Opinión

A puro pedal


I
Nuestro amigo y gran ciclista, Félix Orlando Lagos, llegó lejos a puro pedal y trabajo honrado.
Puede una gota de lodo sobre un diamante caer... pero no teman señoras, aquí omitimos algunos nombres que permanecerán en silencio.
II
Allá por 1941 nació un cipote que creció en un orfanato y se casó con la hija de una doméstica.
Resulta que la doméstica, doña Chacha, fue despedida de la casa de un gran señor por el delito de haber concebido una hija con el hijo del patrón, casos que con gran frecuencia suceden.
III
Del matrimonio de estos dos desheredados de la fortuna nació, entre otros, un niño, Orlando Jr., dotado de una gran capacidad. La familia fue sostenida por el trabajo honrado de ambos padres y formada con altos valores morales, dedicación y perseverancia.
El cipote hubiese seguido la misma rutina de los desheredados si no se hubiese dado el fenómeno de 1979, tan apreciado por los sin fortuna y tan satanizado por los que no ven las diferencias.
IV
Orlando Lagos Jr. fue becado hacia Checoslovaquia y por conflictos de intereses contrapuestos en las ex Repúblicas Soviéticas terminó en la República Eslovaca graduado de ingeniero.
Además, casado y con tres hijos, retoños europeos bisnietos de aquel gran señor nicaragüense que corrió de su casa a la abuela pecadora. En aquellos tiempos el hijo del patrón no pecó, fue culpa de la mujer.
V
Orlando Lagos padre, además de extraordinario pintor de chapistería de automóviles, durante diez años fue una pieza clave en el cuarteto de la Selección Nacional de Ciclismo, aportando medallas nacionales e internacionales para gloria de Nicaragua.
Llegaron las olimpiadas de 1976 y Orlando Lagos alistó maletas para lucir en Canadá la franela nicaragüense.
Pero el presidente de la Federación de Ciclismo, Silvio Ortiz, prefirió sustituir a Lagos por otro ciclista cuyo mérito era que gozaba de su amistad.
VI
Este tipo de cosas no sólo se dan en política, suceden en casi todo organismo nacional, clonando un mal generalizado en el país, favoritismos por amiguismo o nepotismo.
A Lagos se le ofreció un viaje de consuelo a una competencia centroamericana, que con mucha dignidad no aceptó.
VII
El ciclista nombrado miembro del equipo olímpico fue un fiasco en Canadá. Viajó, paseó, se divirtió, pero no terminó la competencia. Nicaragua fue eliminada.
Habiéndose rehusado Lagos a participar en la competencia de Centroamérica y siendo eliminado el amigo del presidente de la Federación, Nicaragua sufrió doble revés deportivo ese año.
VIII
El viernes 17 de noviembre de 2006 se celebró la Segunda Etapa de la Competencia Internacional de Masters (Veteranos) de Ciclismo. Montado en su bicicleta y en sus 65 años, Orlando Lagos llegó nuevamente de primero a la meta, se adjudicó la etapa a puro pedal. Le sobró coraje y voluntad.
Compitiendo en la categoría de mayores de sesenta años, Orlando Lagos triunfó en la dura etapa de Managua al Crucero, seguido de cerca por dos ex campeones de Guatemala y otro de El Salvador.
IX
Atrás quedaron los malos recuerdos y sinsabores, el diamante será siempre diamante por más que lo quiera manchar el cieno.
Con tesón y calidad humana se logran las metas por difíciles que parezcan, por eso seguimos admirando a Lagos y no perdemos la esperanza de un mundo mejor donde por méritos se otorguen las oportunidades.
Managua, 2 de enero de 2006
elsavogl@ibw.com.ni
Neville Cross y María Elsa Vogl
Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores