Opinión

Nuestras “popstars”


Hace algún tiempo se expusieron en un medio de circulación nacional los gustos de moda de las personalidades más reconocidas actualmente en Nicaragua, esto hablando en cuestión de ropa y accesorios que utilizan estos mismos personajes. Entre estas estrellas se mencionó a Cristyana (cuyo nombre no se escribe ni se pronuncia de tal manera), Ramón Mejía y Rommel Ocampo.
Muchas personas (incluyéndome) se preguntarán cómo es posible que alguien como el señor Ocampo goce de tanta “fama” en la farándula nacional. Posiblemente se trate de la insuficiencia de promoción y educación a los artistas de nuestro país, o quizás el motivo sea que vivimos en una nación pequeñísima donde para ser reconocido no se necesita de mucho esfuerzo.
Si hablamos de artistas con causas, talento, ahínco, espíritu de lucha y (lo repito) talento, tenemos que irnos muy lejos. Debemos retroceder en el tiempo para encontrarnos con la plenitud artística de los hermanos Mejía Godoy, quienes actualmente se han sumergido en lo comercial a través de lo popular.
En la televisión vemos casi a diario cómo Ramón Mejía, sobrino de los señores antes mencionados, hace promoción anticorrupción para los jóvenes. Él nos dice: “¿Y vos qué hacés? Sos parte de la corrupción porque botás basura”. Y yo estoy de acuerdo con él. Sin embargo, yo le pregunto a Ramón: ¿Y vos qué hacés?
Sin lugar a dudas, Ramón personifica el talento de los artistas nicaragüenses. Pero creo que sus acciones deben ir más allá que sólo recibir un pago por promocionar una “campaña social”.

Pero no dejemos a un lado a Rommel, o Romel, o como sea que se escriba. Es la verdadera prueba de que sin talento se logran hazañas, si es que él ha alcanzado alguna meta. No es por ponerlo abajo en el nivel de profesionalismo de la carrera de los cantantes. Simplemente, seamos claros, sinceros y reales, es una persona sin aptitudes en el mundo de la canción.
El artista nicaragüense necesita promoción. Requiere una formación adecuada para dar la cara en otros países. ¿Lya Barrios (ex Ligia) aún es una gran estrella? ¿Las bandas de rock o metal que hay en cada departamento? ¿La nueva compañía?
¡Nuestros artesanos! Ésos sí son verdaderos artistas. Aquí es famoso el que más se asemeje a Paulina Rubio o a David Bisbal. Esto no debe ser así. En Nicaragua tenemos todo para triunfar, desde recursos hasta talento (ese término tan difícil de adquirir).
Es necesario que los referentes, al menos de la música nacional, sean otros. No podemos seguir exhibiendo como una gran ejemplar de nuestro talento a Norma Helena Gadea o a Macolla. Se deben incentivar iniciativas que conlleven a una mejor producción de nuestras “popstars”. Se les agradece mucho a todos esos artistas que educaron con mucho esfuerzo a las generaciones actuales.
Pero al final de todo, el problema es el mismo. El gobierno. Lo queramos o no. Si no se ejecutan planes de promoción artística, así como se desarrolla el turismo y los partidos políticos, no se logrará nada; para variar.

Igualmente, aquí no tenemos modelos. No tenemos presentadores de televisión con sobriedad o experiencia ratificadas. Sin embargo, diariamente aparecen en los noticieros y se escuchan en las radioemisoras nuevas imágenes y voces, como si el espectáculo se tratara de agradar la vista de personas no pensantes.
Por ende, la situación es desesperante. Los nicaragüenses estamos siendo representados por “estrellas” que no saben lo que hacen, que sin darse cuenta nos ponen en vergüenza, por muy fuerte que eso suene. Por favor; dense cuenta. Nicaragua debe cambiar, mejorar, y no vamos por buen camino.

*Comunicador social