Opinión

Postal para la pareja Ortega-Murillo


Desde muy joven oí hablar del “intercambio comercial desigual” entre los países poderosos y los países empobrecidos. Es decir, que no hay proporción entre lo que nos pagan por nuestras valiosas materias primas y lo que pagamos por los productos que importamos.
Lo que no sabía es que la poesía del gran Darío era, para el gobierno de Nicaragua, parte de este intercambio desigual: valen menos dos manuscritos del maestro y un buen pedazo de la dignidad nacional que el petróleo de Hugo Chávez.
“Cosas veredes, Sancho amigo”.
Michèle Najlis