Opinión

El Mercedes Benz de Daniel Ortega y los burros del MRS


Como para no quedarse alejado de los demás detractores del FSLN, se nos aparece, escogiendo el momento más adecuado electoralmente, el poeta Ernesto Cardenal Martínez hablándonos de falsos y de verdaderos sandinistas. Nos habla de un bloque de empresarios sandinistas enriquecidos desmesuradamente, dándonos la idea de que éstos están en la acera de enfrente y no en las filas del MRS. Nos recuerda que no ha habido oposición a las imposiciones del Banco Mundial ni del Fondo Monetario Internacional, pero oculta con descaro el organismo financiero al que su “candidato de lujo” Edmundo Jarquín le ha servido por más de 13 años, “de ahí la pobreza en que estamos”.
Condena el hecho de que la política de unidad nacional y de reconciliación que impulsa el FSLN incluya a ex guardias nacionales y a ex contrarrevolucionarios, y se olvida no sólo lo del perdón al que él más que yo, por ejemplo, está comprometido por su cristianísimo sacerdocio, sino también de que ésta no es una política nueva; que el primer viceministro de Defensa del gobierno revolucionario al que él sirvió fue el ex coronel GN Bernardino Larios; que muchos ex coroneles, ex mayores, capitanes etc. sirvieron en ese gobierno, incluido el más tapudo y cobarde de todos: Enrique Quiñónez, ¿por qué no lo denunció entonces? ¿Porque era más cristiano que ahora? Sólo él lo sabe.
Endosarle el espíritu de Sandino a Edmundo Jarquín es la más burda manipulación jamás vista, y para que no quepa ningún género de duda, unge de igual manera a los candidatos a diputados del MRS. Hasta donde yo sé, Sandino nunca vivió la dulce vida que Edmundo Jarquín gozó, primero como nuestro representante en distintas embajadas en el mundo, y luego como recetero de las políticas de empobrecimiento para nuestro pueblo, cómodamente instalado en Europa, representando a la oligarquía conservadora, con quien está casado literalmente hablando. Me pregunto: ¿sabrá este señor de las calamidades de nuestro pueblo a más de veinticinco años de distancias mejicanas y europeas, visitando el país sólo en vacaciones?
Según el poeta Cardenal y de paso el beato Edwin Sánchez, los del MRS son unos pobres franciscanos, no piñateros, (decentes contra indecentes, dice el beato Sánchez) en contraposición a los diabólicos del FSLN. Daniel, acusa el poeta, anda en Mercedes Benz; los del MRS, agrego yo, se movilizan en “burros” Toyotas del año como el que maneja Edmundo Jarquín y tutti cuanti. Estimado poeta, los heroicos guerrilleros convertidos hoy en asépticos personajes por la pluma del beato Sánchez, miembros todos de la cúpula del MRS, dejaron de ser del FSLN por razones de poder político y económico; ellos no viven en los barrios pobres como usted tampoco, ellos no conviven con los pobres ni viven como los pobres; ellos no están sin trabajo como la mayoría de los pobres, ellos viven de OGN y de sus fincas, las que sólo usted desconoce sus orígenes.
Rebajar al nivel de la estupidez más tupida a los líderes de la izquierda latinoamericana, dejando entrever que Daniel Ortega les da atol con el dedo, desdice de la brillantez con que escribe su poesía. No creo que sea producto de su avanzada edad lo que lo lleve a tal aseveración, es la mala fe, el rencor, el deseo de vengarse del FSLN por no apoyarlo en su pretensión de querer quitarles las ONG a los miembros de las comunidades de Solentiname, hecho que se ha ventilado a luz pública.
En todo su llamado a votar por el hijo de casa de la oligarquía conservadora hay medias verdades y una verdad completa: “Las masas han estado por mucho tiempo abandonadas políticamente...”; yo le pregunto: ¿por el FSLN o por el MRS?, ¿por quienes son figurines de portadas y reportajes de televisión, intelectuales viajeros, vacacionistas en su país, o por quienes desde 1990 han estado con esas masas “sumisas”?

a-valdezrodriguez@yahoo.com