Opinión

A, B, C para programa de desarrollo económico


Sólo un programa de desarrollo económico se ha conocido en Nicaragua: entre 1960 y 1975, cuando el pueblo disfrutó de un amplio progreso a nivel nacional, reconocido interna e internacionalmente, cuyas cifras estadísticas pueden ilustrarse en los archivos de las Naciones Unidas.
En los 30 años posteriores, los gobiernos se han ocupado de temas varios, principalmente políticos, no han contado con un equipo de nicaragüenses o funcionarios capaces en asuntos de economía que bien pudieron trabajar complementariamente un programa para que la economía nacional se recuperara.
Economistas o analistas en economía, los actuales conocidos hoy, los más brillantes que dicen, no tienen la menor idea de la importancia de elaborar un programa económico, y estoy seguro que no saben, porque no han trabajado y contribuido alguna vez a la formulación de tan indispensable instrumento para salir del atraso en que estamos.
Por 30 años los gobernantes han colocado al país en una situación de dependencia financiera del exterior, un país de mendigos, y de allí que debe entenderse la necesidad de un lavado de cerebro para que Nicaragua sea lo que los nicaragüenses se merecen. Funcionarios y economistas viven con la mirada o el pensamiento hacia el exterior, somos unos sinvergüenzas.
Se ha dependido de la cortina de hierro, Cuba, Kadaffi y otros; luego de Taiwan pidiendo dinero en efectivo para superar crisis y construir edificios, y hoy estamos en manos del protector presidente de Venezuela a cambio de estar a su lado en todas sus mesiánicas ideas de cambio al continente. Lo que de aquí en adelante ocurra hay que agradecérselo a Chávez, es el hombre del momento en Nicaragua. ¡Parásitos con conservadores, con liberales y con sandinistas, por siempre parásitos!
Una economía dependiente es una economía de esclavitud. Un programa económico no cabe en un país que vive de limosnas. Vamos a suponer conceptos para un país independiente.
La economía ha sido y siempre será la misma: producción, distribución y consumo; podrán mejorar modelos por razones tecnológicas, de producción, de comunicaciones, temas de transición etc., pero un programa siempre tendrá una meta, un objetivo previo dentro del concepto estructural definido. Un programa sin metas u objetivos previos bien concebidos no es programa.
El nacimiento de la economía clásica, que ha permanecido hasta hoy como modelo para la economía capitalista de mercado, ocurrió en 1776 con la publicación del libro del profesor Adam Smith. En un simposio efectuado en París luego de la caída del muro de Berlín, se mencionó que los problemas de la transición hacia la economía de mercado fueron el objeto central del simposio.
Alguien comentó que no se puede abrir una economía si hay graves desequilibrios en precios, salarios, empleo o sector exterior. Además, hay que empezar por el sector real, es decir, por la producción de bienes y servicios, donde los ajustes son más lentos, pero también menos reversibles; sin embargo, en algunos países lo primero que se liberalizó fueron finanzas y banca, lo más fácil.
La presentación de las cuentas globales o en forma desarticulada sin los correspondientes análisis previos, sectoriales, por ramas de actividad y regionales, no permiten un diagnóstico completo, tanto desde el punto de vista estructural como del grado de desarrollo o retardo de las diversas ramas de actividad.
Asimismo, la utilización aislada de las cuentas nacionales sin su interrelación con los insumos -productos no da una visión clara de la interdependencia de las diversas ramas de actividad de la economía nacional o de la que existe entre una u otra zona de un mismo país.
La economía es esencialmente dinámica y reconoce el carácter de interdependencia entre las diversas etapas y factores del proceso económico. La producción y el intercambio de mercancías genera una serie de relaciones entre los individuos que son expresadas en la unidad de valor o instrumento monetario de cambio y de compra.
La moneda se metamorfosea unas veces en medio de pago, en instrumento de compra, de crédito, de ahorros, de inversión, de salarios, dividendos, intereses, etc., y los elementos estructurales del proceso económico (producción, distribución y consumo) se manifiestan mediante la circulación del dinero en una serie de formas y denominaciones tales como inversiones, salarios, dividendos, etc, en virtud de las cuales los valores producidos se convierten en renta percibida por los factores de la producción y la renta percibida en renta gastada (consumo, inversión), y nuevamente la renta invertida y el valor producido en renta percibida, renta gastada, etc., constituyendo el circuito económico o proceso constante de la actividad productiva.
Uno de los principales efectos del desarrollo es precisamente acortar las disparidades de este hecho al elevarse el rendimiento de los sectores de menor productividad, dando lugar a rentas medias más elevadas.
Otro elemento indicador del grado de desarrollo es la productividad de la población, sectorial, regional y total. La transformación que trae consigo el aumento en el rendimiento en los sectores de baja productividad es el principal resultado del desarrollo económico.
Cabe destacar las siguientes etapas en el proceso productivo: el momento de la elaboración de los productos, el momento de la venta por el productor de los artículos producidos y el momento de la compra por el consumidor. Éstos son los principales factores de la dinámica económica, o sea las fuerzas generadoras de la actividad productiva y de la renta efectiva.
¿Por qué es necesario un programa ordenado para el desarrollo económico y para la formulación de políticas económicas y financieras? El análisis de la economía permite conocer la naturaleza de los problemas a resolver, plantear sus soluciones, los objetivos a alcanzar y los medios para lograrlo dentro de un orden y período de tiempo determinado.
En un programa debe tenerse claro que aunque tengan el mismo objetivo de satisfacer necesidades humanas, coexisten la economía privada y la economía pública, ambas compiten por recursos escasos.
La economía privada funciona dentro del concepto o estructura de los mercados y el proceso de precios; en cambio la economía pública tiene al presupuesto ingresos-gastos como instrumento por excelencia que se organiza por medio de un proceso político.
No se puede creer que sea correcto programar independientemente estas dos economías, porque el equilibrio del sistema económico nacional depende de la interdependencia. El crecimiento de la economía facilita los equilibrios y la estabilidad. El FMI ha venido presionando únicamente por el asunto fiscal, un error garrafal que nos ha venido hundiendo más en el atraso. Sin cuentas nacionales básicas, todo ha sido puro cuento.
La gran paseada de las autoridades nacionales es que han aceptado por 17 años disposiciones que son vigentes en el primer mundo, olvidando que cuando éstos fueron atrasados como Nicaragua hoy, unos 200 años, se les facilitó el progreso y así llegaron donde se encuentran; en cambio a la atrasada Nicaragua le exigen lo que no puede. Es verdad que somos desordenados, pero no es el caso, nuestros técnicos y políticos son cómplices del FMI.