Opinión

El FSLN necesita un secretario


Me he enterado recientemente de que el comandante Borge viajará al Perú como dignatario, pero al pensar en él recordé a PAC.
“Éste es el linaje de abril, hijo de Sandino y de Blanca, de Yalí y de Las Segovias, a quien engendró Andrés Castro, el hijo de Septiembre a quien engendró Amadis, el caballero a quien engendró Cifar, el navegante”.
Esa es la genealogía del comandante Borge, el mito de sobrevivir mil veces y estar ahí en el corazón del pueblo, pero es que el mismo FSLN se introdujo en el corazón de los nicaragüenses en forma de mito, por hombres como Mauricio Duarte y Arlen Siu. El amor y la guerrilla a estos dos jovencitos les costó la vida, y Tomás el invencible es el único fundador del FSLN vivo que declama sus discursos y que le salen lágrimas cuando no puede hacer un favor, pero que truena de cólera cuando se le cruza un oportunista. Ése que estuvo en la oscurana del Coyotepe guindado de los pies. Ese Tomás que no murió con las mieles del poder, el poeta, el guerrillero, para algunos tunante, ese Tomás humano todavía es necesario en Nicaragua.
“La diversidad de nuestras opiniones no proviene de que unos sean más razonables que otros, sino tan sólo de que dirigimos nuestros pensamientos por derroteros diferentes y no consideramos las mismas cosas” (Descartes).
Actualmente el comandante Tomás Borge Martínez es el vicesecretario del partido más controversial que ha tenido la historia de Nicaragua, es un partido que recientemente se infectó, al menos ante el público, con el mal de los “pactos”. Las circunstancias son las mismas que en toda la historia de la república. El choque de los aceros entre facciones, la una queriendo borrar del mundo a la otra hasta devastar la economía y la sociedad nicaragüense, vencidos ambos ante la realidad recurren al diálogo que rápidamente se convierte en una danza de intrigas y desconfianzas. A eso en buen nicaragüense se le llama pacto, pero pacto no significa eso, el pacto es un acuerdo entre dos o más partes.
El comandante Borge hizo un pacto desde joven con los nicaragüenses y es ser fiel a los intereses de las mayorías, sin que esto anule los derechos de las minorías. Hoy todos necesitamos una nueva sociedad. Los cuadros del FSLN están conscientes de eso, tienen la base político-ideológica con profundas raíces en el pensamiento político marxista, pero es “eso exactamente”, esas raíces están muy profundas y fueron emergiendo hasta nuestros tiempos en forma de un árbol ideológico de frutas comestibles, como lo son la economía mixta y la doctrina de la economía capitalista independiente, con elementos fuertes de republicanismo e independencia, donde la solidaridad y el marxismo de indo América genera partidos políticos pluriclasistas, asunto que el comandante Borge esgrime muy bien. Él posee la carga catalizadora de posibilidades de introyección ideológica entre cuadros políticos y el público. Ahora el FSLN en el poder, con el comandante Daniel en la Presidencia, necesita un nuevo secretario del partido. Es obvio que éste no es asunto de opositores o indecisos.