Opinión

Bitácora


El gran momento histórico y los intelectuales

Estamos a seis días de un gran momento histórico que se incorporará en los anales de los hitos, mojones, en la historia política de Nicaragua, misma que registra muchos dolores y tristezas, y pocas alegrías.
Las elecciones del próximo domingo serán un hecho trascendente para el devenir del pueblo de Nicaragua. En estos momentos uno debe de comprometerse con la patria.
Es común que muchos a lo largo de la historia de Nicaragua se han lamentado no haber aportado algo o, lo que es peor, no haber estado en los momentos cruciales.
Gracias al misterio de la dinamia de las sociedades, y a Dios, que esta vez la misión que nos marca es cívica; además, por primera vez hemos llegado a una bifurcación tras andar un largo camino de angustia y de amargura, lleno de trampas y fantasmas.
Está a la vista que hay una mayoría de nicaragüenses que creemos que es posible entre nosotros la concordia, y que también es creíble que después de las elecciones más nicaragüenses, más dirigentes, se sumen a trabajar por Nicaragua, por los pobres con hambre de alimentos y los con hambre de ideas, y los carentes de sentimientos. Si otros pueblos lo han logrado, ¿por qué no nosotros?
Lo anterior no es sólo tarea de los políticos, sino de todos, cada quien haciendo lo suyo. No se puede ser un ciudadano nicaragüense, considerado como tal, si vive pensando sólo en sus intereses personales. No tiene sentido una verdadera vida si se ignora la bancarrota del país. Manos a la obra en unidad, ése es el papel que nos señala el signo de los tiempos, la historia.
De acuerdo con la reflexión, a la lectura de la realidad que vive Nicaragua es que 50 intelectuales decidieron conformar la Asociación de Intelectuales de Nicaragua y publicar su primer manifiesto: en el cual se refieren que durante los últimos 16 años han estado ausentes políticas culturales, y ha sido subvalorada la cultura que tiene que ver con el fortalecimiento de la identidad de Nicaragua, que es urgente la implantación de verdaderas formas y normas de promoción de la cultura crítica que se sumerja en la local y la universal.
Que hay que desaparecer el prejuicio de que la cultura es sólo para la elite, y que debe de estar en contra del trato que se da a los autores nacionales, la cual se ha traducido en barrera entre artistas, autoridades y público.
Y señala el manifiesto “que el arte ha sido incivilizado a los ojos del pueblo; después de 1990 se consideró un gasto innecesario, la cultura y su promoción es responsabilidad del Estado y de todos los gestores de la sociedad.
… que en la década de los ochenta la cultura no sólo fue valorada, sino que se confirió la atención necesaria para ir al pueblo”.
Así mismo, consideran los firmantes “que en estos momentos en que en la cultura convive con otras formas de creación identitaria y que es vital la reconciliación nacional, la paz para el progreso espiritual y económico de Nicaragua.
De esta manera, la nueva Asociación de Intelectuales y Artistas de Nicaragua acordó dar a conocer su apoyo firme a la Alianza “Unida Nicaragua Triunfa” que encabeza el comandante Daniel Ortega.” No hay razón para que un intelectual viva en la cultura para sí y se desentienda de lo que pasa a su alrededor.

Los firmantes son intelectuales reconocidos. Falta que firmen el manifiesto otros personajes que por motivos fuera de su voluntad no lo hicieron. Debemos mencionar a los siguientes, entre otros: Octavio Robleto, Noel Flores, Blanca Guardado, Salvadora Navas, Genaro Lugo, Carlos Rugby, Alfredo Barrera, Orlando Núñez, Sergio Velásquez, Alfonso Jiménez, Anthony Matthew, Otto de la Rocha, Raúl Orozco, Rossi López Huelva, Orlando Sobalvarro, Carlos Midence, Leonardo Torres Céspedes, Oscar René Vargas, Luis Morales Alonso, Arnoldo Guillén, Gustavo Adolfo Vargas, Rafael René Corea, Pepe Rubens, Wilmor López, Milton Guillén, Evelyn Martínez.
Nosotros estamos satisfechos por pertenecer a dicha organización y haber aportado algunas diligencias. Esto ha sido apenas la primera tarea. A seis días de las elecciones debemos de recordar que el futuro de los pueblos y, por supuesto, el de Nicaragua está en la armonía y la paz.

Decano de la Facultad de Periodismo de la Uhispam
Trejosmaldonado@yahoo.es