Opinión

Educación para el desarrollo integral


Evidentemente, las explicaciones acerca del desarrollo son relativas al pensamiento y a los intereses de quienes son los actores que lo impulsan. En ese marco es donde generalmente se determina el rol de la educación en las sociedades y, por ende, cómo los diferentes sectores del desarrollo determinan el tipo de educación en cada país; asimismo, si efectivamente esta educación estará suficientemente articulada con los temas del desarrollo.
No basta, como señalan diferentes autores y organismos, vincular la educación con la producción y el crecimiento económico; esto indudablemente es prioritario y la educación deberá enfocarse en el desarrollo de competencias para la producción, la productividad, la empresarialidad y la generación de autoempleos y nuevos empleos, que nos hagan superar una visión dependiente.
Más que ello, creo que debe haber un balance entre el binomio educación-producción con los diferentes componentes de una sociedad integral. Una educación que brinde los valores y las competencias donde cada docente, cada estudiante y cada familia sean agentes activos en la superación de los problemas de salud y nutrición; una educación para elaborar mejores tejidos de convivencia familiar y social; para fortalecer nuestra identidad cultural, así como actitudes ciudadanas participativas y auténticas.
Una educación que inserte a los centros educativos y las comunidades en la modernidad tecnológica; que forme una cultura real para preservar el maravilloso medio ambiente que nos pertenece a todos; una educación que genere suficiente riqueza humana y haga más atractivo al país para la inversión y el turismo.
Pero no basta el propósito; las instituciones educativas deben desarrollar articulaciones concretas con la política, los programas y los proyectos de las otras instituciones públicas y privadas comprometidas con temas del desarrollo. Adelanto algunas ideas que pudieran contribuir en esa dirección, la mayoría fueron adelantadas días antes de las votaciones para que el gobierno electo considerara para la discusión:

1. Articular las políticas sectoriales en estrategias, programas y proyectos de Educación para el Desarrollo. Esto IMPLICA:
a. Concertar los aportes de la educación en lo económico, lo productivo, la investigación y tecnología, en el desarrollo rural, en lo social, lo ambiental, en infraestructura, el desarrollo intercultural, y traducir esto en apoyo sectorial presupuestario a la educación.
b. Desarrollar equipos interinstitucionales ejecutivos que hagan funcionar los perfiles educativos que demanda el desarrollo en los diferentes niveles, temas y competencias.
c. Potenciar los programas y proyectos de educación no formal que ejecutan los propios sectores, como salud, medio ambiente, mipymes e instituciones de formación ciudadana, entre otros. Fortaleciendo un rol activo y comprometido de los medios de comunicación.
d. Concertar la política y estrategias de la educación para el desarrollo con los organismos internacionales, empresa privada, ONG nacionales y gremios.
2. En los niveles territoriales, mesas intersectoriales de protección social para focalizar mejor a los excluidos. La acción educativa para alcanzar a los excluidos puede ser convencional de escuelas y aulas, o innovadora como escuelas radiofónicas, teleprimaria, telesecundaria, centros tecnológicos, brigadas de maestros itinerantes, escuelas por encuentros; pero coordinadas con iniciativas sectoriales productivas, de infraestructura, de salud y nutrición, de atención a riesgos ante desastres naturales, entre otros.
3. Fortalecer y apoyar la descentralización pedagógica como una herramienta que responda a la demanda del desarrollo local, en la cual los directores y equipos docentes sean agentes de cambios en permanente interacción con sus comunidades y los actores del desarrollo local, y considerar la adecuación del calendario escolar a los ciclos productivos en las zonas correspondientes.
4. El personal en funciones del sistema educativo, especialmente los docentes, deberá tener un tratamiento acorde con el importante rol que le corresponde en la sociedad. Esto es, mejores salarios y mejoramiento de su nivel de vida e imagen social, así como una mayor inversión en su profesionalización.
5. Invertir en un Programa Nacional de Capacitación que acompañe los procesos y demandas sectoriales micro, pequeñas, medianas y grandes, y aun de megaproyectos, a fin de lograr mayores competencias internas y mayor competitividad internacional, en el marco de la globalización.
6. Finalmente, se propone desarrollar un sistema de monitoreo y evaluación sobre los procesos, efectos e impactos de una Estrategia de Educación para el Desarrollo Integral, tanto desde el sistema educativo como sobre la dinámica misma del desarrollo nacional.

* Consultor en educación y desarrollo.
cefas@cablenet.com.ni