Opinión

Dilema del desarrollo en Nicaragua


Para abordar la identificación de áreas claves del dilema del desarrollo en Nicaragua hay que partir de la siguiente tesis: las marcadas diferencias territoriales, recursos naturales, población y mercado interno no son elementos únicamente decisivos para encontrar las respuestas de cada país al dilema del desarrollo en un mundo globalizado.
Las experiencias pasadas y recientes indican que son los rasgos idiosincrásicos que han determinado el éxito o fracaso en la senda del desarrollo. Se registra que hay países con abundantes recursos, población y gran magnitud territorial que son grandes potencias; pero también existen países de menor dimensión geográfica como: Suiza, Escandinava, Canadá, Taiwan, etcétera que de igual forma han alcanzado altos niveles de desarrollo. Sólo observamos el hecho de uno de nuestros vecinos (Costa Rica) con mayores niveles de desarrollo que otros países de mayor tamaño de la región.
Tomando como referencia los rasgos idiosincrásicos, las dimensiones y magnitudes territoriales de países pequeños que han alcanzado altos niveles de desarrollo, se identifican las siguientes áreas fundamentales del dilema del desarrollo, de las cuales no está ajena Nicaragua, éstas son:
Área de las condiciones socio-políticas: consiste en la necesidad de dar origen a ideas de nación propias y compatibles con el desarrollo de sus economías nacionales. Es decir, un derrotero de metas para alcanzar el desarrollo en el cual converjan todos sus ciudadanos. Para crear ideas de nación el Estado y gobierno en su conjunto juegan un papel vital. El punto culminante de esta área es alcanzar un amplio espacio nacional y desde ahí proyectar o insertar al país en el escenario internacional, favorecido por un marco institucional y político estable, con una elevada capacidad de negociar conflictos de cualquier naturaleza.
Área de las variables económicas. Hay cuatro aspectos claves a garantizar en esta área: elevado ahorro e inversión, alcanzar ventajas competitivas, balanza de pagos y estabilidad de precios. El ahorro y la inversión implican lograr tasas elevadas de ahorro para financiar localmente la inversión. Las ventajas competitivas implican garantizar el cambio técnico y tecnológico, incorporar conocimientos y valor agregado a la producción. La balanza de pagos apunta a lograr un equilibrio en pagos externos a partir de más ahorro interno y exportaciones. El equilibrio en precios apunta a mantener equilibrio fiscal, pagos externos y equilibrar la oferta y demanda de dinero, es decir una acertada política monetaria.
Unidad de la nación: es un área clave que vinculada a la creación de ventajas competitivas y acertadas variables económicas, se convierte en un rasgo de alta jerarquía en los países que resolvieron estrictamente el dilema del desarrollo en un mundo globalizado. La unidad nacional es la capacidad de arribar a consenso y en este caso es sinónimo de estabilidad.
Las anteriores tres grandes áreas del dilema del desarrollo para Nicaragua u otros países prueban la tesis que las magnitudes geográficas, poblacional, recursos, etcétera de un país no son tan determinantes en el dilema de desarrollo, pero si cuenta con ventajas competitivas derivadas de los rasgos idiosincrásicos, culturales y unidad nacional estaría en mejores oportunidades de ir por la senda del desarrollo y explotar eficientemente su respectiva dotación de recursos por muy pocos o pequeños que sean, lo que conduce a preguntarnos ¿por qué existen países desarrollados y en vías de desarrollo, pobres o subdesarrollados?
De conformidad con la tesis prevista para este análisis, donde el dilema del desarrollo no necesariamente atiende sólo a magnitudes geográficas, demográficas, etc., los países desarrollados, que han respondido eficazmente a dicho dilema en un mundo global, se han insertado activamente en el comercio y la economía internacional apostando a la educación como una inversión, con unidad interna, dominio del mercado y con alta transformación de recursos. Estos países desarrollados independientes de su tamaño más bien han impuesto la globalización, han generado que otras naciones dependan de ellos financiera, tecnológica y científicamente.
Los países en vías de desarrollo son aquellos cuyas relaciones con el resto de países del mundo o el centro desarrollado han sido de dependencia, de sumisión en todos los órdenes (hay excesivo analfabetismo, problemas de salud, agua, energía, infraestructura, etc.)
En resumen, lo que hay que medir es el grado de esa dependencia y a partir de su identificación emprender eficazmente el dilema del desarrollo, tomando en cuenta las anteriores reglas que conducirían al éxito. Si los nicaragüenses continuamos en discordia como cangrejos y no fundamos una idea común en un espacio nacional amplio, vamos hacia un mayor empobrecimiento, el desarrollo está en cada uno de nuestros ciudadanos, independiente de su estrato social, económico, religioso, etc. Ánimo nicaragüenses, todos a dar nuestro respectivo grano de arena.

*Máster en Administración Pública, Comercio Exterior y Lic. en Economía.