Opinión

Algunas reflexiones sobre el asunto de género en los Países Nórdicos


Las mujeres en todas partes del mundo festejan el día 8 de Marzo. En Europa el año 2007 fue nombrado “El Año de Oportunidades Iguales para Todos”. Nosotros, los Países Nórdicos, queremos compartir esta fiesta del Día Internacional de la Mujer con el pueblo nicaragüense. Ya hemos logrado algo, pero hay mucho que nos queda todavía por hacer, tanto en Nicaragua como en los Países Nórdicos.
En el norte hemos avanzado bastante en el camino hacia la igualdad, aunque todavía nos falta alcanzar una armonía ideal. Consideramos que la equidad hace bien no sólo a las mujeres, sino también a los hombres. También las mujeres tienen buena educación y no queremos perder recursos humanos por discriminación o perder la inversión que hacemos para educar ambos sexos de manera equitativa. La población es el recurso más importante para lograr crecimiento económico y social. Ya había desaparecido en el norte el considerar a las mujeres como el sexo débil. Somos diferentes pero iguales.
Los derechos políticos son básicos para la equidad. Por ejemplo, en Finlandia, desde hace cien años las mujeres tienen el derecho tanto de votar como de ser candidatas en todas las elecciones. Casi todos los partidos políticos tienen como meta el que la mitad de los candidatos sea mujeres, aunque no siempre logran realizarlo. La representación porcentual de las mujeres en los parlamentos nórdicos puede ser mucho más alta, aunque actualmente es de aproximadamente
35 - 47%.
La legislación en diferentes áreas es una fuente importante de protección legal contra la discriminación por razones de género. El Ombudsman, que es un “invento” sueco exportado a grandes partes del mundo, representa a mujeres y hombres en litigios referentes a presuntas violaciones de la prohibición de discriminación por razones de género.
En todos los países nórdicos tenemos la ley de equidad. En esta ley se trata entre otros derechos de mejorar la equidad en el mercado laboral. La independencia económica es un factor importante para el logro de equidad verdadera. Por eso, la situación de las mujeres en la vida laboral influye mucho en la equidad de manera general. Las mujeres necesitan tener sus ingresos propios y no ser dependientes del dinero que les dan sus esposos. Con ingresos propios vendrá también la libertad de manejar la vida de forma independiente.
La ley ordena que todos los institutos públicos y empresas privadas de mayor tamaño deben evaluar sus actividades en el campo de la equidad y preparar un plan concreto para mejorar la situación. La transversalización nórdica del género se incluye en la preparación de cualquier ley nueva; siempre se debe evaluar de antemano sus posibles consecuencias para ambos sexos.
Tenemos la cifra de por lo menos 40% de ambos sexos en comités y consejos públicos. Esto se ha criticado también, alegando que los nombramientos deben estar basados en las calificaciones. Esa demanda es justificada, pero también pasa que en los reclutamientos no se valoran las calificaciones de manera equitativa. Tradicionalmente se suele valorar mejor la experiencia ganada por los solicitantes masculinos. Finlandia y Noruega tienen un Concejal de Género con quien todos los solicitantes pueden reclamar si consideran que el proceso de reclutamiento no fue basado en la valoración correcta. El Concejal de Género está facultado para vigilar la implementación de la Ley de Género.
Los salarios en diferentes profesiones deberían ser ajustados según los requerimientos del cargo, sin discriminación por sexo. En los Países Nórdicos ya estamos bastante avanzados, pero todavía nos queda trabajo. Los salarios en los sectores dominados por las mujeres, como el sector social, están bajos, mientras otras profesiones dominadas por hombres suelen tener mayor valoración salarial. Aún hay pocas mujeres nórdicas que han logrado ocupar los puestos más altos en el sector público o privado, y pocas mujeres son miembros de juntas directivas de las grandes empresas.
Una meta importante de la legislación nórdica sobre la familia es la de poner a la mujer y al hombre en igualdad de condiciones en el matrimonio y proteger a la parte más débil económicamente en caso de divorcio o de fallecimiento de la otra parte, y sentar las bases de la responsabilidad compartida del hogar y los hijos. Para hacer a los padres más participativos y más responsables en el cuido de los hijos y del hogar, el permiso laboral con derecho a prestación del seguro de los padres en relación con el nacimiento de un hijo está dividido, con ciertos días reservados para el papá y la misma cantidad de días para la mamá. Un requisito básico en las sociedades nórdicas, donde ambos padres desempeñan un trabajo remunerado, es el acceso a buenos servicios públicos de cuidado infantil.
Un punto específico son las responsabilidades familiares y el embarazo, que no deben causar discriminación contra las mujeres en el mercado laboral. Para respaldar eso últimamente se han realizado muchas actividades en los Países Nórdicos para que los padres tengan derecho a cuidar a un niño tierno o enfermo en su casa. Cada año observamos que los padres hacen uso de este derecho más frecuentemente, aunque todavía las madres son las principales cuidadoras de los niños enfermos.
En caso de divorcio uno de los dos padres debe pagar la cuota alimentaria a quien quedará con los niños (sea el padre o la madre). Todavía hoy la mayor parte de ellos son hombres, padres de las familias.
Si no pagan voluntariamente, el sistema social saca el dinero directamente de su salario.
La política de los Países Nórdicos sobre los derechos sexuales y reproductivos se basa en los resultados de las conferencias internacionales de Naciones Unidas. En los países Nórdicos la planificación familiar se basa en el principio de que son las mismas mujeres las que han de decidir los intervalos con los que quieran tener hijos y cuántos quieren tener. Por eso en todo el país y en gran escala se prestan servicios de planificación familiar y asesoramiento sobre la contracepción. La asistencia médica a la maternidad y la asistencia pediátrica son gratuitas.
A pesar de todos los avances en relación a la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres, en los Países Nórdicos, todavía hay retos importantes que compartimos con Nicaragua y muchos países del mundo. La violencia basada en género es uno de estos desafíos comunes. A pesar del desarrollo social y económico en nuestros países, la violencia de género sigue siendo un problema serio. En algunas comunidades de Nicaragua se ha logrado reducir la violencia intrafamiliar gracias a una estrecha colaboración entre la Policía Nacional y la sociedad civil. Sin una vida segura y con miedo ninguna persona puede gozar plenamente de sus derechos y de la vida en general.
En este Día Internacional de la Mujer queremos saludar a nuestras amigas y amigos nicaragüenses, darles la mano con la esperanza de trabajar juntos por la equidad de género en Nicaragua y en el mundo.

¡Felicidades!

Los Embajadores de Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia