Opinión

La corrupción de la “Vieja Era”


Recuerdo que en los primeros 100 días de gobierno del presidente Enrique Bolaños, su discurso de vamos a remangarnos la manga lo cambió por su lucha contra la corrupción y consecuencia de ello el partido que lo llevó al poder se declaró en oposición a su administración debido a que su máximo líder “salió del juego político” por ser el autor intelectual de los más de 100 millones de dólares que se desaparecieron de las arcas del Estado, sin embargo, ahora a pocos días de haber terminado su periodo vemos cómo cerca de diez instituciones --y las que faltan-- están saliendo con saldo rojo de acuerdo a denuncias recibidas por La Contraloría General de la República de los nuevos funcionarios.
De acuerdo con el último informe del Índice de Percepción de la Corrupción realizado por el organismo Transparencia Internacional (TI), la corrupción es un mal que afecta a más de 70 países del mundo por los gobiernos “severamente corruptos”; lista de la que Nicaragua no está exenta de acuerdo con las principales agencias de prensa del mundo con la administración saliente.
Es decir, la corrupción se volcó contra la administración saliente y si bien es cierto, el ex mandatario quizás directamente no sea quien tenga que ver con estos supuestos actos de corrupción, pero la culpa recae sobre sus hombros puesto que él fue por mandato de ley quien nombró a todos los funcionarios de primera línea que en las últimas semanas se han hecho famosos, lamentablemente no por sus buenas gestiones, sino por las debilidades del poder.
A pesar de ello, Bolaños con su círculo de hierro quiso limpiar esa mala imagen ante la opinión pública a pocos días de terminar su gestión, emitiendo resoluciones administrativas de compadre hablado como fue la sanción imputada al director de Migración y Extranjería, Fausto Carcabelos, sin embargo, se rehusó a aceptar los señalamientos del director del INEC, Néstor Delgadillo, Pedro Solórzano cuando estuvo al frente del MTI, y el caso del Loterillazo, todos ellos investigados por EL NUEVO DIARIO.
Pero el mismo mandatario tampoco puede ser inmune a estos casos de corrupción que si bien es cierto la ley lo facultaba para recibir doble salario como presidente y ex presidente, este último pago, por moralidad, lo pudo haber entregado a obras benéficas, pero no fue así, y cuando fue cuestionado en su momento por la prensa, su salida fue decir “y si lo hacen los otros por qué yo no”, situación de la cual no escapará ahora como diputado, es decir va a recibir tres megasalarios en un país donde más del 70% de la población vive en la línea de pobreza.
Mi abuelo decía que las relaciones del ser humano son como una gallina, hoy la gallina que está arriba le suministra toda su caca a la gallina de abajo, y lamentablemente eso es lo que le está sucediendo al abanderado de la lucha contra la corrupción. Ojalá que todos estos casos sean resueltos con el más alto nivel de profesionalismo de los funcionarios de la Contraloría General de la República y los mismos no sean utilizados políticamente como una cacería de brujas, a como lo dejó entrever en su momento el vicepresidente del Partido Liberal Constitucionalista, Wilfredo Navarro.
De suceder este escenario, obviamente todo depende de la complicidad de la actual fuerza mayoritaria de la Asamblea Nacional --desde luego aliado con su aliado el partido rojo--, sin embargo, todo esto provocó un desgaste político que elevó el Riesgo País y al final del día solamente hay una persona con una sentencia de 20 años, sujeta todavía a que el Tribunal de Apelaciones le dé trámite o no para que después, en el caso de ser positiva la resolución del TAM, la Corte Suprema de Justicia se pronuncie de fondo por el delito de malversación de caudales públicos, pero igual ese dinero que desapareció de las arcas del Estado la administración saliente con toda y su campaña de lucha contra la corrupción de cinco años no pudo recuperarlo.
Todavía no se sabe de cuánto puede la suma de dinero mal utilizado por los honorables ex funcionarios del ingeniero Bolaños, pero algo que debe de quedar muy claro es que ahora todo estos casos de corrupción están siendo evidenciados por los auditores internos de cada una de estas instituciones señaladas, sencillamente porque éstos durante la “Vieja Era” actuaron al margen de los principios de las Normas de Auditoría Gubernamental de Nicaragua (NAGUN), que son: velar, fiscalizar y controlar los bienes del Estado. A pesar que éstos se deben según la ley a la Contraloría General de la República, sin embargo, como éstos dependen directamente de la planilla de cada ministerio --y por las mismas influencias que tienen los directores de turno--, razón cómoda por la cual actuaron bajo sus propios intereses, como todo buen subordinado con mentalidad recta.
Y precisamente ahora con el traspaso de mando, el cual al parecer se ha convertido en una cultura de válvula de escape para los auditores internos, cuando hasta en este momento tienen boca y oído para presentarles a los nuevos funcionarios toda la suciedad cometida por la administración saliente. Esa actitud demuestra que si en Nicaragua no existieran elecciones, tampoco habría corrupción.
En conclusión, en los próximos días gracias a que en estos momentos “sí hay auditores internos en cada institución”, seguramente la lista de las instituciones con casos de corrupción continuará ampliándose; sin embargo, la resoluciones basadas en la parte jurídica y contable de las auditorías anómalas encontradas dependerán quiérease o no de las decisiones de los tres contralores colegiados del PLC y dos del FSLN, por lo que también urge limpiar todo el proceso para que los resultados sean por el bien de Nicaragua, sin intereses mezquinos de grupos económicos y partidarios; de lo contrario los castigos van a continuar teniendo nombre y apellido, si no pregúntele al señor de El Chile y al de Pochomil.

*El autor es periodista y Responsable de Prensa de UCC