Opinión

¡Qué lástima!


I
El 25 de noviembre de 2006 escribimos sobre las andanzas de un ratoncito y en Internet han quedado para historia los comentarios descalificativos de lectores de derecha, además de comentarios positivos.
Siempre contestamos a nuestros lectores cuando nos escriben directamente, pero a los comentarios y críticas que envían a EL NUEVO DIARIO por Internet les daremos respuesta si lo creemos necesario por la misma vía.
II
No nos dicen nada estos señores sobre errores de análisis, que seguramente contiene nuestro artículo, son los comentarios que apreciamos y de los cuales aprendemos. No abona a un diálogo constructivo cuando se espera de nosotros que por ser parientes de Montealegre, según ellos, debamos estar a favor del ratoncito.
Este sobrenombre no se lo pusimos nosotros, sino que lo tomamos de los medios, es como hoy se dice: una expresión mediática.
III
Para aquellos que opinan que somos un par de niños popof, les aclaramos que ambos arañamos ya los 70 años, bien vividos y aprovechados a nuestro criterio.
No tenemos ni jefes, ni dificultades económicas, tampoco vínculo de parentesco alguno con el señor Fabio Gadea Mantilla. Escribimos nuestro criterio sin presiones ni pasiones, lo más objetivamente posible.
IV
Leyendo algunos editoriales de La Prensa, encontramos comprensible que los dueños de este diario que se dice de los nicaragüenses (creemos que de los nicaragüenses ricos) se hayan inclinado más hacia una derecha “cuasi fundamentalista” debido a los recientes resultados electorales en la región.
Al preguntarse en uno de estos editoriales por qué en Latinoamérica se están eligiendo gobernantes de izquierda, concluye haciendo un llamado a Washington “que tiene que revisar su política hacia América Latina, debe construir puentes en vez de paredes (¿Será alusión al muro construyéndose en la frontera mexicana?) y acercarse más a los pueblos latinoamericanos por medios de efectiva cooperación económica, técnica y material”. ¿Más de lo mismo que nos ha dado tan malos resultados?
V
Y más recientemente lanza otro editorial enfocando la derrota del ratoncito como el resultado de haber hecho análisis éticos en vez de análisis prácticos.
Y la culpa después de todo se la endosan a Maquiavelo por ser el maestro de los políticos del pacto.
VI
Lenin contestó a quienes le atacaban por usar palabras duras contra los que fracasaban diciendo que a él no le importaba que le acusaran de usar palabras duras, lo que le importaba era saber si sus palabras duras concordaban o no con la realidad.
A La Prensa, ahora vocero de la derecha, le convendría reconocer el error en sus cálculos y apreciaciones, en caso contrario buscar la respuesta en otros factores, la cuestión quizás puede estar en la otra esquina.
VII
Por sus palabras, pareciera que nuestros detractores nos consideran ignorantes, desconocen que nuestras cuatro manos suman 22 años de estudios universitarios y que por lo mismo somos humanistas convencidos.
El Humanismo que potenció la aparición de Cervantes, Shakespeare y, ¿por qué no?, de Maquiavelo. La vocación de concentrarse en la escritura, lectura y retórica dio paso a nuevos pensamientos alejándose de las tesis que centraban los acontecimientos buenos o malos en Dios, olvidando que Dios nos dotó también del libre albedrío.
VIII
Y el ratoncito no parece haber aprendido la lección. Es un Máster de Harvard que no pudo precalcular el “market share” de su clientela política.
Cuando fue Ministro de Hacienda, subestimó los ingresos que tendría el país, y por ende, probablemente va a enfrentar dificultades prácticas en el desempeño de su diputación, aunque éticamente, según el diario de la derecha, el ratoncito triunfará llegando al cielo. No es necesario dejar de ser ético para hacer buenos cálculos políticos, presupuestarios y a favor del país.
IX
Les ofrecemos los siguientes datos prácticos que sugerimos tomar en cuenta: el FSLN tiene capacidad de vetar cualquier reforma constitucional que no le guste, aunque el proyecto de reformas esté avalado por el PLC, el ALN y el MRS. Pero ni el FSLN ni el PLC ni el ALN, pueden por sí solos promulgar ninguna ley. El proyecto del ratoncito es destruir el pacto. Pero resulta que los partidos que aseguró derrotar recibieron más del 60% de los votos del país.
En la Asamblea hay una fuerza de izquierda, otra liberal y la del ratoncito que, según nuestro criterio y el de muchos, es la ultraderecha conservadora con los planteamientos neoliberales apoyados por el embajador de Washington, quien queriendo ayudar al ratoncito, favoreció al FSLN. Son realidades probablemente poco éticas en su origen pero realidades al fin y al cabo.
X
A nuestro criterio, los sandinistas votaron por Daniel y los del PLC por Rizo (o por el gordo). Decir que votaron a favor o en contra del pacto fue algo que no se les preguntó a los votantes.
Un partidario del PLC es PLC y normalmente vota por el PLC; si su dirigencia decide pactar con el FSLN, puede o creer que es mejor guerrear que pactar o puede aceptar el pacto como un
mal necesario o quizás puede irse al ALN para que sea el ratoncito quien pacte o decida ir a una
guerra contra el FSLN. De lo que ningún partido puede jactarse en la Nicaragua de hoy es de tener mayoría en la Asamblea.
XI
Y bien pueden los simpatizantes del ratoncito tratar de ofendernos con epítetos más o menos bien escritos, o sentarse a debatir ideas, o desear que al morirse tengan su tiquete asegurado para ir al cielo. Somos irredentos partidarios de que toda idea es debatible con razones.
Pero por favor dejen de justificar los megasalarios del Churri o los asaltos de los Cenis o de las carreteras de don Pedro. Si a lo que aspiran es ir al cielo, pues estas cosas son de esta tierra según nos enseñó el Humanismo al que llegó la humanidad en los albores del siglo XVI.
¡Qué lástima que las respuestas a planteamientos teóricos sean descalificativos que ayudan poco a analizar las cosas por la vía del diálogo!
Enero 19 de 2007
elsavogl@ibw.com.ni
Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores