Opinión

Derecho a la información y el derecho de privacidad


La libertad de prensa es un derecho que se plasma por primera vez en el Bill of Rights de USA en 1791 sin que los derechos a la privacidad individual fueran mencionados. La publicación de declaraciones falsas y difamatorias por un medio sobre una persona no estaba protegida por la Constitución de ese país.
No fue hasta mil novecientos sesenta y cuatro que en el caso New York Times Vs. Sullivan (1964) la Corte Suprema de Justicia dictaminó que los funcionarios públicos que desean entablar juicios por libelo (escritos difamatorios) tendrán que demostrar que las declaraciones son falsas y también que los responsables lo sabían o las habían publicado con “desprecio imprudente” de su veracidad o falsedad.
Esta norma jurídica de culpa es conocida en USA como “malicia expresa”, y expone dicho Tribunal en otra sentencia lo difícil que es para una figura pública recuperarse de una difamación periodística o desórdenes emocionales causados por una paradoja o una sátira de un medio de comunicación cuando éstas tipifican un delito o violaciones de la moral imputables a determinada persona y no son verdad (Hustler Magazine Vs. Falwell. 1988).
La privacidad es la habilidad de un individuo o grupo de mantener sus vidas y asuntos personales fuera de la vista pública o controlar el flujo de información acerca de ellos, lo cual, en el “common law”, impulsador de este principio, es el derecho a la intimidad personal y familiar propiamente dicha, el secreto de las comunicaciones y la confidencialidad de los documentos privados, la privacidad física frente a procedimientos tales como pruebas genéticas, biometría, auscultamiento de cavidades corporales, la inviolabilidad del domicilio, de la correspondencia, la privacidad en lugares de trabajo e incluso en espacios públicos, así como todo aquello que de una manera u otra proteja la dignidad humana.
Hoy en día todos los países protegen la privacidad del individuo a través de leyes constitucionales y leyes ordinarias y la aplicación de multas y penas en contra de las invasiones que contra esa esfera de privacidad lleven a efecto los gobiernos, corporaciones, medios u otros privados.
En USA ya existen sentencias del Tribunal Supremo condenando a medios por irrumpir en una casa y hospital sin invitación alguna y sin permiso publicar fotos o vídeos de los enfermos. La Corte Suprema del Estado de Alabama condenó a un periódico por publicar la foto de una señora a la cual durante una feria el viento levantó su falda y mostró su ropa interior, pues según la Corte, dicha foto “no tenía ningún interés legítimo para el público y no había razón de publicarla”. Graham, Vs Daily Times Democrat.
Hasta la fecha nunca se ha podido determinar las fronteras entre la libertad de prensa y la privacidad del individuo, pero ya hay sentencias de la Corte Suprema de California estableciendo que “en la primera Enmienda de la Constitución, la libertad de prensa nunca se estableció para garantizar inmunidad a los medios de comunicación por los agravios y los delitos cometidos durante el transcurso de la recopilación de noticias. La primera enmienda no otorga licencia para traspasar, hurtar, robar o entrometerse por medios electrónicos dentro de los límites de la casa, oficina o vida privada de otros y publicar sus hallazgos”.
Siguiendo este movimiento de protección a la privacidad del individuo es que la Asamblea Nacional de Nicaragua, en su búsqueda de proteger los derechos de privacidad de las personas, principalmente en contra de las acciones autoritarias o totalitarias del Estado, aprueba dentro del proyecto del Código Penal un capítulo entero dedicado a “Delitos Contra la Vida Privada”, y dentro de ese contexto es que aprueba artículos relacionados a: apertura o interceptación ilegal de comunicaciones, registros prohibidos, sustracción, desvío o destrucción de comunicaciones, captación indebida de comunicaciones ajenas, propalación, acceso y uso no autorizado de información y agravación por abuso de función o cargo.
No hay duda de que ese nuevo campo de protección al ciudadano se entra en conflicto con el derecho a ser informado e informarse, seguridad nacional, beneficios de la mayoría contra beneficios individuales etc., y nos lleva a la pregunta del millón de dólares: ¿qué es privado y qué es público?
Existen tratados enteros tratando de definir qué es privado y qué es público y aún no hay acuerdo. El Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Chicago, en un magnífico estudio sobre el tema, llega a la conclusión de que público o privado son conceptos complejos y borrosos y que las cosas no son completamente públicas o privadas. Que depende desde el punto de vista del cual pretendamos analizarlo: a) Desde el punto de vista de la institución: ¿es gubernamental o no es gubernamental? B) Desde el punto de vista del acceso: ¿hasta qué punto el acceso a determinada cosa está restricto o no? C) Desde el punto de vista del interés: ¿a quién concierne?, ¿a unos, a pocos, a todos? La actividad sexual de una celebridad o un Presidente dicen ellos que es un tema privado, porque a nadie más le importa.
Creo que los tribunales de Justicia a medida que vayan surgiendo los casos, irán igual que en otros países, dilucidando qué es del ámbito privado y qué del ámbito público y hasta dónde llegan los derechos a la libre información y hasta dónde la privacidad del individuo.
Mi apreciado maestro de Filosofía del Derecho en la UNAN-León, el Dr. Alejandro Serrano Caldera, propone que se ponga una coletilla a los artículos antes mencionados que aclare lo privado y lo público y que diga: “La información privada es aquella que se refiere a la situación personal de cada quien, por lo tanto, no pueden considerarse privadas en ningún caso las informaciones que emanen de instituciones públicas, por lo que las investigaciones periodísticas sobre estos casos y las fuentes que suministran la información no están sujetas a estas disposiciones”.
La coletilla en cuestión tampoco aclara qué es público y qué es privado. Me hago las siguientes preguntas: ¿mi declaración de impuestos, que es confidencial y parte de mi privacidad, si la filtra un funcionario de la DGI (institución pública) a un medio, tiene éste derecho a divulgarla y esta divulgación no viola mis derechos? ¿Si a un paciente le dictaminan cáncer en un hospital del Estado (institución pública) y un funcionario del Minsa o el hospital se la filtra a un medio, quiere decir que el medio puede publicarla y no han violado los derechos de privacidad del enfermo? ¿Se convirtió su estado de salud en algo de ámbito público, porque la información la filtró un ente público? Diferente es una enfermedad del Presidente de la República, que es una situación personal, pero sí nos concierne a todos.
No es tan fácil dilucidar qué es privado y qué es público. Pretender en la ley establecer listas taxativas o definir qué es público y qué privado es complicarlo más. A medida que se diluciden los derechos establecidos en el Capítulo de Delitos Contra la vida Privada, por los tribunales de Justicia, iremos dilucidando qué es privado o público. Que no gusta la conformación de los tribunales de Justicia actuales, pues luchemos por cambiarlos, pero lo promulgación de las leyes no puede esperar a que los tribunales sean de nuestro agrado. Qué es primero, el huevo o la gallina, la ley o el tribunal.
*Abogado y notario público, MBA
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