Opinión

Cuando la paja no afecta a nuestros ojos,


Es asombroso cómo La Prensa y el Canal 2 han tratado de desviar la atención a más no poder de todos los actos de corrupción del gobierno anterior, empezando con el propio presidente Enrique Bolaños y su famosa Fundación Nueva Era, la cual está llena de vicios, despilfarro y tráfico de influencias por parte del ex mandatario.
Pero volviendo al caso de desvío de atención, estos dos grandes medios de comunicación, que por muchas coincidencias ahora hasta son socios, han enfocado su oposición al Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional en cosas banales y sin importancia porque en el caso de las pautas publicitarias se están viendo seriamente afectados sus intereses, ya que los gobiernos anteriores les daban grandes cantidades de dinero para que no sacaran lo malo de su administración.
Bolaños se esmeró en silenciarlos a través de las coimas publicitarias con el objetivo de mantenerlos a su lado, si no revisemos qué ha sacado La Prensa con respecto a la fundación de don Enrique, absolutamente nada, y lo mismo el Canal 2, pues existe una voluntad profunda de los medios oligarcas de este país para proteger a su clase.
Si la fundación hubiese sido de alguien del FSLN o del PLC, estuviera en primera plana, así como hicieron con el Dr. Alemán, de quien no voy a negar que institucionalizó la corrupción, pero todos o casi todos los funcionarios de don Enrique, incluyéndolo a él y al mismo Eduardo Montealegre, que trabajaron en el gobierno de Alemán, participaron en actos de corrupción.
Hoy han enfocado su lucha, además, en contra del nuevo logotipo que está usando el gobierno, a lo cual tiene derecho constitucionalmente, ya que aducen que están cambiando el escudo nacional, lo cual es totalmente falso ya que el nuevo logotipo representa el mensaje de paz, reconciliación, progreso, esperanza, amor y unidad de todos los nicaragüenses.
Tratemos de hacer una crítica constructiva en el plano propositivo, incluyente y participativo para mejorar las condiciones de vida de miles y miles de nicaragüenses que estamos sumidos en el desempleo y la miseria. No le sigamos viendo pelos a la sopa, peor si la estamos tomando en una barbería; reconozcamos que el nuevo gobierno realmente está tratando de hacer una administración con austeridad, a diferencia de cuando los gastos de pautas publicitarias se hacían al gusto y antojo de cada Ministro para que sacaran lo bueno que hacían, como el caso de Pedro Solórzano y sus famosas carreteras y su plan de adoquinados, los cuales quedaron hundidos en cada camino que fueron colocados. Pero eso nunca lo vio La Prensa ni el Canal 2, mucho menos que iban a ver los escándalos de la carretera Masaya-Granada con la famosa Hispánica y la de El Guasaule, llena de vicios y nulidad.
Dejemos, pues, gobernar en paz y tranquilidad a Ortega. Acepten la derrota que les propinó en las elecciones pasadas. Sé que es difícil para ustedes el reconocer que una persona que no pertenece a su clase social pueda gobernar y dirigir los destinos de este país; sé que es difícil aceptar que la compañera Rosario Murillo hoy pueda tomar decisiones a la par de su marido, contrarrestando con esto el concepto machista de ustedes de que las mujeres tienen que dedicarse al marido y a los niños y no a las cosas de gobierno. Por qué nunca investigaron las casi 60 personas que son familia del Bolaños y trabajaban para el gobierno recibiendo megasalarios.
Señores de La Prensa y Canal 2, no sigan viendo la paja en ojo ajeno cuando el de ustedes está lleno de basura; no tiren piedras al techo del vecino cuando el de ustedes es de cristal. Hagamos propuestas claras y convincentes de cómo se debe manejar la cosa pública, pero no caigamos en la desacreditación y el desprestigio de las personas y las familias más pobres de este país. No sigan engañando a la gente con sus desinformaciones con todo lo que tiene que ver con el nuevo gobierno; hagan una oposición constructiva por el bien de Nicaragua, a quien dicen tanto amar. No sigan pisoteando nuestra soberanía enarbolando banderas del imperio en su afán de ver oscuro lo que está claro, pues estamos convencidos que están siendo afectados sus intereses económicos y políticos; respeten la voluntad del pueblo, al que nunca han representado y más bien han explotado y usurpado sus bienes a través de la historia.