Opinión

Sociedad Civil mundial demanda reforma de las Naciones Unidas


El Foro Mundial de Redes de la Sociedad Civil (Ubuntu), entidad que aglutina las más importantes organizaciones no gubernamentales del mundo, ha publicado, recientemente, en una página entera del “Herald Tribune”, una Carta Abierta dirigida al nuevo Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, bajo el título: “Para hacer posible otro mundo: democraticemos y fortalezcamos la ONU”.
El profesor Federico Mayor Zaragoza, ex Director General de la Unesco y copresidente del programa de Naciones Unidas “Alianza de Civilizaciones”, encabeza la lista de quienes suscriben la Carta, en su calidad de Presidente del Foro Mundial de Redes de la Sociedad Civil. La Carta se publicó con el respaldo de casi un centenar de personalidades de diferentes regiones del mundo, entre los cuales figuran Mario Soares, Susan George, Noam Chomsky, José Saramago, Roberto Savio, Ricardo Díez Hochlteitner, François Houtard, Chico Whitaker, Tomas Magnusson, Andrei Grachev, Mohammed Fayek y Richard Falk, entre otros, a título personal, o en representación de organizaciones como Inter Press Service, Green Cross International, International Peace Bureau, Arab Organization for Human Rights, World Association for Christian Communication, Club de Roma, Paz Romana, Justice and Peace Europe, Democracia Global, etc…
La Carta Abierta hace en breve síntesis las siguientes consideraciones y propuestas:
1. Ante los problemas de pobreza y, en general, de desarrollo es necesario:
- el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (que consideramos mínimos) y de los Planes de Acción de las Cumbres de los 90 de Naciones Unidas (que están lejos de ser implementados), para lo que debe cancelarse, realmente y sin más dilaciones, la deuda externa, y:
- cumplir los históricos compromisos de Ayuda Oficial al Desarrollo (ODA) y, sobre todo, implementar Nuevos Mecanismos de Financiación;
- evolucionar hacia un sistema mundial comercial justo en la dirección de un desarrollo humano sostenible, diferente al que supondría la Ronda de Doha de la OMC que, tras el fracaso en su última reunión en Hong Kong, sigue insistiendo en un modelo de neoliberalización del comercio mundial que sólo seguiría beneficiando a los ricos y poderosos del mundo;
- un compromiso global para enfrentarnos al calentamiento del planeta, de acuerdo con los principios de las Cumbres de Río y Johannesburgo, en el que todos los países sean responsables de sus emisiones --empezando por EU que debe firmar y cumplir, como mínimo, el Protocolo de Kyoto-- y en el que, empezando por los países ricos, se desarrollen y apliquen alternativas a las insostenibles tendencias de producción, consumo y modelo energético.
2. Ante los problemas de paz, seguridad y derechos humanos es preciso:
- el cumplimiento de la legalidad democrática internacional basada en los derechos humanos universales. Por eso, criticamos sin reserva alguna, como hemos hecho siempre, las acciones terroristas, así como el uso ilegal “preventivo” de la fuerza (con su ejemplo más grave, unilateral y persistente en la guerra de Irak).
- la imprescindible reforma del Consejo de Seguridad de la ONU (eliminación del veto, ampliación elegible con base a la realidad regional del mundo, control efectivo por parte de la Asamblea General) como paso ineludible para la recuperación de la confianza mundial en el órgano que debe ser garante de la paz y seguridad humana a escala mundial.
3. Ante la imprescindible reforma de las instituciones internacionales, con la democratización y el fortalecimiento de Naciones Unidas, constatamos que:
- las reformas de la ONU que se propusieron en materia de paz, seguridad, desarme y derechos humanos en la 60ª sesión de la Asamblea General no se materializaron (con la única excepción de la Comisión de Consolidación de la Paz y del Consejo de Derechos Humanos);
- por todo ello, como subraya el manifiesto de la “Campaña Mundial para una Profunda Reforma del Sistema de Instituciones Internacionales”, “es necesario reforzar y democratizar la ONU poniéndola en el centro de un sistema de instituciones internacionales democrático, coherente, responsable y eficaz. En concreto, democratizando la composición y toma de decisiones de los órganos y agencias de la ONU de forma que se logre su funcionamiento efectivo y democrático, y refundando e incluyendo en su seno todas las otras organizaciones multilaterales globales (FMI, BM, OMC, etc.)”;
- estas reformas, necesarias de por sí, permitirán finalmente adoptar e implementar las políticas necesarias para afrontar y resolver los graves problemas a los que se enfrenta la humanidad en este principio de siglo.