Opinión

Relevo generacional


Cuba nos anotó 13 carreras; todos los equipos de la Uncaf nos golearon; ocupamos el segundo lugar en el medallero de los recién pasados Juegos Codicader; conquistamos el título centroamericano de voleibol; Mayorga cayó otra vez noqueado, y nos dimos cuenta de todo gracias a los medios de comunicación.
Personalmente no conocí a los originales (los pioneros) cronistas deportivos de Nicaragua. Entre todos sé que se destacó don Sucre Frech, pero hasta ahí llega mi enumeración. Actualmente tenemos a Edgar Tijerino, Enrique Armas, Carlos Reyes, Rigo Solís y Xavier Araquistain, entre otros. También existen cronistas un tanto “jóvenes” como Miguel Mendoza, Iván Centeno, Marlon Rosales y Edgar Rodríguez, quienes aún luchan por conservar el estilo moderno y actualizado que debe caracterizar al deporte.
Lamentablemente, los cronistas deportivos están envejeciendo, en edad y en capacidad. El mundo actual avanza con una rapidez asombrosa. Por tal motivo, el planeta de los deportes también se adapta a ese proceso. El deporte, en todas sus modalidades, es joven. El fútbol ahora se juega de otra manera, el béisbol tiene nuevas estrellas, los deportes extremos son una potencia mundial y nuevas marcas se imponen diariamente.
Como punto aún más crítico, nuestros actuales cronistas se de-sempeñan en varios medios (escritos, radiofónicos y televisivos) a la vez. Es decir, además de que no asimilan apropiadamente la actualidad deportiva, también ocupan todos los espacios. No es una crítica destructiva, es simplemente una opinión.
La labor de estos individuos ha sido admirable. Realmente no se le puede restar méritos a cada una de sus carreras, aunque no todos son titulados ni estudiaron para administrar la información deportiva. Sin embargo, ya es momento de que nuevos cronistas abarquen esta sección tan importante.
Muy pocos ejemplos tenemos hasta el momento. En algunos medios se encuentran jóvenes contratados que mantienen bajo perfil y que únicamente realizan su labor y obedecen órdenes.
¿Hasta cuándo escucharemos las mismas voces con estilos y términos lingüísticos obsoletos? Esto no significa que sean un obstáculo para el deporte y sus cronistas; simplemente es momento de que se adapten todas las nuevas variantes mundiales deportivas al profesionalismo de cada individuo.
Ciertamente los jóvenes no buscan los espacios en Nicaragua. No obstante, se debe determinar cuándo un cronista deja de ser capaz y entra en conflicto con la actualidad deportiva. Asimismo, los jóvenes tienen que participar directamente en este relevo generacional. No nos quedemos en simples intentos.