Opinión

La Conferencia Episcopal entre dos amores


“La Conferencia Episcopal de Nicaragua, fiel a los mandamientos del amor, la verdad y la vida”. Con esa frase la Conferencia comienza su pronunciamiento contra el aborto terapéutico.
Inicia lleno de ternura, caridad y pureza de los dignatarios del espíritu, sacrosantas voces de la “única” verdad, por encima de la ciencia. Intérpretes absolutos de los pobres y pecadores laicos, fieles monaguillos y santos de segunda clase. Condenan, cómo no, el aborto terapéutico entre dos amores y lo denominan acientífico.
Con el mismo derecho nacido del bautismo, asistido por esa gracia, me pronuncio libremente por amor cristiano, por caridad profundamente humana, a favor del aborto terapéutico.
Sin hipocresía, sin doble moral política, sin oportunismo calculado. Sin ese poder eclesial de algunos Obispos que bendicen a ladrones politiqueros y jamás han dicho una frase de condena para ellos. Llaman asesinos, falsos y satánicos a todos aquellos que estamos a favor de dicho aborto. ¡Qué tristeza! Llaman acientíficos a las organizaciones mundiales, ONU, salud, ONG, por estar a favor de A.T., calificaciones atrevidas e irrespetuosas y todo bajo el manto de una piedad trasnochada y de un fanatismo que raya contra el espíritu de amor de ese Cristo muerto y resucitado por y para la humanidad y para la vida, entre esos dos amores, de la madre y la hija.
Con qué derecho se puede santificar y defender posturas falsas, como la de los diputados, que en su interior aceptan el A.T. y públicamente lo condenan por oportunismo politiquero y mediocre, sin importarles a los Señores Obispos la doble moral que encierran esas posturas de “Honorables Diputados” y sus partidos.
Qué triste espectáculo Señores Obispos, cuando con su sotana blanca y ribete rojo asistieron en pleno, en nombre de 290 mil católicos y evangélicos, a la Asamblea Nacional a pedir la condena del A.T. - ¡Qué poder impone la liturgia de la sotana!
¿Ahondaron en la conciencia de los diputados? ¿Les importó el juego de doble moral de los llamados Padres de la Patria? Más bien ustedes los calificaron con fineza protocolaria, con esa sabiduría vaticana: “Honorables Diputados”, “Hombres Valientes”, “Patriotas”, por haber eliminado el anacrónico artículo. Ahora comprendo aquello del “Cardenal de la Paz y la Reconciliación”. Amor con amor se paga.
A lo buen nica nos hicieron la guatusa (sin timorato refrán), burlándose de todo un pueblo que tiene vocación laical y sentido de Iglesia. Mató también la ética política, la moral individual, la dignidad de ser hijos de Dios, ese jueguito --Diputado / Conferencia Episcopal -- que dio el oportunismo de la Asamblea. Mata como el aborto. Mata conciencia.
El Cardenal ya lanzó su pelota, los acólitos danielistas la recibieron bien. Se echan atrás Ministros dando la impresión de no saber científicamente qué es el Aborto Terapéutico y añaden olímpicamente que es “contrario a la Soberanía Nacional”, “identidad”, “cultura y valores”. ¡En qué paisito ustedes están viviendo!
Con toda seriedad, les ruego me señalen una sola ORGANIZACIÓN de Nicaragua que no se encuentre corrupta. Con respeto y dolor les pido que ante Dios nos digan alguna Iglesia que se libre de la doble moral. ¡Ojalá que no se rasguen vestiduras!
Con qué derecho y en nombre de qué “Dios”, Ustedes y sus diputados y acólitos partidos políticos pueden calificar de mentirosa la campaña a favor del A.T., y no bastando esa condena de que se decía revertir la “noble acción de los diputados”. Los profetas son duros, directos, llenos de amor del Dios de la Verdad. ¿Dónde se encuentran en estos durísimos tiempos?
Las nobles ideas, los principios fundamentales se defienden con firmeza y más cuando es en defensa de la vida. El aborto terapéutico lo es.
Nadie se tragó la pureza de ciertos políticos, de ese oportunismo que huele a podrido y de ciertos Obispos capaces de defender con la mano derecha y cruz al pecho, la “inocencia”, la honradez de políticos corruptos que con sus hechos crucifican a Cristo y cometen el peor de los abortos: La permisibilidad corrupta en la Nicaragua, según Ustedes, de María. ¡Qué ironía Señores Obispos y Honorables Padres de la Patria! ¡Terrible el poder cuando se unen! – Pobre Paisito –