Opinión

¿Por qué no una mujer?


Para nadie es un secreto que la Lic. Marisol Castillo, magistrada suplente del Consejo Supremo Electoral, es la esposa del coronel en retiro del Ejército de Nicaragua Lenín Cerna, miembro activo de la dirigencia del FSLN. Tampoco es desconocido el hecho de que es teniente coronel en retiro, y en ninguno de los dos casos, fue impedimento para que alcanzara la magistratura que ostenta.
¿Por qué debe serlo hoy que está siendo propuesta para ocupar la cartera del Ministerio de Defensa del país? ¿Qué con que sea la esposa de Lenín Cerna? Lo que debe ser considerado es el hecho de que es una mujer capaz que ya estuvo al frente de importantes direcciones dentro de las estructuras del Ejército de Nicaragua; se debe de valorar que por relaciones naturales y profesionales, es la mujer idónea para el cargo. Y digo natural en el sentido de pertinencia y conocimiento de una institución que ella contribuyó a formar.
¿Que a la derecha no le simpatiza la propuesta? Ese es un problema de la derecha conservadora y oligárquica de nuestro país. No puede ni debe ser considerado un criterio de peso para la dirigencia del FSLN, mucho menos para el comandante Daniel Ortega en su doble efecto: como presidente electo de los y las nicaragüenses y como secretario general del FSLN, lo contrario sería darles la razón a los detractores del Frente Sandinista que desde una supuesta izquierda aducen que estamos en manos de la derecha por presiones y chantajes.
Marisol Castillo debe ser parte de ese 50% que le toca a nuestras mujeres, que sea ella la nueva Ministra de Defensa garantiza no sólo armonía con los altos mandos del Ejército de Nicaragua, también aporta a erradicar la cultura machista de que sólo los hombres seamos capaces de acometer ese tipo de empresa, representa una clara posición coherente del Frente Sandinista en cuanto al papel que le ha tocado jugar a la mujer nicaragüense en sus filas y, por sobre todas las cosas, es una posición de principios en lo que no podemos ni debemos ceder: los cuadros en los cargos los pone el vencedor de la contienda, y Marisol Castillo es un cuadro probado en el más alto de los cantos: LA LUCHA REVOLUCIONARIA.