Opinión

Expreso mi indignación


Escribo indignado y convulsionado en lo más profundo de mis sentimientos éticos. Perdónenme por el atropello de mis palabras.
Los titulares según el contenido de la noticia debieron ser: “Golpearon y sacaron a empujones al director”, unos cuantos representantes del lumpen proletariado de este país.
Un medio que todavía es esperanza de decencia y responsabilidad titula: “Se tomaron el Miguel de Cervantes”.
Es vergonzosa la posición de los medios frente a las decisiones del Ministro de Educación de desmontar la conversión de la educación en una mercancía que nos barbariza.
Después de 16 años en que la educación se transformó en un medio de acumulación, que ha degradado y polarizado nuestra sociedad, tenemos un ministro que piensa en el bien común, que no es un títere fanático y egocéntrico, que no es un vulgar politiquero,
que tiene una cultura sólida, que tiene la virtud insólita de la honestidad. Es un ministro que necesita Nicaragua.
Señores de los medios, por favor, pensemos en la tierra común que nos dio la vida.