Occidental, Taiwan tiene una significativa interacción con el mundo entero. Mantiene relaciones estrechas con sus países vecinos, y disfruta de extensivos lazos comerciales e importantes enlaces en las áreas de turismo y transporte con los países europeos y americanos. Las acciones de Taiwan durante la epidemia del SARS demuestran que esta nación puede actuar como una barrera efectiva contra la propagación de enfermedades no comunes, que de otra manera tendrían el potencial de convertirse en una pandemia mundial. Varios países asiáticos han presenciado brotes de gripe aviar, con una tasa de mortandad humana por encima del 60 por ciento. Taiwan ha permanecido como el único país en Asia que no ha sido afectado por la enfermedad. Sin embargo, debido a sus intercambios intensivos con las áreas más seriamente afectadas de China Continental y el sudeste asiático, la enfermedad constituye un riesgo importante para Taiwan y otras regiones cercanas. La renombrada revista médica internacional The Lancet ha publicado artículos durante el año pasado y el presente donde resalta el hecho que se debe únicamente a razones políticas que Taiwan no ha podido ser parte de la red mundial para la prevención de enfermedades. Esta situación significa que se ha producido una brecha de tamaño considerable en la red, lo cual pone en peligro la seguridad de la salud global.
En vísperas de la Asamblea Mundial de la Salud 2007, instamos a la comunidad internacional a encarar el asunto de la prolongada exclusión de Taiwan de la red mundial para el control y la prevención de enfermedades. Solicitamos que se conceda la debida importancia al derecho fundamental de salud de los 23 millones de taiwaneses, y se extienda el debido apoyo al papel activo que juega Taiwan en asuntos de salud mundial.
En vista de las consideraciones médicas y de atención de salud, hacemos un llamado a la comunidad mundial para que adopte una posición humanitaria; y tenga en mente los intereses del mundo como un todo, para ayudar a impulsar la participación de Taiwan en la OMS.

* Ministro de la Oficina de Información del Gobierno
República de China (Taiwan)