Opinión

A propósito del Festival de Poesía de Granada y la antipoesía


No estoy seguro si Eunice Shade asistió a las actividades del Festival Internacional de Poesía de Granada 2007, o se las contaron y las refirió erróneamente en su artículo “El festival de antipoesía de Héctor Avellán”, publicado en la página de Opinión de EL NUEVO DIARIO el viernes 16 de febrero.
Para el registro de la memoria escrita, debo aclarar, aunque ya lo abordara el poeta Héctor Avellán en su escrito “Algunas aclaraciones sobre el Festival de Antipoesía” del domingo 18 de febrero de 2007, en las páginas de Cultura de EL NUEVO DIARIO, con respecto a la participación del grupo representado por Avellán y Helen Dixon en el carnaval poético que este año enterró “la intolerancia”, con una propuesta interesante de arte crítico sobre el tema del aborto terapéutico y la violencia contra las mujeres, que ingresó al recorrido sin que por parte de ninguno de los organizadores del festival fuera boicoteado o intentado silenciar como afirma Shade en su artículo; por el contrario, como responsable del recorrido le pedí a Héctor que acomodaran la carreta jalada por caballo en la marcha, durante la cual se expresaron con toda libertad y repartieron “moscas” o pequeñas volantes invitando a la presentación en el bar Bohemia, donde tendría lugar su propuesta alternativa de antipoesía. Con lo cual las afirmaciones de Eunice contra los organizadores y los epítetos de falsarios que nos endilga quedan como granos insidiosos de sal disipados por el agua que no vio caer porque no estuvo ahí, se lo contaron y muy mal. O a propósito, si supo cómo fueron los hechos, hizo una aviesa retorcida a la verdad, cosa que para un joven no es buen camino ni ejemplo.
Entre el festival de poesía y la propuesta alternativa de la antipoesía no existe una diferencia o “una eterna lucha entre juventud y vejez”, o un asunto de “lucha de clases”, de bandos y exclusión de “la alcurnia” a los “relevos desde abajo”, del “stablishment” que no tolera disidencias, como artificialmente lo quiere situar la escritora Shade. Felizmente el festival en sus tres ediciones ha provocado agrupamientos diversos, desde quienes reclamaron su paternidad hasta acciones simultáneas diferentes de arte y creatividad, que vemos como sinergias de este esfuerzo y las valoramos no como amenazas, sino como potenciales iniciativas generadoras de una mayor cobertura del Festival de Poesía de Granada, que se enriquece con los programas oficiales y alternativos.
Lo que los organizadores del festival nos proponemos es que la ciudad y el país se apropien de este esfuerzo, queremos que crezcan en el bosque nicaragüense las oportunidades para que los jóvenes entren en contacto con lo mejor y más reciente de la poesía mundial y contribuir desde el arte y la poesía en particular a generar riqueza espiritual y material en un país que tanto la necesita; los organizadores nos sentimos comprometidos con el arte de calidad y con un alto sentido social. ¡Ojalá se dieran para los próximos festivales más iniciativas juveniles o seniles!
Las diferencias sustanciales que podríamos considerar entre los poetas (creadores) es la calidad de su poesía (obras) y su nivel de compromiso con el arte y la sociedad, y cuando se trata de grupos o generaciones lo interesantemente válido de ver en ellos son la originalidad, solidez y calidad de las propuestas estéticas con las que irrumpen en el espectro creativo, de tal forma que si tienen consistencia y peso específico se situarán ganándose su propio espacio porque hablaron con voz novedosa y auténtica, a pesar de quienes se les oponga, lo cual no es el caso de los organizadores del Festival de Poesía de Granada, ante las novedades artístico-poéticas con valor estético, que es la condición para que el arte sea reconocido y perdure a través de los tiempos.
Aclaro que el Festival Internacional de Poesía de Granada no es propiedad particular del poeta Francisco de Asís Fernández, ni dirige una “compañía limitada” como acotó Eunice Shade, ni tampoco es Gloria Gabuardi “quien en realidad está detrás del Festival de Poesía”, como afirmó Héctor Avellán, formamos un equipo de trabajo que recientemente se constituyó en fundación y que conjuntamente definimos el programa del festival, y durante el año trabajamos para conseguir los fondos necesarios para la realización y establecer los contactos internacionales para invitar a poetas de excelente calidad, para que conozcan la poesía nicaragüense y accedamos a las nuevas corrientes de la poesía mundial.
Lamento que la joven escritora no haya podido ver el bosque y se haya quedado contemplando únicamente las ramitas de la semilla con prismáticos distorsionados. De todas formas ha provocado una magnífica oportunidad para discutir con mayor profundidad el asunto de las perspectivas del arte y la poesía en Nicaragua.

*Secretario Ejecutivo del Festival Internacional de Poesía de Granada.